“Lo rural no es solo lo agropecuario”, señala investigador de la UN

Por: 
Agencia de Noticias UN
14 de Diciembre 2020
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La población rural en Colombia es cercana al 30 %. Foto: Agencia de Noticias UN.

La brecha entre lo rural y urbano, expresada en pobreza, desnutrición, malas condiciones de vivienda e infraestructura, inequidad, atraso, debilidad institucional y degradación ambiental, impediría el desarrollo integral de Colombia.

 

En palabras del profesor Fabio Leiva, líder del grupo de investigación en Desarrollo Sostenible y Gestión Ambiental de la Universidad Nacional y del Centro de Pensamiento en Desarrollo Rural (CPDR), “el tema de las tierras se debe ver no solo como la tenencia, sino que para el desarrollo rural se necesita de tecnología, ciencia e investigación”. (Lea: “La ganadería puede disminuir la tierra que utiliza, ser más productiva y restaurar la naturaleza”: Lafaurie)

 

Agrega que “en Colombia existe una cultura muy citadina con el marcado imaginario de que los habitantes de las zonas rurales son unos ‘campesinos de alpargatas’, casi como ciudadanos de otro país con derechos distintos”.

 

En ese sentido, plantea que “lo rural se debe revalorizar, entender que aunque lo agropecuario forma parte de este sector no es lo único, se debe diversificar la estructura productiva del campo, la integración de lo rural y urbano con herramientas como las TIC y la descentralización política”.

 

“Según el índice de pobreza marginal del DANE, que tiene en cuenta salud, educación y nivel de vida, la zona rural está en bastante desventaja: el analfabetismo es el triple en la zona rural que en la urbana y apenas el 5,1 % de los mayores de 17 años tienen un título de educación superior”, destacó el docente. (Lea: Sacar más provecho de la misma tierra: ganado y sector forestal como inversión sostenible)

 

Indicó además que la producción agropecuaria ha reducido su peso en la economía, si se tiene en cuenta que en los años 90 el empleo rural estaba en el orden del 26 % y en 2020 no alcanza el 18 %, y que por la apertura económica el PIB agrícola se redujo del 18 al 6,3 % en el mismo periodo.

 

La exportación se ha centrado en el café o las flores, ya que a raíz de los tratados de libre comercio se han incrementado las importaciones agropecuarias, advirtió el académico, quien también cuestionó el olvido estatal de los pequeños productores que poseen menos de 50 hectáreas.

 

“Se necesitan políticas diferenciadas: lo rural es heterogéneo, hay ventajas cuando un municipio se vincula a centros urbanos, pero también hay población rural en las grandes ciudades; esa dicotomía de lo rural y urbano es cada vez más dudosa, la población rural del país va del 18,9 al 30,4 %, es decir que cuando se habla de desarrollo rural se habla de políticas para el 30 % de los colombianos”, señaló el docente. (Lea: Por qué la ganadería sigue siendo crucial para luchar contra el hambre)

 

El profesor Leiva consideró que “se debe superar la mirada de lo rural como el proveedor de alimento y materia prima para la ciudad; de un cultivo de café no solo salen los granos sino madera, sino además otros frutos, agua, hay formación de suelo, captura de CO2, reciclaje, hábitat de la biodiversidad, servicios culturales, turísticos, espirituales, recreativos, educativos; detrás de un cultivo hay otras ganancias para la sociedad”.

 

Peticiones latentes

 

En otro de los puntos abordados por el docente, indicó que los reclamos que hizo el sector agropecuario en 2013 durante el paro agrario en el Gobierno Santos –entre ellos acciones frente a la crisis de producción agropecuaria, el acceso a la propiedad de la tierra y el reconocimiento a la territorialidad campesina– aún siguen vigentes.

 

Por último, señaló que “aunque se ha avanzado gracias a los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), se debe fortalecer la relación urbano-rural, crear una política integral de tierras, de ordenamiento territorial, de desarrollo rural y agropecuario integral con el ambiente, de cultura de paz e interculturalidad, y además ver el papel de la academia en pensar el país, siempre en diálogo con las comunidades, ya que la universidad no tiene la verdad única”. (Lea: Asistencia técnica y asociatividad, claves en el crédito agropecuario)

 

Fuente: Agencia de Noticias UN.