Una curiosa coincidencia entre una raza bovina y la icónica galleta dio origen a “The Oreo Cows”, una campaña que busca recuperar la relevancia cultural del ritual de consumir leche con galletas. Una estrategia que conecta campo, marca y consumidor.
La imagen de vacas con una franja blanca en medio de su cuerpo negro no solo llama la atención de los ganaderos. En México, esa similitud con la famosa galleta Oreo se convirtió en el punto de partida de una campaña publicitaria que hoy vuelve a poner la leche en el centro de la conversación.
Se trata de las belted galloway, una raza bovina cuyo pelaje recuerda visualmente a una Oreo, un detalle que fue aprovechado como insight creativo para una estrategia de alcance nacional. (Lea en CONtexto ganadero: ¿Sabe usted cuál es la raza bovina que parece una galleta oreo?)
Coincidencia que se volvió campaña
A partir de esa similitud estética, Oreo lanzó en México “The Oreo Cows”, una iniciativa que busca recuperar la relevancia cultural de uno de los gestos más asociados a la marca: mojar la galleta en leche. La apuesta no solo apela a la nostalgia, sino que se conecta con el consumo cotidiano y con la cultura popular, utilizando el humor como vehículo principal. (Lea en CONtexto ganadero: “Naturalmente, carne y leche colombiana”: la campaña que conquista paladares del mundo)
La campaña fue desarrollada junto a VML en México y Nueva York, y se articula alrededor de un spot protagonizado por un granjero que intenta demostrar, con insistencia casi absurda, que tanto sus vacas como la combinación de Oreo con leche son auténticas. Más allá del tono ligero, el mensaje subyacente apunta a que ese ritual sigue vigente y tiene sentido en la vida diaria de las familias.
Christian Calabrese, vicepresidente de Marketing de Mondelēz México, explicó el trasfondo de la iniciativa: “Con esta campaña, Oreo quiere volver a colocar su ritual más icónico en el centro de la conversación cultural, reforzando los vínculos familiares y emocionales asociados a cada momento de consumo”.
Del spot al punto de venta
El proyecto no se quedó solo en la pieza audiovisual. “The Oreo Cows” se desplegó como una activación integral que incluyó botellas de leche edición limitada, identificadas como leche de “vaca Oreo”, una acción pensada para generar conversación y reforzar la asociación entre la galleta y el lácteo.
Estas botellas fueron enviadas a creadores de contenido y también llegaron al retail gracias a la colaboración con una marca local de leche. De esta manera, el relato de la campaña se integró con el punto de venta, conectando el storytelling con una experiencia tangible para el consumidor y reforzando el vínculo con el consumo de leche.
Un ritual con impacto comercial
Desde Mondelēz destacan que el valor de la campaña está en haber encontrado un equilibrio entre la creatividad y los objetivos de negocio. Para Miguel Merino, Marketing Excellence director de Mondelēz México, la clave fue rescatar un hábito históricamente ligado al crecimiento de la marca y reinterpretarlo sin perder conexión con el mercado actual.
“El valor del proyecto está en ese equilibrio: recuperar un ritual históricamente asociado al crecimiento de la marca y hacerlo con humor, craft y una lectura precisa del consumidor local, sin perder de vista el impacto comercial”, señaló el directivo.
Así, a partir de una raza bovina poco común y de una idea sencilla, la campaña logró poner en valor el consumo de leche, demostrando cómo el campo, la cultura y el marketing pueden encontrarse en una misma historia.
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