Alerta naranja: 1750 hectáreas se encuentran inundadas en Nemocón (Cundinamarca)

Por: 
Contexto ganadero
13 de Junio 2022
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Inundaciones en la Sabana de Bogotá
La producción de leche en el valle de Nemocón podría verse impactada por las inundaciones. Foto: Cortesía.

El 40 por ciento son fincas ganaderas cuyos propietarios se vieron obligados a desplazar 1300 bovinos a otros municipios cercanos. El río Checua se ha desbordado en tres sitios y las autoridades requieren recursos para mitigar el problema.

 

Una difícil situación que obligó a las autoridades a declarar la alerta naranja están atravesando los ganaderos de Nemocón en la sabana de Bogotá por las permanentes e incesantes lluvias que han ocasionado el desbordamiento del río Checua, comprometiendo 720 hectáreas de predios con sus 1.300 ejemplares bovinos.

 

El río anegó 76 fincas bovinas y muchos predios se encuentran hasta 4 metros bajo el agua lo que obligó a desplazar los bovinos a otros municipios.

 

“La situación fue tenebrosa. La hacienda Susatá, que es mi finca, se encuentra en la cabecera del río Checua del valle de Nemocón. Primero el 6 de junio llovió toda la noche y al día siguiente el 7 de junio a las 3 de la tarde comenzó una borrasca impresionante con granizo, llovió como nunca antes, y todo se salió de madre”, afirmó Camilo Ballestas, productor ganadero y exdirigente gremial de Nemocón.

 

Según este productor, el municipio de Nemocón se encuentra seriamente afectado y las fincas están totalmente inundadas.

 

“Mi finca se fue inundando poco a poco hasta quedar completamente llena de agua, no es la primera vez que sucede, pero si es la peor y siempre los productores estamos solos en las soluciones”, expresó. (Lea: Predios de la Sabana de Bogotá se recuperan con las lluvias)

 

 

Las inundaciones y la disminución de la producción

 

Consideró que es un hecho de la naturaleza que afecta seriamente a las ganaderías de la región pues el exceso de agua ocasiona desastres que se traducen en grandes pérdidas para los propietarios de los predios. “La producción de leche se disminuyó de un solo tajo a la mitad de lo acostumbrado”, resaltó.

 

No obstante, otro ganadero que produce 8500 litros de leche al día, manifestó que trasladó sus animales y que la producción no se vio afectada.

 

 

Apoyo gremial para enfrentar la inundación 

 

Por su parte Olga Lucia Vergara, representante legal del Comité de Ganaderos del Área 5 manifestó que, “La situación es crítica porque a los ganaderos se le inundaron los potreros, tuvieron que movilizar los animales a otros sitios y no tienen comida para sus bovinos.

 

Hemos contactado a los productores que son afiliados al comité para ofrecerles nuestro apoyo que esté a nuestro alcance.

 

“Los ganaderos están angustiados por toda la problemática que conlleva una situación de desastre de tal magnitud”, replicó.

 

 

Tres quebradas arrasadas

 

“El río se ha desbordado en tres partes: primero en la quebrada Chinchina, después en la llamada Inea y luego en el sector de la Puerta”, informó Álvaro Sánchez, técnico de la secretaria de agricultura de Nemocón.

 

De acuerdo con el funcionario, en promedio se encuentran afectadas 1750 hectáreas que se dedican al cultivo de pastos e igualmente de frutas y de rosas 4 invernaderos.

 

Las inundaciones tienen actualmente afectadas 720 hectáreas que albergan 1300 cabezas de ganado bovino, aun así, no se registra muerte de ganado.

 

En estos sitios se volvieron recurrentes las inundaciones, de hecho, en noviembre y diciembre pasado gran parte del valle de Nemocón se vio igualmente inundado por las continuas oleadas invernales y el consecuente desbordamiento del río Checua.

 

“Los productores generalmente cuando suceden estos fenómenos naturales sacan a los animales de sus fincas en camiones y se los llevan a otros sitios, pero son circunstancias que generan costos inesperados que se convierten en pérdidas económicas de sus actividades”, agregó. (Lea: El exceso de lluvia hace que el ganado no coma y su desarrollo se retrase)

 

 

Terminar el dragado

 

“No se adelantan desde el 2015 los requerimientos necesarios para terminar el dragado del río. ¿Qué significa esto? Que debió hacerse el dragado de 12 kilómetros y solo se ejecutaron 9 km. Faltaron los últimos 3 km que se consideran los de mayor importancia ya que son los que llevan a la desembocadura del río”, sostuvo Yeison Hernández Guzmán, secretario agropecuario de Nemocón.

 

Radicamos un requerimiento para terminar el dragado, pero no ha avanzado como se esperaba debido al tema de la pandemia.

 

Además, sucede que el río se está llevando partes del terreno que los técnicos llaman ronda hídrica y el propósito es recuperarlo.

 

Estamos apoyando a los ganaderos en el correspondiente desalojo de las fincas y en el traslado de los animales y, asimismo, reparando los diques y el propósito es vincular a la CAR en estos temas.

 

Actualmente ¿Qué sucede? Somos un municipio de categoría sexta y no tenemos los recursos que en el momento se requieren. “Tenemos muy pocos recursos financieros para gestión de riesgo al año”, replicó Hernández Guzmán.

 

Enfatizó que el propósito de esta administración es terminar el dragado y mitigar los riesgos.

 

 

En Tabio no para de llover

 

Un productor que pidió reserva de su nombre manifestó que no para de llover en el municipio de Tabio en Cundinamarca.

 

“Hay exceso de agua, muchísima y eso trae infinidad de problemas en el diario acontecer del hato ganadero en esta región de la sabana de Bogotá”.

 

Los desajustes se pueden resumir en 6 aspectos fundamentales. El primero es que el ganado sufre mucho y también se enferma, el segundo, se afecta la capacidad productiva de las vacas y, el tercero, se disminuye el volumen de litros de leche. (Lea: 10 acciones que un ganadero debe emprender en épocas de lluvias)

 

Asimismo, el cuarto aspecto es que los pastos se recuperan más lentamente, el quinto, los trabajadores están físicamente fatigados ante los innumerables inconvenientes que surgen diariamente, y el sexto, el personal está muy afectado por su salud pues el invierno y el frio ha traído gripas y demás afecciones.

 

“Así se vive este excesivo invierno con demasiada abundancia de lluvia que afecta todo a su paso”, expresó.