Plantas de sacrificio en Casanare, bajo constante inspección

Por: 
CONtexto ganadero
24 de Marzo 2013
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Plantas de sacrificio
Entre 4 y 6 meses el Invima realiza controles en las plantas de sacrificio con el fin de verificar el buen funcionamiento de estas. Foto: AFP.
En el municipio de Trinidad, el Invima certificó el buen funcionamiento del establecimiento que se encuentra allí, mientras que en Hato de Corozal la Alcaldía decretó su cierre, obligando la obtención de carne en Paz de Ariporo.
 
La planta de sacrificio del municipio de Trinidad, de acuerdo con los reglamentos del Instituto de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, cumple a cabalidad las instrucciones de esta institución para el sacrificio de animales y fue certificada apta para continuar con esta actividad. (Lea ‘Expendios de carne: en donde la primera impresión es la que cuenta’)
 
Y aunque cumple con todas las exigencias, los funcionarios del Invima sugirieron realizar un cambio en el manual de Buenas Prácticas de Manufactura, con el fin de que se amplíen los corrales para tener manejo del ganado, realizar controles periódicos a la calidad del agua, la cual llega directamente del acueducto y la construcción de un canal de tratamiento especial a la sangre.
 
“Estos controles se basan en los manuales que hay, entonces se revisa el ingreso de los animales, la infraestructura de la planta, los uniformes de los trabajadores, el proceso de sacrificio y el tratamiento que le dan a la carne”, explicó Reinaldo Calimán, médico veterinario de la Alcaldía de Paz de Ariporo.
 
Por otro lado, en Hato Corozal, por el Decreto número 100.13-066 de marzo 5 de 2013 de la Alcaldía municipal fue prohibido continuar con el sacrificio de ganado, debido a que en este municipio no hay una planta de sacrificio, por lo cual los productores deben realizar esta actividad en el municipio de Paz de Ariporo. (Lea ‘La Sevillana, carne de todo tipo sin estándares de calidad’)
 
“Aunque es más sano, e higiénico para el consumidor, al productor se le van a incrementar los gastos debido que debe pagar transporte y corre el riesgo de que sufra de abigeato”, explicó Alfonso Martínez Abril, profesional en  Gestión Productiva y Salud Animal de Fedegán en Paz de Ariporo.
 
A lo que el médico veterinario de la Alcaldía de Paz de Ariporo, afirmó que esta situación es importante, debido a que el costo del sacrificio en este municipio es de $90.000, mientras que un ganadero que provenga de Hato Corozal tendría que pagar $120.000, incluyendo el transporte. (Lea ‘Minagricultura revisará estudios de la planta de sacrificio en Casanare’)
 
Si bien el ganadero tiene que pagar más, tanto él como la gente se van a ver beneficiados porque la carne va a tener un mejor proceso, será de mejor calidad y seguro, que es lo más importante”, aseguró Calimán.