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Incentivo económico del FNG para productores sostenibles

Foto: Fedegán FNG

El incentivo se enmarcó dentro de un piloto nacional con un límite de 200 fincas y una vigencia clara: hasta el año 2025.

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Más de $2 millones por finca: el incentivo de Fedegán a los que se certificaron en Sello Ambiental

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

La Federación Colombiana de Ganaderos y el Fondo Nacional del Ganado ofrecieron un incentivo de $2.250.000 a ganaderos que avanzaran en la certificación ambiental de sus predios. El proyecto cerró en 2025 y buscó impulsar la transformación hacia una ganadería sostenible, con respaldo técnico, normativo y proyección internacional.

La Federación Colombiana de Ganaderos y el Fondo Nacional del Ganado ofrecieron un incentivo de $2.250.000 a ganaderos que avanzaran en la certificación ambiental de sus predios. El proyecto cerró en 2025 y buscó impulsar la transformación hacia una ganadería sostenible, con respaldo técnico, normativo y proyección internacional.


En 2025 se puso en marcha una de las estrategias ambientales más ambiciosas del sector ganadero. Lo que inició como un plan piloto evolucionó hacia una movilización técnica, gremial y productiva en torno a la sostenibilidad.

El sector se enfrentó al reto de alinear sus prácticas tradicionales con normas internacionales, mientras los productores buscaban mantenerse competitivos sin perder rentabilidad. (Lea en CONtexto ganadero: Certificar su finca es más rentable de lo que cree: Fedegán explica cuál es el sello que mejor paga)

Durante la vigencia del proyecto, Fedegán y el Fondo Nacional del Ganado ofrecieron un incentivo económico de $2.250.000 por finca a los productores ganaderos interesados en iniciar su proceso de certificación ambiental.

Este apoyo cubría una parte del valor exigido por los organismos de evaluación acreditados y representó un alivio financiero significativo para muchos.

El incentivo se enmarcó dentro de un piloto nacional con un límite de 200 productores y una vigencia clara: hasta el año 2025. La convocatoria se diseñó para motivar la adopción de prácticas sostenibles en predios bovinos y bufalinos del país, con miras a un modelo ganadero más moderno, rentable y responsable.

La iniciativa estuvo orientada a promover el uso del Sello Ambiental Colombiano, respaldado por la Norma Técnica Colombiana NTC 6550:2021. Esta norma establece los criterios productivos, sociales y ambientales que deben cumplir los predios ganaderos para ser reconocidos como sostenibles.

En el ABC Sello Ambiental Colombiano se explica que el piloto fue una herramienta estratégica para demostrar el compromiso del sector ganadero con la sostenibilidad y posicionar a Colombia como referente en prácticas responsables a nivel regional e internacional.


Asesoría técnica


Junto con el apoyo económico, los productores que se postularon recibieron acompañamiento técnico gratuito a través del Centro de Servicios Tecnológicos – Tecnig@n de su región. Este apoyo fue clave para identificar los ajustes requeridos en cada finca y facilitar la implementación de planes de acción hacia la certificación.

La guía técnica cubrió desde el diagnóstico inicial hasta la preparación para la evaluación formal, contribuyendo a que los ganaderos no enfrentaran el proceso solos ni sin orientación. (Lea en CONtexto ganadero: Sin conservación no hay futuro: conozca el primer paso para obtener el Sello Ambiental Colombiano)


¿Quiénes pudieron acceder?


El incentivo no estuvo abierto a todo el gremio sin filtros, pues los productores interesados debían realizar primero un autodiagnóstico, y solo aquellos con un resultado superior al 75 % fueron considerados aptos para avanzar en el proceso.

La solicitud del incentivo debía gestionarse ante el comité o gremio ganadero local, donde cada participante había inscrito su intención de participar en el piloto. Una vez cumplidos los requisitos y validado el proceso con la entidad certificadora, se habilitaba el acceso al recurso económico.

El incentivo finalizó oficialmente el año pasado. Sin embargo, su impacto se proyecta más allá del plazo definido. La propuesta demostró que es posible articular apoyo económico, respaldo técnico e interés gremial para acelerar la transición hacia una ganadería sostenible en Colombia.