Tensión en Ucrania afecta cadenas productivas de alimentos en el mundo

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Febrero 2022
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La situación entre Rusia y Ucrania, con la participación de la Otan pueden incrementar aun más los precios del gas, el petróleo, los fertilizantes y toda la cadena de alimentos a nivel mundial. Foto:: flaticon.es - agrodiario.com

La tensión generada por la situación entre Rusia y Ucrania ha elevado los precios del petróleo y el gas con todo el efecto que ello tiene sobre diferentes cadenas productivas en el mundo, como es el caso de los alimentos.

 

Según un análisis de la agencia Bloomberg, una escalada del conflicto podría afectar a una gran cantidad de materias primas cruciales para la economía mundial, y los precios ya están aumentando.

 

Los gobiernos europeos ya están lidiando con una crisis energética y una inflación creciente, situación que en este último también se refleja en los países de Latinoamérica como es el caso de Colombia para lo cual basa ver el dato de la inflación de enero.

 

“La crisis podría generar un efecto mariposa, elevando los precios de las materias primas a medida que se multiplican los problemas de suministro”, escribieron los analistas de Bloomberg Intelligence. “Las sanciones podrían dar paso a la escasez de alimentos y energía, lo que haría que los precios de ambos se dispararan”. (Lea: Precios de fertilizantes continúan al alza mientras productores protegen su mercado)

 

Uno de los mayores impactos hasta ahora ha sido en los mercados de gas de Europa. El temor a la guerra se ha visto amplificado por los suministros ya limitados de Rusia y el almacenamiento peligrosamente agotado, que han duplicado con creces los precios en la región en los últimos seis meses.

 

Los precios podrían aumentar aún más y hacer que la economía de Europa se tambalee. Rusia también perdería enormes cantidades de ingresos.

 

Otro efecto que ya se nota es el aumento de los precios de los alimentos. Ucrania y Rusia juntas son pesos pesados ​​en el comercio mundial de trigo, maíz y aceite de girasol, lo que deja a los compradores de dichas materias primas vulnerables a productos como el pan y la carne, con el consecuente efecto en los costos y en los precios al consumidor final.

 

Hasta ahora, los cargamentos siguen fluyendo libremente y no hay indicios de interrupciones. Pero si eso sucediera, los mercados globales que ya están lidiando con la reducción de las reservas de granos podrían experimentar más déficits.

 

Además, Rusia es también uno de los mayores exportadores del mundo de los tres grupos principales de fertilizantes. Cualquier corte en el suministro puede provocar un aumento en los precios de los nutrientes, que ya son altos, lo que afectaría los rendimientos de las empresas y provocaría una mayor inflación de los alimentos. (Lea: Biofertilizantes, alternativa frente al alto precio de los insumos)

 

Si bien los fertilizantes han tenido un aumento importante de precios en el último año, la situación se podría agravar más con el consecuente efecto de un incremento mayor lo que haría que los productores dejaran de utilizarlos o redujeran su empleo y así mismo los rendimientos de los cultivos, incluyendo los pastos para la alimentación animal, se disminuirían.

 

Igualmente, el análisis de Bloomberg señala que cualquier interrupción en los flujos de petróleo de Rusia podría hacer que los precios suban fácilmente. Los analistas de JPMorgan incluso han señalado la posibilidad de un aumento a US$150/barril. Los pronósticos para el petróleo a US$100 también son cada vez más comunes. Sanciones adicionales además de las que ya afectan a la industria petrolera de Rusia podrían llevar el petróleo a esos niveles mucho más rápidamente.

 

“Los mercados se han vuelto cada vez más nerviosos en las últimas semanas”, escribieron los analistas de JPMorgan en un informe. “Dado el riesgo significativo que un conflicto puede representar para el suministro de productos básicos, una mayor escalada o una posible interrupción en las exportaciones probablemente impulsaría más aumentos de precios en energía, metales y agricultura”.

 

El economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, prevé que las tensiones en Ucrania generen un impacto generalizado a corto plazo en las materias primas. "El aumento en el precio de la generación de electricidad incrementará los costos de las empresas. Las que producen materias primas lo sentirían particularmente, ya que sus procesos son normalmente intensivos en el uso de energía", indicó.

 

Siempre los incrementos en el costo del crudo a nivel internacional se reflejan en la economía doméstica, primero por su impacto en la tasa de cambio, y segundo por su efecto en el transporte. (Lea: Aspectos a tener en cuenta al realizar un plan de fertilización)

 

La crisis desatada en Ucrania se sentirá en los mercados en el corto plazo, vía precio de los commodities, pero no deja de ser una suerte de “jinete del Apocalipsis”, ante el masivo contagio por la variación ómicron de la Covid, que golpea la confianza de recuperación y de dinámica global que se esperaba de vuelta a la normalidad prepandemia.

 

Los expertos creen ahora que la escasez de las materias primas no se solucionará hasta finales de 2022, pese a que todo apuntaba a que ya a mediados de este año este desaprovisionamiento y, por tanto, la subida de precios comenzaría a remitir hasta recuperar la normalidad en los mercados.