Colombia ya produce carne de cerdo con sello de calidad certificada

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
30 de Junio 2015
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Granjas Campeón
La granja empezó sus labores con 8 cerdos y le será entregado el certificado en Agroexpo. Foto: Granjas Campeón.
De acuerdo con la Asociación Colombiana de Porcicultores, Asoporcicultores, actualmente el consumo per cápita de carne de cerdo al año es de 8 kilos, en promedio. Muchos se preguntan a qué se debe esa cifra, y en gran medida es al empeño que le imprimen los productores de este sector, para hacer de este un alimento sano, saludable, limpio y de calidad.
 
Una de esas empresas que llevan a cabo tal labor es Granjas Campeón, que obtuvo la acreditación con el sello Carne de Cerdo de Calidad, el cual es otorgado por la empresa SGS Colombia, líder en servicios de inspección, verificación, análisis, pruebas y certificación en cualquier parte del mundo. La empresa familiar es la primera en el país en ostentar dicho reconocimiento. (Lea: Programa de bioseguridad ha vinculado 177 granjas porcinas)
 
El proceso no es corto, tampoco sencillo, pero según los miembros de la familia, es importante de cara a mejorar la competitividad y tener altos niveles de rentabilidad.
 
Nuestra empresa echa sus primeras raíces en julio del año 2001, con un pequeño emprendimiento de la señora Ana Verónica Balcero, una de las hijas menores de los Balcero Castillo, que es una familia con gran tradición cafetera en el departamento del Quindío. Ella, después de trabajar con pollos de engorde, estaba pasando por una crisis emocional, pues su esposo, Julio Jaramillo, se había ido a trabajar a los Estados Unidos a buscar un mejor futuro económico familiar”, cuenta Lizeth Quintero, coordinadora administrativa de Granjas Campeón.
 
El hijo de Ana Verónica, Mario Cobaleda Balcero, se encontraba en Manizales estudiando psicología, entonces un día le propuso ocupar su tiempo y mitigar su estado emocional en el pequeño entable de galpones en cemento que estaban en la finca, comprar unos terneros y terminar de criarlos, idea que iniciaron sin buenos resultados, por lo que desistieron.
 
Unos días después el hombre visitó la finca y se encontró con la sorpresa de que su madre compró 8 lechones. Fue así como inició su proceso de emprendimiento con 10, 15, 50 y hasta 100 cerdos adquiridos a diferentes proveedores, entre esos su tío Miguel Balcero. Al poco tiempo, y con la ayuda de los trabajadores de la finca, construyeron las instalaciones a base de guadua y cemento, en aras de ampliar las instalaciones. (Lea: México es declarado país libre de fiebre porcina clásica por la OIE)
 
Hubo una época en la que la señora recogía las tripas de pollo, las cocinaba y se las daba a los cerdos como parte de su alimento. Por varios años hicieron sus propios alimentos concentrados con núcleos de proteína, harinas y otros subproductos”, añadió Quintero.
 
Un año después, cuando la pequeña granja ya estaba engordando más 50 cerdos cada mes, decidieron, que en lugar de seguir comprando más lechones por fuera por su alto costo, de diferentes calidades y suministros muy irregulares, montar un área de gestación y parideras para 25 cerdas de cría y así producir ellos sus propios animales.
 
Para este fin compraron cerdas en Medellín, de la genética Tecniagro y un macho pietrán puro a los porcicultores más famosos de la región, llamados Cercafé. “El macho comprado estaba tan bien conformado, con buenos aplomos, largo y libidinoso, que las personas decían cuando iban a la granja y lo veían ‘ese cerdo está Campeón’, de los impresionados que estaban positivamente por sus atributos. Entonces, al escuchar frecuentemente esta expresión sobre este macho, Mario Cobaleda decidió ponerle como nombre a la empresa Granja Campeón”, narró la coordinadora administrativa.
 
La granja continuó su proceso de crecimiento y desarrollo. En 2007, la granja se afilia en Asoporcicultores y en el año 2008 llega a tener 120 cerdas de cría con una venta mensual de 200 cerdos gordos a carnicería propia y de terceros; pues la familia había decidido montar una carnicería para comercializar también sus cerdos en Calarcá. (Lea: Samán de la rivera, única finca certificada en BPG en el Meta)
 
Ese mismo año, Cobaleda, admirado por la organización de la cooperativa de porcicultores Cercafé, hace la solicitud de afiliación a la misma y logra ser socio, teniendo el 2 % de su producción en cerdos gordos.
 
