Preocupa la calidad sanitaria de la leche

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Octubre 2018
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Mejorar las rutinas de ordeño y hacer el retiro de la leche una vez se usan medicamentos, son algunas de la recomendaciones del experto. Foto: diariomayabeque.cu.
Luis Fernando Giraldo, médico veterinario de la Universidad de Antioquia y quien fue docente del Politénico Jaime Isaza Cadavid, hizo un diagnóstico del tema, en donde sugirió mayores controles durante las rutinas de ordeño y trabajo de capacitación a los productores. 
 
Sin rodeos y directo al grano, el experto, que lleva 27 años trabajando en materia de asistencia técnica a lecheros en diversas zonas de la geografía nacional, indicó que la calidad sanitaria de la leche en el país desafortunadamente no es la mejor. Agregó que al no ser algo que esté dentro del esquema del pago al productor, ‘desestimula’ al lechero. (Lea: ¿Cómo obtener leche de buena calidad?)
 
Eso se debe a que muy pocas empresas tienen esa bonifiación como voluntaria, ya que entienden la importancia que eso genera y el valor agregado que muchos productos como los quesos tienen al elaborarse con leches de altísima calidad, por esa razón es esencia promover buenas rutinas de ordeño y control de mastitis.
 
“La preocupación es total ante la presencia de residuos de antibióticos en la leche, aunque se ha trabajado mucho en la parte preventiva en especial por parte de las empresas. Incluso los departamentos de Asistencia Técnica y Control de Calidad de algunas compañías recolectoras están en la materia a través de campañas de divulgación, volantes, programas en radios comunitarias y visitas a los productores, para que entiendan la importancia de retirar la leche luego de usar un determinado medicamento, ya que no entienden las consecuencias que eso implica y el daño que le hacen al producto final y a los mismos consumidores”, lamentó. 
 
Para Giraldo, una alternativa para mejorar la calidad sanitaria de la leche es a través de cultivos, antibiogramas y la entrada al país de vacunas preventivas que favorezcan el proceso. (Lea: Calidad de leche que vende industria es menor a la entregada)
 
Al tiempo reconoció que la topografía agreste de algunas zonas del país como el norte de Antoquia, Boyacá o Nariño, también es un factor de riesgo, ya que por los desplazamientos en zonas muy quebradas o embarradas en épocas de invierno especialmente, las ubres y pezones de las vacas –por contacto y aún por golpes–, están más expuestas a contraer mastitis, por eso debe hacerse énfasis en practicar una excelente desinfección de pezones al inicio y al final del ordeño, utilizar productos de alta calidad, tener buenos caminos para hacer más fácil y cómodo el desplazamiento a los sitios de ordeño. Esto hace parte del bienestar animal.
 
Lo más importante es recurrir a la ayuda del laboratorio con cultivos y antibiogramas para conocer el germen productor de la o las mastitis y su orientación al tratamiento adecuado así como la decisión de descartar la vaca en caso de ser necesario por cronicidad. También tomar una buena decisión con productos de buenas calidad para el secado”, agregó.
 
El experto recomendó en materia de prevención y control, además de tener una muy buena rutina de ordeño, buenas instalaciones y equipos con operarios estimulados y capacitados. Hacer el CMT mínimo cada 10 días, con él se pueden tomar decisiones de tratamientos vía cultivos, antibiogramas, posibilidad de descarte de vacas crónicas, terapias de secado o planes de vacunación en caso de ser necesario. (Lea: “Precio de leche lo hace la calidad del producto”, afirman ganaderos)

Algunos de los medicamentos que sugirió son productos con Lincomicina. La combinación de Lincomicina, Neomicina y Betametasona, así como Lincomicina y Neomicina al secado son grandes alternativas en el momento de tratar mastitis clínicas y para el periodo seco.