Informe: Vidrio, cartón y plástico, la evolución de los empaques de la leche

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
19 de Septiembre 2014
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Envases de la leche
En la actualidad está la ‘Bolsa Pak’, no necesita de jarra y cualquiera puede servir la leche. Foto: CONtexto ganadero.
No importa si usted compra la leche en el supermercado o en la tienda de su barrio, seguro ha sido testigo mudo de la evolución que se ha dado en los empaques. Vidrio, plástico y cartón, ¿usted cuál prefiere? Así ha sido su evolución.
 
De todos los envases de leche, ¿cuál es el que usted más recuerda? Algunos dirán que la botella de vidrio, a otros les gustaba más la garrafa de plástico, muchos optaban por comprarla en bolsas plásticas y unos cuantos en cajas de cartón. Todos estos empaques tienen un historia y en la actualidad se siguen usando.
 
Varios estudios de mercadeo revelan que en hoy día el consumidor prefiere lo que más facilidades y economía le brinde.
 
La leche envasada en vidrio se entregaba diariamente a los consumidores en sus casas. Ese tipo de envases tienen ventajas como la protección del producto, pero no garantizaba su duración; por esta razón, la leche se tenía que hervir en los hogares para luego poderla consumir. Muchas veces tenía un día de duración”, aseguró Tatiana Forero, gerente de Mercadeo de Lácteos El Pomar. (Lea: Nuevos envases de leche biodegradables serán una realidad)
 
Lo cierto es que la botella de vidrio, que se usaba para envasar la leche que provenía de las cantinas, llegaba a las puertas de las casas para el consumo de las familias colombiana; un proceso que se repetía a diario.
 
Luego, de acuerdo con Mauricio Contreras, gerente de Mercadeo de Tetra Pak, en la década de los 70 aparece la bolsa pasteurizada, con un tiempo de vida corto, “desde esa época se mantienen los envases de la leche”.
 
En ese momento, según recuerda Forero estaba la leche ‘media vida’, “porque duraba solo 12 días. Pero después se hace el lanzamiento de la bolsa UHT que hace que el producto tenga mayor duración. El producto es sometido a temperaturas muy altas, todos sus microorganismos mueren y luego es empacada herméticamente. Los consumidores pueden llevarla y dejarla fuera de la nevera, sin abrirla, y eso hace que tenga una mayor duración; una vez abierta se debe refrigerar”. Un avance significativo para el productor, la industria y el consumidor.
 
Posteriormente, en los 80, cuenta el gerente de Mercadeo de Tetra Pak, también se promueve el uso de la garrafa de plástico, es decir que en el mercado el consumidor podía encontrar la leche en 2 presentaciones. La garrafa permitía facilidades de transporte y menos riesgos de pérdidas de leche. (Lea: Envases, el nuevo modelo de negocio para el sector lácteo)
 
“Esos 2 avances se mantuvieron hasta la década de los 90. Aunque hay que resaltar que esa era una nueva dinámica para el mercado colombiano y así se quedaron, no se presentaron grandes cambios en los envases”, afirma Contreras.
 
Pero el tema del envase de la leche estaba basado en la capacidad de conservar nutrientes, teniendo en cuenta que la luz y el oxígeno pueden afectar la calidad del líquido, entonces, era el momento empezar a innovar.
 
Hablamos de la leche larga vida, es decir que el consumidor pueda tenerla en su alacena durante bastante tiempo sin abrirla y de igual forma se hablaba de funcionalidad: que hasta los niños la puedan servir y que no necesiten de un elemento adicional que les ayude a poner el líquido en un vaso, como la jarra, que se quede de pie, pero siempre bajo la premisa de que los envases tienen que mantener los nutrientes de la leche, sin alterarlos porque eso es lo que busca el consumidor”, explica el gerente de Mercadeo de Tetra Pak.
 
Según el experto, cuando la leche era pasteurizada sí se veía la necesidad de tener una opción, un mayor tiempo de vida útil, porque entre el momento de comprar el líquido y consumirlo se podía dañar, incluso desde el momento de producción y luego la distribución. “Entonces empezamos a buscar una respuesta a ese fenómeno, esa fue la necesidad de los años 90 y que logró capitalizarse a través del lanzamiento de los envases de leche larga vida, como la bolsa y la caja de leche”, indica Contreras. (Lea: Fedegán y Tetra Pak buscarán abrir planta UHT en Tolima)
 
Con ese salto, el consumidor tiene los beneficios de los envases: mayor duración de la leche con la conservación de los nutrientes. Sin embargo, el público pedía más.
 
“El uso de la bolsa es aceptado por el consumidor, aunque podría obviar ciertas cosas como no necesitar una jarra, pero entonces en esta se riega la leche, se producen malos olores, los niños no la pueden servir, entre otros. Se necesitaba algo mejor, pero este era un aspecto sensible porque el consumidor no estaba dispuesto a pagar más, entonces la industria empezó a buscar nuevas opciones para mejorar los envases a bajo costo y así responder a las necesidades de la gente”, agrega Mauricio Contreras.
 
Surge la ‘Bolsa Pak’
 
Poco a poco quedan atrás las botellas de vidrio y la garrafa de plástico, aunque en algunos países se sigue usando esta última. Conocedores aseguran que el futuro de los envases está en la bolsa de leche y la caja Tetra Pak, pero para Forero y Contreras “el cliente siempre tiene la razón” y era necesario hallar un envase que pudiera usar tanto niños como adultos. (Lea: Comercializan leche UHT en Bolsa Pak a bajo precio)
 
“Nosotros hoy día, luego de estudiar todos los hábitos de consumo de los colombianos, hemos desarrollado un envase que se adapta a la realidad y le da al consumidor lo que busca en términos de protección de los nutrientes de la leche, innovación, cuidado del medio ambiente y a muy buen precio, por eso lanzamos nuestra ‘Bolsa Pak El Pomar’. Con ella, se ofrece leche 100 % de calidad, le permite al consumidor evitar el uso de la jarra, como se hace con la leche en bolsa: es decir que se puede parar dentro y fuera de la nevera, es muy  práctico para quienes la van a servir, como los niños, además, es un empaque 100 % biodegradable, por eso buscamos ofrecer una nueva alternativa”, señaló al respecto Tatiana Forero.
 
Pero todo tiene un inicio, según el gerente de Mercado. El proyecto partió del punto de conocer cuánto está dispuesto a pagar el consumidor por una bolsa de leche. El resultado: la gente no está dispuesta a pagar más del 5 % del valor del líquido, “entonces se desarrolló un envase que ofrece funcionalidad, conveniencia, conserve las propiedades del producto, que cualquiera lo pueda usar y que el consumidor lo pueda pagar”.
 
La comodidad no está en el transporte, sino en el uso
 
Ahora, una vez se ha conocido un poco sobre la historia, la pregunta es ¿cuál de estos envases le resulta más fácil transportar al consumidor? (Lea: Tetra Pak gana premio internacional por diseño Evero Aseptic)
 
Para la gerente de Mercadeo de Lácteos El Pomar los consumidores están acostumbrados a hacer la compra de leche en grandes superficies y se ha visto que la gente lleva tanto la bolsa, como la caja, “pero también vemos que la ‘Bolsa Pak’ puede generar interés, el consumidor está familiarizado con todas las alternativas de empaques”.
 
El gerente de Mercadeo de Tetra Pak considera que la evolución de los empaques de la leche se debe dar en pequeños pasos, porque es un producto de uso cotidiano.