El verano no da tregua en el territorio nacional

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Enero 2013
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Incendios forestales.
El intenso verano está afectando a diferentes departamentos del país. Foto: AFP
La situación en algunas zonas de Cundinamarca, Huila y Valle del Cauca, empieza a ser cada vez más complicada.
 
El fenómeno del Niño, que fue anunciado por el Ideam en varias ocasiones durante 2012, empieza a dejar sus primeros estragos. Pastos secos, incendios forestales en varias zonas del país y, hasta en casos más extremos, carrotanques atendiendo la demanda de agua; son apenas algunas de las consecuencias que viven los colombianos por cuenta de la temporada seca.
 
En el Valle del Cauca, los caudales de los ríos que surten varios acueductos departamentales ya presentan disminución en los niveles del preciado líquido, además varios incendios forestales se han presentado en el sector de los Farallones y en el área metropolitana de Cali. Según la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC32 de los 42 municipios del Valle del Cauca están bajo alerta amarilla por posibles incendios forestales, condición que permanecerá así durante toda la temporada seca.

Para el subsecretario del Comité Regional de Prevención y Atención de Desastres, Crepad, Edward Fierro, “el prolongado calor que se está presentando en la parte alta del departamento ocasiona que se presenten heladas en la noche y parte de la madrugada afectando los cultivos”. (Las fuertes heladas afectarán la producción láctea en Boyacá)

Por su parte, en el departamento del Huila, el secretario de Agricultura del departamento, Alfonso Barragán, aseguró que en esta segunda semana de enero, ya se han presentado 5 conflagraciones. Los sectores de Agrado, Garzón, Nataga, Suaza y Timaná, son los que se han visto más perjudicados, afirmó el funcionario.

Pero es no es todo, pues en los sectores de Colombia, Tello, Baraya, Villavieja, Aipe y Neiva es la sequía ha llegado con una mayor intensidad. “Es necesario que se activen los planes de contingencia y emergencias, se coordinen preparativos y apliquen estrategias para minimizar los impactos negativos y así mitigar los efectos del verano en esta temporada”, explicó Barragán.

Pero mientras en el Valle y Huila apenas están pensando en activar los planes para prevenir, en Cundinamarca, carrotanques atienden a 24 municipios para evitar que se queden sin el preciado líquido. La gobernación de Cundinamarca en asocio con las Empresas Públicas del departamento, dispuso  del mismo número de carrotanques, cada uno con 12 mil litros de agua para que cuando se presente desabastecimiento, el servicio sea reestablecido de inmediato.

Los sectores de Útica, Villeta, Guaduas, Quebradanegra, Pulí y Apulo, gracias a la gestión adelantada por las Empresas Públicas de Cundinamarca, no se quedarán sin el suministro; mientras que en las localidades de La Vega, Nocaima, La Peña, Vergara, Sasaima, Choachí, Cáqueza, Silvania, La Palma, Topaipí, Yacopí, El Peñón, Caparrapí, Puerto Salgar, Manta en Almeidas, San Juan de Rioseco, Bituima y Vianí, ya se viene gestionando un plan para contrarrestar la escasez de agua.

 
En el resto del país la situación es similar

En Tolima la situación se agrava con el pasar de los días y cada vez es más preocupante.  El departamento pasó de tener 14 municipios en alerta amarilla y 1 en roja, a 29 con el nivel máximo de preocupación.

Alpujarra, Alvarado, Anzoátegui, Ataco, Cajamarca, Casabianca, Chaparral, Coyaima, Cunday, Dolores, Herveo, Ibagué, Icononzo, Líbano, Melgar, Murillo, Natagaima, Piedras, Planadas, Prado, Purificación, Rioblanco, Roncesvalles, Rovira, Saldaña, San Antonio, Santa Isabel, Villahermosa y Villarrica, son los que se encuentra bajo la mayor vigilancia, debido a las altas temperaturas que se están presentando en esta parte de Colombia. (Sequía e incendios forestales tienen en alerta a Santander y Tolima)

En Girón, Santander las llamas arrasaron con 500 hectáreas de árboles, cultivos y pastos. Para poder combatir y controlar el fuego, fueron necesarios 110 bomberos, miembros de la Defensa Civil, Policía y el Ejército. Es más, tuvieron que utilizar un helicóptero Blackhawk, para descargar potentes andanadas agua desde el aire y así controlar las llamas.

Mientras tanto en Antioquia, además de las alertas por los incendios, ahora surgió una nueva amenaza por cuenta de la escasez de agua. La preocupación es grande, en especial en el occidente antioqueño, donde los habitantes del Bajo Cauca y Urabá ya están sufriendo las consecuencias del racionamiento del preciado líquido.

“Estamos en alerta naranja por escasez de agua ya que muchas comunidades rurales se surten de agua potable de lagunas naturales o artificiales, cuyo volumen ha bajado bastante”, aseguró Astrid Barrera Roldán, Gerente de Servicios Públicos de Antioquia.

El Ministerio de Agricultura recomendó a todos los habitantes que manejen bien el agua y en especial para quienes tienen plantaciones, acudir a los reservorios para no desperdiciar el líquido vital.