A través de suplementación logran reducir número de días abiertos

Por: 
CONtexto Ganadero
22 de Julio 2015
compartir
días abiertos
Las nuevas crías obtenidas durante el proceso de suplementación presentan buena condición corporal. Foto: Héctor Pachón - FNG.
El proyecto fue adelantado por los productores pertenecientes al círculo de excelencia de Acacías con ayuda de Somex. Las hembras pasaron de 166 a 112 días para volver a quedar preñadas. Esos 54 días menos generaron un ahorro de $162 mil por vaca.
 
Uno de los inconvenientes que más afecta a las fincas ganaderas es que las hembras vuelvan a quedar preñadas tras un parto. Muchas vacas tardan más de 200 días en lograrlo, generando altos sobrecostos ya que se pierden pajillas y se desaprovecha el momento en el que los semovientes están en celo para ser servidas por los machos. (Lea: "Ganaderos pierden dinero por cada día abierto de sus vacas": Decuadro)
 
Ante esa dificultad, los productores pertenecientes al círculo de excelencia de Acacías, en el Meta, y la empresa Somex, dedicada a la comercialización de insumos para la alimentación bovina, estructuraron un proyecto con el fin de reducir esa cifra y de paso las pérdidas económicas.
 
Héctor Pachón, profesional en Gestión de Proyectos Estratégicos del Fondo Nacional del Ganado, FNG, en Villavicencio, aseguró que la iniciativa empezó el año pasado con una palpación a las hembras que habían en los diversos hatos, con el fin de revisar el estado corporal de las mismas, para posteriormente empezarles a suministrar un complemento. (Lea: ¿Qué tan difícil es preñar una vaca?)
 
“A cada vaca se le daban 200 gramos de suplementación diaria. Ese plus en la alimentación se reflejó posteriormente en una disminución considerable en los días abiertos de las hembras que bajaron de 166 a 112 días, lo que generó un ahorro diario por animal de $3.000; es decir, cada bovino evitó un gasto de $162 mil”, expresó el funcionario.
 
Sin embargo, los beneficios no pararon ahí, los productores también notaron que con la suplementación suministrada las madres tuvieron una mejor producción de leche durante la lactancia. Antes era de 3.5 litros y luego de 5, situación que se vio reflejada en las nuevas crías.  (Lea: 1.271 vacas receptoras, 671 transferencias y 550 crías)
 
“El tamaño de los terneros es muy bueno, así como su estado de salud, por lo que los resultados del proyecto y sus frutos han sido evidentes. Los más beneficiados son los ganaderos porque dejaron de incurrir en gastos adicionales durante el tiempo en el que las vacas no estaban preñadas y mejoraron sus indicadores productivos y reproductivos”, aseveró.
 
El éxito de la iniciativa se logró gracias a la constante toma de registros, lo que permitió medir la eficiencia de la comida suministrada y su influencia sobre las hembras de cada predio. (Lea: Disminuya días abiertos en las vacas para no cerrar la producción)