Con Cercafé llegó el aprendizaje de la técnica de la porcicultura, el desarrollo genético, la comercialización y muchos beneficios claves para seguir creciendo la granja Campeón, al punto de poder comprender la porcicultura más como un negocio que como un proyecto de vida familiar”, aseguró Cobaleda.
 
En 2009, la granja ya contaba con un poco más de 200 cerdas de cría en ciclo completo y en ese momento por un descuido con el manejo del gas propano de la calefacción, sufre un grave incendio en las instalaciones del precebo, donde murieron 700 cerdos de esta etapa, más cerdas de reemplazo y todas las de cría que estaban a un lado de la sección.
 
Al iniciar el año 2010, la granja estuvo en un proceso de reacomodación administrativa y financiera, para poder seguir funcionando como negocio y fue así como logró su primera certificación en el mes de diciembre en Buenas Prácticas Porcícolas.
 
En los años siguientes, la empresa Granjas Campeón SAS, consolida su proceso de tecnificación gradual de sus instalaciones, procedimientos, capacitación de su talento humano, administración y demás frentes de trabajo, hasta llegar a establecerse con 350 cerdas de cría en ciclo completo. (Lea: Abren inscripciones para seminario porcino que se hará en Agroexpo)
 
El sello es un plus mirando hacia el mercado, pero además es útil para organizar la empresa en cuanto a cumplimiento de estándares en materia de bioseguridad, bienestar animal, inocuidad, medio ambiente y trazabilidad, siempre pensado en la mejora continua”, subrayó Cobaleda Balcero.
 
El gerente de la empresa aseguró que el reconocimiento que certifica una carne de cerdo de calidad es una oportunidad para diferenciarse del resto de productos del mercado, tanto que “podemos pensar que el consumidor puede pagar un poco más por nuestra carne que por cualquier otra. Campeón trasciende con el sello”.
 
Las cifras a nivel nacional
 
Según José Fernando Naranjo Rátiva, director Área Técnica de Asoporcicultores, actualmente se encuentran vinculadas 37 empresas con un total de 74 granjas porcícolas, empresas que, si se revisa su participación en el mercado de carne de cerdo en el país, representan un 30 % aproximadamente.
 
Las empresas que se encuentran vinculadas al programa se encuentran distribuidas en los departamentos de Antioquia (8,1 %), Eje Cafetero (16,2 %) (Risaralda, Caldas y Quindío), Valle del Cauca (24,3 %) (Valle del Cauca y Cauca), Centro del país (37,8 %) (Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Huila y Meta), Atlántico (8,1 %) y Nariño (5,4 %), evidenciando una participación de las principales regiones productoras de cerdo del país. (Lea: Pros y contras de las camas profundas en la porcicultura)
 
“La certificación en granja es un plus a la normativa en producción primaria que aplica al sector porcícola del país, lo que permitirá ir acondicionando nuestras granjas a las exigencias de los países a los cuales deseamos tener admisibilidad, sobre todo en aspectos como que son evaluados  por un organismo certificador acreditado ante la ONAC y reconocido internacionalmente como SGS mediante un protocolo en el cual se incluyen aspectos como: recursos humanos y formación, instalaciones, salud animal y bioseguridad, agua y alimentación animal, bienestar animal, sistemas de gestión adecuados y trazabilidad”, afirmó Naranjo.
 
En otras palabras, la carne de cerdo a través de esta certificación y su sello podrá ser un elemento diferenciador de la carne de cerdo importada, permitiendo al productor garantizar un producto inocuo, fresco y 100 % colombiano.
 
El productor que desee vincularse al programa debe de inscribirse al Área Técnica de Asoporcicultores y a través del equipo de profesionales se realizará el acompañamiento a la implementación, para lograr el cumplimiento de los diferentes puntos y luego ser presentado al organismo certificador. El acompañamiento no tiene costo, caso contrario a la auditoria de SGS, valor que deberá ser asumido por los productores. Escriba al correo: [email protected].