Juan Manuel Herrera, con tan solo 27 años, ya es un joven empresario ganadero

Por: 
Melanny Orozco Zabala
12 de Agosto 2019
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Con tan solo 27 años, ya ha aprendido acerca del negocio ganadero y cómo volverlo rentable en el tiempo. Foto: Cortesía

Juan Manuel Herrera, es un joven productor pecuario del departamento del Tolima que aprendió del negocio gracias a la influencia de su familia en la que se ha trabajado en la ganadería durante varias generaciones.

 

Nació en la ciudad de Ibagué hace 27 años, en donde aprendió todo lo referente al negocio ganadero que maneja la familia. Su explotación se encuentra ubicada en la Vereda La Salina, en el municipio de Coello.

 

Desde muy pequeño le han encantado los animales, por lo cual se dedicó a conocerlos para poder disfrutar de su pasión: cuidarlos. A partir de ese enamoramiento por estos seres, estudió Medicina veterinaria en la ciudad de Bogotá y se especializó en Evaluación y Desarrollo de Proyectos.

 

Donde todo comenzó

 

Desde hace varias décadas su familia se ha dedicado a la explotación ganadera, por lo cual han contado con la suerte y habilidad de cuidar tanto de la tierra como de los animales, que son su fuente primaria de sustento.

 

A partir de ese entonces, Juan Manuel aprendió a conocer la parte operativa de la ganadería. Con los años comenzó a manejar temas relacionados con la administración del negocio, que es lo que hoy en día les ha dado base para el crecimiento de su productividad.

 

“Hoy por hoy no puedo decir que trabajo todos los días en la finca y que mi fuente principal de ingresos siempre ha sido la ganadería. El sector agropecuario y en especial el sector ganadero han tenido altibajos que han llevado a la necesidad de buscar diversas fuentes de sustento. No ha sido fácil mantenerse en el negocio pero el trabajo incansable, la innovación y el compromiso con el bienestar animal siempre son bien recompensados”, afirma Herrera

 

Desde que tiene uso de razón ha trabajado en las fincas con su padre, quien le inculcó estos principios sumados a la formación que le permiten hacer inversiones en el sector a medida que cambian las tendencias locales y mundiales.

 

Desde ese momento, la visión del sector le ha cambiado y ha ido interesándose por conocer cada una de las tendencias y avances que se han presentado en la actividad pecuaria. (Lea: Eduardo Orozco, productor que levantó su negocio a pesar de la delincuencia)

 

 

Más que un trabajo, una pasión

 

“Desde hace muchos años la ganadería ha sido mi pasión. A temprana edad acompañaba siempre las labores de aparte y encierro de los animales en el corral, también a marcarlos, y aplicarles las vitaminas, purgas o medicamentos que fueran necesarios para asegurar el cuidado y bienestar de los animales”, asegura Herrera.

 

Si bien es una actividad riesgosa que implica mucha atención y responsabilidad, para él es muy gratificante ver cómo se dan los nacimientos, el desarrollo de las crías, aportando al crecimiento del inventario.

 

Su vocación fue creciendo hasta llegar al punto de querer dedicar su vida a estudiar y a trabajar en pro de los animales, por lo cual se dedicó a la medicina veterinaria aunque no lo ha ejercido de forma continua.

 

Su labor en el campo ha sido prestando los servicios en su finca, pues cuando se presenta una situación él está dispuesto a asistir a sus animales y brindarles la mejor atención.

 

 

Un empresario ganadero

 

A partir de entonces, ha podido aprender y capacitarse acerca de la actividad, hasta dejar de catalogarla como una pasión y más como un negocio que necesita de una adecuada administración para poder sobrevivir en el mercado.

 

En estos años me he esforzado por organizar el negocio en el sentido que, por lo general, la actividad agropecuaria se toma informalmente. Me esfuerzo para que el negocio crezca todos los días y se vuelva una empresa que ayude a muchas personas.”, señala Herrera.

 

Juan Manuel indica que esto le ha permitido diversificarse en el campo y mirar todos los factores que constituyen la ganadería, de tal forma que se generen unos buenos ingresos y que la actividad se vuelva sostenible, pues es fundamental analizar las perspectivas y hacia dónde va el sector pecuario a futuro.

