Ventilación de los establos, clave en la productividad y bienestar animal

Por: 
CONtexto ganadero
21 de Mayo 2020
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La ventilación de los establos es un aspecto fundamental para la sanidad y el bienestar animal y por eso es importante tener en cuenta la mejor manera de diseñar estos lugares. Foto: vostermans.com

La buena ventilación del establo es fundamental para la salud y el bienestar de los animales, lo cual se refleja en una mayor producción.

 

A partir de los 22 ºC, las vacas empiezan a comer menos y producen menos leche. Otros efectos secundarios del estrés por calor son problemas de fertilidad, menor resistencia y un mayor riesgo de mastitis.

 

Estos problemas se pueden prevenir soplando aire fresco alrededor de las vacas. Esto reduce la sensación térmica y garantiza la producción láctea de su ganado. Es esencial que la velocidad mínima del aire sea de 2 m/s para conseguir este efecto, según un artículo publicado en el portal vostermans.com.

 

Una ventilación óptima permite que los puestos sequen bien, lo que significa que las bacterias pueden multiplicarse de una manera menos rápida. Una menor cantidad de bacterias en el establo significa menos bacterias en los pezones y, por tanto, menos riesgo de infección de las ubres. (Lea: ABC para minimizar el impacto del estrés calórico)

 

Si el clima en el establo no es óptimo pueden surgir otros muchos problemas, además de la mastitis, como estrés por calor, molestias por las moscas y dolencias en las pezuñas. Estos problemas dan como resultado una producción de leche menor con una pérdida del volumen de facturación.

 

Una ventilación insuficiente puede ser reconocida por una condensación excesiva y oxidación, especialmente en las vigas del establo lechero. Las telarañas son a menudo una indicación de un flujo de aire insuficiente. Otras señales de una ventilación insuficiente incluyen aire-amoniaco, tos excesiva o condensación visible en los lomos de los animales, de acuerdo con el portal.

 

Por su parte el Médico Veterinario, Enrique Bombal, durante una emisión del programa La Finca de Hoy, indicó que mantener las temperaturas adecuadas en el hato permitirá que los animales permanezcan frescos, se sientan cómodos y por ende no se genere estrés térmico que puede interferir el buen desarrollo ya que se pueden presentar problemas respiratorios, de reproducción y fertilidad, disminuyendo además la productividad. De ahí la importancia de manejar un sistema de ventilación en los establos. (Lea: ¿Cómo influye el estrés calórico en el metabolismo de los bovinos?)

 

Instalar ventiladores en todos los lugares donde la vaca permanece como comedores y salas de ordeño permite que cada bovino se sienta cómodo y fresco, además que su temperatura corporal no aumente ya que si sobrepasa los 38,5 grados centígrados podría padecer estrés térmico.

 

También se utiliza el sistema de enfriamiento de vacas porque así se logra que exprese su comportamiento natural y eso va hacer que tenga una salud y temperatura adecuada así como el consumo normal de agua y mejores parámetros de producción.

 

Trabajar la ventilación y aspersión de cada potrero permite que el animal maneje ciclos de enfriamiento, es decir que cada vaca cuente con un espacio de mínimo cinco metros cuadrados para que no se sofoque, adicionalmente que cuente con sombra tanto artificial como natural. (Lea: Bienestar animal: 'menos es más' en ganadería)

 

Por consiguiente, un clima estable óptimo contribuye a la salud y al rendimiento de las vacas y la granja. Una buena ventilación significa un intercambio uniforme de aire estable con el aire fresco exterior. La velocidad requerida del intercambio de aire depende de varias variables, incluyendo las condiciones del aire exterior (temperatura y humedad), la población animal y la densidad. Es sumamente importante evitar las corrientes de aire excesivas y corrientes de aire en la nave. Eso hace que las vacas sean más susceptibles a las enfermedades.