Claves sobre las cornadizas o barreras en comederos para ganado bovino

Por: 
CONtexto ganadero
29 de Julio 2021
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Las cornadizas evitan que el animal juegue con la comida o la ensucie, de manera que pueda concentrarse en la tarea de consumir el alimento necesario. Foto: agriexpo.online

Las barreras de separación evitan que las vacas coman de forma selectiva o jueguen con el alimento en las instalaciones de los comederos, previniendo también que se introduzcan en las bateas y ensucien la comida, así como permiten un ahorro del espacio.

 

El ingeniero agrónomo español Antonio Callejo Ramos aseguró que el ángulo en que están colocadas también puede influir en el consumo de alimento y en las posibles lesiones que la presión del animal sobre la cornadiza y sobre el murete pueden producirle.

 

Entre las dos barras de la cornadiza, inferior y superior, debe respetarse una distancia de al menos 90 cm, para evitar que los animales se golpeen con la barra superior al dejar el comedero o mientras comen. (Lea: Criterios para diseñar y construir comederos para ganado bovino

 

La barra superior debe estar a una altura de alrededor el 85 % de la altura a la cruz del animal (1,15-1,25 m) y de 20 a 25 cm más adelante que la inferior. El murete separador es la parte entre la cabeza del animal y la comida, que ser bajo para que este pueda consumir con libertad.

 

Para facilitar la tarea, la cornadiza debe inclinarse hacia adelante en un ángulo de 10 a 20 grados, así como debe construirse en desnivel entre la zona que ocupa la vaca y la que ocupa el alimento. Esto incrementa el radio de acción de la vaca, lo que supone mayor consumo.

 

La mayor ventaja de esta inclinación es la de reducir la presión de las vacas sobre las barras y, con ello, la posibilidad de lesiones (con una presión de 112 kg se produce dolor y daño agudo). (Lea: ¿En qué consiste la lectura de comederos en ganadería y cómo se hace?)

 

También permite un mejor acceso al alimento cuando el espesor del murete situado bajo la cornadiza excede los 20 cm. Los más anchos parecen provocar también una mayor presión de las patas sobre ellos cuando la posición de la cornadiza es inclinada.

 

En algunos casos, dependiendo de las dimensiones de los pilares en los que se apoya la corna-diza, el espesor del murete y la colocación, la posición inclinada de la cornadiza tiene cierto riesgo de ser golpeada por el remolque que distribuye el alimento, por lo que se coloca recta.

 

 

No obstante, la presión sobre la cornadiza puede ser muy alta (superior a los 200 kg) cuando el alimento está fuera del alcance del animal, independientemente de si está vertical o inclinada. Por lo cual es necesario acercar el alimento al animal de forma frecuente a lo largo del día.

 

Desde hace varios años, las cornadizas autoblocantes son las más utilizadas, aunque es más recomendable instalar modelos que permitan desbloquear al animal si este se cae y no puede levantarse. Estos modelos permiten abrir el bloqueador por su parte inferior y liberar a la vaca.

 

De hecho, algunos estudios revelan que el uso de este tipo de barras reduce la ingestión de alimentos aunque no disminuye significativamente la producción de leche, aunque reducen las agresiones en el comedero y mejoran el acceso de vacas con menor rango social.

 

Frecuentemente, las cornadizas autoblocantes se utilizan para retener al ganado aprovechando el momento en que van a comer todos los animales, tras la distribución del alimento. (Lea: 3 tipos de sistemas de comederos para ganado, sus ventajas y desventajas)

 

Esto permite efectuar con comodidad algunas operaciones como palpaciones, diagnósticos de gestación, desparasitaciones, valoración de condición corporal, renovación del material de cama en la zona de reposo, entre otras.

 

El tiempo que las vacas están retenidas en la cornadiza no debería ser superior a cuatro horas. Más tiempo supone mayor nivel de estrés y menor tiempo de reposo. Lo más adecuado es hacer coincidir el amarrado de las vacas con la distribución de alimento.

 

Finalmente, y más como elemento de comodidad y de seguridad, en el caso de líneas muy largas de comedero, es aconsejable prever el paso de los operarios a lo largo de la cornadiza, por lo cual se debe tener en cuenta un ancho mínimo de 35 cm.

 

Conozca más detalles sobre las barreras de separación en el siguiente video: