Producción de leche aumenta en 2.000 litros con mejores pastos

Por: 
CONtexto Ganadero
02 de Junio 2016
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Graham Kerr
Graham Kerr, gerente de Pasture Systems de Nueva Zelanda, durante su paso por Colombia. Foto: CONtexto ganadero.
Graham Kerr, gerente de Pasture Systems de Nueva Zelanda, estuvo en Colombia y dialogó con CONtexto ganadero sobre el manejo de forrajes en explotaciones de leche que quieren ser más rentables.
 
El experto señaló que las vacas comen más pasto cuando se enfrentan a uno más suculento, el cual se caracteriza por su óptima calidad, lo que se logra con el manejo adecuado de los forrajes, algo que se consigue al analizar la altura, número de hojas, el pastoreo y sobre pastoreo.
 
Manifestó que en Colombia se tienen raigrásses y kikuyos de los que se puede sacar provecho. Por ello, puntualizó que la producción de leche puede aumentar en 2.000 litros por hectárea al año, como lo comprobaron el Nueva Zelanda, con la introducción del kikuyo, un pasto "difícil de medir", pero que al saberlo adecuar al predio, puede ayudar a lograr lo que todo ganadero quiere: rentabilidad. (Lea: Soluciones para recuperar hato lechero en Colombia)
 
CONtexto ganadero (CG): ¿Qué implicaciones tiene parar el ganadero volver a cultivar una pastura que no se ha cuidado?
 
Graham Kerr (GK): La finca es un negocio y el ganadero debe tener cuidado en las inversiones que hace.
 
La idea es aumentar la rentabilidad de la explotación, porque si no hay nuevas praderas no habrá producción de forrajes. Si se tiene un potrero que con el tiempo reduce su producción, disminuirá la rentabilidad.
 
CG: ¿Por qué el ganadero de leche debe enfocar su negocio en producir pasto de calidad más que forraje en cantidad?
 
GK: Es mejor tener calidad que más cantidad porque cuando hay calidad la vaca come más y así produce más leche. Si me ponen a escoger, yo prefiero un pasto óptimo.
 
CG: ¿Qué debe hacer el ganadero para tener pasto de reserva y de calidad durante todo el año; sobre todo en épocas de verano?
 
GK: Cuando el pasto crece mejor las vacas lo sabrán y comerán más. Así habrá más producción de leche, pero habrá épocas de menos producción y se deberá suplementar porque ese forraje no proporcionará lo que el hato requiere para su dieta.
 
La idea es que cuando el ganadero tenga mucha comida la comience a guardar para las épocas de escasez de pastos. Es importante que los ganaderos midan la producción de pasto porque así sabrán cuándo tendrán que comprar pasto y cuándo suplementar. El inconveniente de los productores es que no miden sus forrajes. (Lea: 3 pruebas parar evitar compactación del suelo donde crece pasto para vacas)
 
La medición se hace a ojo o con tecnología. Sin embargo, el kikuyo es difícil de medir con el pastorómetro. En este caso es mejor hacerlo por hojas.
 
En Nueva Zelanda lo que se hace es que 3 veces al año se corta el kikuyo para tener más producción de forraje en el siguiente pastoreo y obtener más leche. Al cortarlo se incrementa la producción de leche en 2.000 litros por hectárea al año. Es importante saber en qué momento cortarlo y para eso se debe aprender a medirlo.