El trabajo silencioso de poner bellas a las vacas

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
21 de Julio 2015
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Esquilar ganado bovino
“Mi secreto es hablarles mucho para que me conozcan la voz”, comentó Nelson Torres. Foto: CONtexto ganadero.
En época de juzgamientos los expertos en la cría y exhibición de animales llegan siempre a una misma conclusión: todo inicia en el nacimiento de los animales y su cuidado. Prueba de ello, son los resultados de las exposiciones ganaderas, en las cuales se destacan las cualidades fenotípicas, genéticas, productivas y reproductivas de los bovinos. Se dice que uno de los secretos es la esquila.
 
Nelson Torres Aguilar, zootecnista Universidad Nacional de Colombia, ganadería El Tesoro, raza Hereford y Simmental, explicó en diálogo con CONtexto ganadero qué actividades se llevan a cabo para que los bovinos sobresalgan en la pista y los jueces premien tales cualidades. (Lea: La ganadería, el amor a un arte que inicia desde la infancia)
 
“El ganado de exposición se trabaja en el mismo momento en el que se realiza el cruce, se escogen las vacas sobresalientes y se acoplan con toros que aporten cualidades. No todos los animales sirven para exposición, por ello, desde que nacen se seleccionan”, aseguró Torres.
 
El experto agregó que los bovinos reciben un trato especial en cuanto al manejo y nutrición, de esa forma se obtiene la docilidad y la genética que los caracteriza. En ese sentido, se trabaja el amansamiento todos los días, se les pone un cabezal para que se vayan acostumbrando a la gente, y se bañan y se peinan.
 
En cuanto a la nutrición, se les da lo que ellos necesitan de acuerdo con la etapa de crecimiento, la clave es balancear la dieta, entonces se les suministra granos, alimentos como silo, heno y forraje verde. Un tiempo antes de la exposición se les da un tratamiento estabulado, con el fin de que sea más fácil el manejo”, aseguró el zootecnista. (Lea: Ética de sangre)
 
Para el caso de ganado de carne, el bovino debe tener ciertas cualidades, por ejemplo: voluminoso, largo, con buen arco de costilla, profundidad y aplomos, para que sea capaz de soportar peso cuando sea adulto. Para el caso de las hembras, se busca que tengan buena ubre, que sean altas y anchas con lineamiento central.
 
“Una vez se llega la temporada de exposiciones, se esquilan. Con esta práctica se busca que los bovinos se vean masculinos, es decir se corta el pelo de la cabeza, para que su sexualidad se exprese y se le dejan las orejas con pelo. Mientras que a las hembras se les esquila el cuello, dándoles limpieza y femenidad. Lo otro que se busca es la redondez en los músculos, para dar impresión de que ellos son más anchos en los cortes de mayor valor, es decir en la pierna y en el lomo”, enfatizó Nelson Torres.
 
El resto, de acuerdo con el experto, es el maquillaje. Se busca que el animal se vea bien presentado, limpio y organizado. En otras palabras, se les trata el pelo para que brille más, mediante el uso de productos como laca, para que se conserve en el estado en el que se necesita, y también silicona para que se vean vivaces. (Lea: 7 dietas para suplementar ganado durante el verano según la región)
 
Pero para lograr que el pelo de los animales se vea así en un juzgamiento, el secreto viene desde la finca, desde el momento en el que se bañan y los peinan, así el pelo va tomando la forma que uno quiere. En condiciones normales, si no hay competencias, no se esquilan y se bañan una vez a la semana, pero cuando se preparan para las exposiciones, se les da un baño cada día por medio y se les corta el pelo un mes o 15 días antes del evento, dependiendo del mismo animal.
 
“Si uno conoce sus fortalezas y sus puntos débiles, en eso se trabaja, en resaltar sus cualidades, no en ocultar sus defectos”, dijo el experto.
 

Es el caso de Pibe (foto, 978 kilos, 38 meses), “lo conozco desde hace 3 meses que empecé a trabajar con esta ganadería. Y hay que decir que cuando uno trabaja con animales de gran volumen, como este, se debe ser muy paciente porque uno siempre va a tener las de perder con ellos. Segundo, hay que saberle entrar al ganado porque en la pista uno necesita que se comporte, entonces mi secreto es hablarles mucho para que me conozcan la voz, en especial cuando estamos en una exposición y hay muchas cosas extrañas, menos la voz de quien lo lleva, el olfato también es clave, me pongo colonia para que me identifique, él al sentir el olor que me caracteriza, se tranquiliza”, comentó el experto.