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La lección de Mandela
Con el año nuevo el discurso conciliatorio del Presidente Santos de “unidad” y “respeto por las diferencias y opiniones ajenas” se esfumó. Como si no hubiera escuchado su propia invitación decembrina, la emprendió contra quienes usamos el derecho a expresarnos por los inciertos pactos que se perfilan en Cuba.
¡Esto no va bien¡
Grandes decisiones de Política Exterior se acumulan peligrosamente. En el entretanto, la opinión pública y en especial la clase dirigente no quiere mirar con atención el complejo vecindario que ha emergido en América Latina.
"Todo bien, todo bien....."
Al comenzar año sostuve que por centrar el Gobierno toda la acción en los diálogos de la Habana, la economía no iba bien y el país retrocedía en campos críticos.
¿Hoy Petro… mañana las Farc?
La alcaldía de Bogotá ha permanecido acéfala en el último lustro. Con Samuel Moreno fuera de escena –por el carrusel de la contratación– y la pésima administración actual, la ciudad navega a la deriva.
Fedegán: medio siglo de historia
Celebramos con orgullo cincuenta años de vida gremial y podemos decir que hemos cumplido a cabalidad.
Legalizar “tranquilandias”
Los cultivos ilícitos y el tráfico de narcóticos han sido las peores calamidades para Colombia. Coca, amapola y marihuana son el impúdico combustible de la pobreza y la cultura de violencia, codicia, corrupción e ilegalidad.
¿Quién gobierna en Colombia?
No es posible que pasemos por alto el incidente de la orden presidencial de retirar el proyecto de baldíos por exigencia de las Farc. El enorme poder paralelo que opera desde La Habana es inaudito, intolerable.
El discurso reeleccionista
Engañoso. Es la categoría acertada para definir el precario balance del “candidato- presidente”. Mal comienzo, porque en la “calle” están claras las decisiones de política pública que fueron aplazadas, erradas o quedaron inconclusas en este inacabado cuatrienio.
Paliativos para un delito mayor
Abruma el incremento exponencial del robo de ganado en el país. Pero lo más grave, es que a nadie parece importar las dinámicas que este delito está generando en región.
¿Democracia y política sin armas?
El acuerdo político en La Habana pasó con más pena, que la gloria que le endosó el Gobierno. Salvo un par de expresiones inconclusas, que condensan los deseos más peligrosos de las Farc, lo demás cae en la obviedad.

