Desarrollan una cura para la fascioliasis bovina y ovina

Por: 
CONtexto ganadero
23 de Julio 2015
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fascioliasis bovina y ovina
La enfermedad también la pueden contraer los humanos con el consumo de berros, lechuga o alfalfa. Foto: CONtexto ganadero.
En Colombia es común que los animales padezcan esta enfermedad parasitaria, en especial en zonas de trópico alto. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México señalaron que el Compuesto de Alfa es la solución.
 
De 30 millones de bovinos que hay en México, la mitad está expuesto a la fasciolosis. Después de 10 años de estudio, académicos de las facultades de Química y de Medicina Veterinaria y Zootecnia, de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, probaron su capacidad para destruir al parásito.
 
En 29 de los 31 estados del país se ha diagnosticado la presencia fasciola hepática, una enfermedad que es causada por duelas del hígado. 
 
Los investigadores mexicanos desarrollaron el Compuesto Alfa, una estructura soluble en agua derivada del bencimidazol, un antiparasitario efectivo para el tratamiento de la fasciolosis, la cual afecta a vacas y ovejas, causando pérdida de peso y cuantiosas pérdidas económicas.
 
Rafael Castillo Bocanegra, responsable de la investigación, explicó que el compuesto es una molécula similar al triclabendazol, derivado del bencimidazol, y que se emplea contra la fasciolosis pero es poco práctico para su suministro por no ser hidrosoluble. (Lea: Las 5 enfermedades bacterianas más comunes en terneros)
 
“Comenzamos en 1983 con el diseño de la estructura del Compuesto Alfa. La preparamos y a través de una sustitución de estructuras químicas, creamos, probamos y comprobamos que destruye los parásitos, pero necesitábamos que fuera de fácil administración a los animales infectados, por lo que se pensó en obtener una formulación inyectable”, detalló el científico universitario.
 
Después de 10 años de estudio, lograron solubilizar en agua el compuesto alfa y probaron su capacidad para destruir al parásito fasciola hepatica en su etapa juvenil y adulta; también determinaron su estabilidad a temperatura ambiente y a diferentes escalas de acidez y alcalinidad.
 
Miguel Ángel Flores Ramos, docente en Ciencias de la UNAM, precisó que probaron el compuesto alfa en 30 terneros utilizando diferentes vías de administración, y determinaron que la vía intramuscular fue la más adecuada para disminuir la dosis y conservar la actividad fasciolicida.
 
Este desarrollo tecnológico se encuentra en proceso de patente tras obtener el primer lugar en la premiación del Programa de Fomento al Patentamiento y la Innovación (PROFOPI 2014- 2015), el cual fomenta la cultura de la propiedad industrial en la máxima casa de estudios. (Lea: 14 enfermedades sin control oficial atacan al ganado en Colombia)
 
La generación de este conocimiento contribuirá a la reducción de la fasciolosis; sin embargo, la inversión en investigación debe ser permanente, ya que esta enfermedad en el ganado se puede controlar en gran medida, pero es difícil de erradicar”, finalizó el Castillo Bocanegra.
 
Cabe resaltar que los humanos contraen la infección al ingerir vegetales crudos contaminados con el parásito como berros, lechuga o alfalfa.
 
El panorama de la enfermedad en Colombia
 
De acuerdo con Esperanza Polanía, coordinadora de Seguimiento Epidemiológico del Fondo Nacional del Ganado, FNG, en Colombia es muy común que este tipo de afectaciones se den en bovinos, en especial si están en trópico alto. (Lea: Ganaderos colombianos no vacunan contra la tristeza bovina por costo)
 
Eso es pan de cada día, en especial en aquellas partes donde se encharcan los terrenos. Eso lo transmite un caracol y el ganadero lo que debe hacer para evitar este tipo de enfermedades en el ganado es drenar el agua. Es común verlos en regiones como Cundinamarca, Boyacá y Antioquia. Inclusive, el parásito es sensible a las termifugaciones, hay productos parasitarios que ayudan a su control, pero el terreno debe ser analizado bajo la asesoría de un veterinario”, aseguró Polanía.
 
Diversos organismos internacionales han reportado que, hasta 2010, hay cerca de 17 millones de personas infectadas con fasciola y más de 180 millones que están en riesgo de contagiarse, por lo que dicha patología fue incluida en el Programa de Lucha y Control de las enfermedades tropicales olvidadas por considerarse una enfermedad “subdesarrollante”, ya que impide el desarrollo normal de los niños afectados.