Una nueva era en trazabilidad comienza este lunes 20 de abril: Sinigán V6 entra en operación
PorPedro Fonseca-16 de Abril 2026

Cargando...
Por Neife Castro - 22 de Junio 2026
La identificación electrónica, los collares inteligentes y los detectores de celo están transformando la forma de administrar los hatos. Expertos aseguran que estas herramientas ya no pertenecen al futuro: hoy permiten gestionar inventarios, monitorear animales y tomar decisiones con información en tiempo real desde un teléfono celular.
La identificación electrónica, los collares inteligentes y los detectores de celo están transformando la forma de administrar los hatos. Expertos aseguran que estas herramientas ya no pertenecen al futuro: hoy permiten gestionar inventarios, monitorear animales y tomar decisiones con información en tiempo real desde un teléfono celular.
Imagine recibir en WhatsApp, en cuestión de segundos, la identificación exacta de un bovino simplemente acercando un lector portátil al animal.
Sin planillas, sin registros manuales y con la posibilidad de consultar información sanitaria, reproductiva y productiva desde un teléfono celular. Aunque para algunos productores pueda sonar futurista, esta tecnología ya está disponible y comienza a abrirse paso en la ganadería colombiana. El sistema funciona mediante microchips o dispositivos electrónicos de identificación que almacenan un código único para cada ejemplar, permitiendo acceder a sus datos de forma rápida y precisa.
El tema cobró relevancia luego de que el médico veterinario Gabriel Ávila mostrara en sus redes sociales cómo un lector electrónico puede escanear el dispositivo instalado en el animal y enviar automáticamente la información a WhatsApp, facilitando el control del inventario.
Según explicó Ávila en entrevista a CONtexto Ganadero, una de las principales ventajas de esta herramienta es que garantiza una identificación individual permanente. “Cada animal tiene un código exclusivo que no se repite. Además, reduce errores de identificación, permite lecturas rápidas, disminuye el trabajo manual y mejora la toma de decisiones porque la información está disponible en tiempo real”, afirmó.
El especialista agregó que la tecnología también contribuye al bienestar animal al evitar métodos tradicionales como el marcaje con hierro caliente y disminuir la manipulación durante los registros. Entre sus beneficios se destacan la trazabilidad completa desde el nacimiento hasta la venta, la integración con plataformas de gestión y la automatización de procesos que antes dependían exclusivamente de registros físicos.
Los sistemas más utilizados emplean microchips RFID o aretes electrónicos que, al ser leídos mediante dispositivos portátiles, se conectan con aplicaciones móviles capaces de generar reportes y alertas relacionadas con vacunación, pesajes, reproducción o salud animal.
Apuntan a la ganadería de precisión con tecnología de avanzada https://t.co/aiFW75n41L
— El Territorio (@TerritorioD) June 21, 2026
Para Ávila, el principal reto no es tecnológico sino cultural.
“La identificación electrónica es muy económica, fácil de manejar y de aplicar. Más allá del costo, el problema son las restricciones mentales y la poca cultura de gestión de datos”, señaló.
A su juicio, la ganadería colombiana sí puede avanzar hacia una mayor digitalización, siempre que el proceso se implemente de forma gradual y priorizando herramientas que generen retorno económico. “En los próximos años, las tecnologías con mayor impacto serán la identificación electrónica, las balanzas inteligentes, los sistemas de monitoreo reproductivo y los softwares de gestión conectados a inteligencia artificial”, indicó.
Una visión similar comparte Ricardo Arenas, coordinador de las cadenas de carne y leche de Fedegán, quien recordó que actualmente existen collares inteligentes, cercas virtuales, puertas automáticas de alimentación y detectores electrónicos de celo.
Estas herramientas forman parte de lo que se conoce como ganadería de precisión, es decir, el uso de tecnologías para el monitoreo continuo e individual del ganado.
Sin embargo, Ávila insiste en que ninguna innovación reemplaza los pilares productivos de una explotación ganadera. “La digitalización debe verse como una herramienta para potenciar la productividad del sistema, no como un reemplazo de una buena genética, una adecuada nutrición, un sólido plan sanitario y personal capacitado”, concluyó.
Hoy ya no debería resultar extraño hablar de microchips, lectores electrónicos o monitoreo digital en una finca ganadera. Porque, esté o no familiarizado con estos conceptos, lo cierto es que estas tecnologías dejaron de ser una curiosidad para convertirse en herramientas que todo ganadero debería, al menos, conocer y poner a prueba en su explotación.
PorPedro Fonseca-16 de Abril 2026
PorMelanny Orozco-14 de Abril 2026
PorAngie Barbosa-14 de Abril 2026
PorAngie Barbosa-30 de Marzo 2026
PorMelanny Orozco-29 de Marzo 2026
PorCONtexto ganadero-27 de Marzo 2026
PorMelanny Orozco-26 de Marzo 2026
PorMelanny Orozco-26 de Marzo 2026
PorMelanny Orozco-25 de Marzo 2026
PorAngie Barbosa-25 de Marzo 2026
PorCONtexto ganadero-24 de Marzo 2026