Los ‘condimentos’ que dan mejor sabor a la comida bovina

Por: 
CONtexto ganadero
16 de Septiembre 2015
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aditivos sensoriales ganado bovino
La comida de los bovinos puede tener aditivos para que se despierte en ellos el apetito o simplemente para hacerla más agradable al paladar. Foto: Juan Rafael Restrepo.
Los aditivos sensoriales, aquellos que contribuyen con la palatabilidad de una dieta o ración alimenticia en el ganado, se usan en hatos de Colombia, como las personas usan los condimentos en sus platos de comida.
 
Conozca cuáles son los aditivos sensoriales más usados, sus beneficios y la forma correcta de emplearlos en hatos bovinos para abrir el apetito de las y disponer así de animales más nutridos en todas sus etapas de la vida mientras comen con gusto una pastura, un concentrado o un suplemento.
 
Luis Castello, gerente general de Nutryr, explicó que en el mercado se encuentran materias primas que agradan al ganado a la hora de comer, las cuales pueden tener sabores, olores y hasta componentes benéficos para la salud de las reses. (Lea: Científicos desarrollan fertilizante que permite cultivar en suelos áridos)
 
Los aditivos con sabor a manzana, canela, orégano y ají son algunos de los que puede elegir el ganadero para añadir a la ración de comida de sus animales para que la ingieran placenteramente.
 
Además, señaló Castello, “el saborizante de ají es bueno porque hace que se produzca salivación”. Esta facilitad la digestibilidad de la comida en el rumen.
 
Algunos aditivitos sensoriales famosos son la melaza, torta de palmiste y harina de arroz. El gerente de Nutryr aseguró que “agradan” a los bovinos por tener un sabor dulce y aromas.
 
“Hay un portafolio de saborizantes”, acotó.
 
Gilberto Camacho, profesional en San Vicente del Caguán, Caquetá, de Gestión Productiva y Salud Animal del Fondo Nacional del Ganado, FNG, dijo que la melaza es el alimento que más se ingiere por su sabor y ser fuente de energía. El costo reducido lo posiciona también como el líder de los aditivos sensoriales en Colombia.
 
Las sales blancas, anotó Camacho, se consideran un saborizante y se puede usar en pastos o concentrados para ayudar al ganado a consumir la dieta con más gusto. No obstante, reiteró que no se puede abusar del uso de ninguno. (Lea: Silo para el ganado, ¿con o sin aditivo?)
 
Mario Muñoz Humanes, profesional en Codazzi, Cesar, de Gestión Productiva y Salud Animal, del FNG, dijo que algunos subproductos son agradables al paladar de los rumiantes y suelen generar energía y complementan la dieta del hato.
 
A la pregunta de por qué los rumiantes rechazan alguna pastura o un alimento esencial para su dieta, Muñoz Humanes manifestó que se puede percibir cuando se hallan forrajes lignificados, pero el ganadero ha aprendido a reconocer pasturas que gustan a los semovientes, entre esos el angletón, que crece en climas cálidos, y la climacuna, en la Sabana de Bogotá, y a usar otros productos para que cada res coma con gusto.