 

 

Los altibajos del negocio

 

Este aprendizaje ha sido de muchos años de aciertos y errores, en los que se ha encontrado con piedras en el camino que en ocasiones lo han desmotivado, pero que gracias a su pasión ha podido superar. (Lea: Eduardo Orozco, 25 años trabajando en la ganadería en el Cesar)

 

“Quizás las situaciones que más pueden llegar a desmotivar son las mortalidades que se presentan por diferentes afectaciones, en ocasiones donde la variabilidad climática impacta con la disminución de la oferta forrajera y aumenta la predisposición de enfermedades; lo que dificulta mantener índices de producción sobresalientes. Muchas son las veces en las que me he sentido desmotivado, pero he aprendido a sobreponerme y a seguir siempre con la convicción de que se puede mejorar”, precisa Herrera.

 

En ese proceso, se han presentado problemáticas en el tema sanitario, pues según Juan Manuel, los animales recién nacidos se han contagiado de enfermedades, lo que ocasiona que exista una mortandad de ganado en sus predios.

 

Estas situaciones los han afectado, pues en ocasiones no es por falta de atención, sino por temas relacionados con la distancia y el tiempo en los nacimientos de los animales.

 

“Por este tipo de eventualidades estamos implementando controles que permitan superar las dificultades atribuidas principalmente veranos demasiado extensos como a lluvias excesivas. Una estrategia primordial es la suplementación bovina y la implementación de sistemas de pastoreo no convencionales para garantizar oferta alimenticia permanente y oportuna a nuestro ganado”, explica Herrera.

 

 

Los retos generacionales

 

Ser un joven ganadero no ha sido fácil para Juan Manuel, pues en determinado momento ha tenido que esforzarse para que el pensamiento tradicional sea cambiado y así se puedan implementar nuevos mecanismos que les sea más funcional en la explotación ganadera de su familia.

 

El cambio generacional siempre trae consecuencias y luchas con los trabajadores y socios que se enmarcan en esquemas antiguos, sin embargo, siempre procuramos de manera concertada con la experiencia, que las prácticas ganaderas que demuestren mayor eficiencia sean las implementadas. No es fácil, porque en cierta medida las tradiciones familiares pueden llegar a atar los diferentes procesos, ya sea por exceso de confianza o temor a la pérdida.”, asevera Herrera.

 

 

La tecnología, un aliado en temas ganaderos

 

No es un secreto que el impacto tecnológico en el sector agropecuario ayuda notablemente a una mejor ejecución y promoción de dicho negocio. Actualmente Juan Manuel está invirtiendo en la creación de una página que permita una mejor promoción de su criadero evitando la intermediación que tanto afecta al sector. (Lea: Nayibe Sarmiento, productora que sueña con volver su ganadería más sostenible)

 

La mezcla de la experiencia generacional transmitida, los conocimientos profesionales y la aplicación de la tecnología a la ganadería son fundamentales para el crecimiento del negocio. He tratado de desempeñar una excelente labor en la ganadería buscando la innovación y la utilización de medios tecnológicos ya que con estos se facilitan la ejecución de las labores, los trabajos y la toma de decisiones”, comenta Herrera.

 

 

Un reto personal

 

Para Juan Manuel el reto ha sido mantener esa tradición familiar, así como llevar el negocio a otros niveles y tenerlas en un estado óptimo, pues cada vez el negocio es más rentable y eficiente.

 

“Dentro de nuestros planes están seguir implementando biotecnologías reproductivas que conduzcan al mejoramiento genético, ya sea por transferencia de embriones o por inseminación artificial, pues la idea es optimizar los recursos disponibles para que el desempeño productivo sea superior”, indica Herrera.

 

En ese sentido estos animales pueden expresar su potencial genético y una mayor productividad para tener unos mejores ingresos que aporten al crecimiento del negocio y del sector en general.

 

Finalmente, en los planes a futuro de Herrera está el “consolidar el sistema de pastoreo rotacional inteligente, en el sentido de encaminar las estrategias productivas hacia la sostenibilidad, como pilar fundamental de la actividad ganadera”.