Cuatro estrategias para fortalecer productividad en la cadena del maíz

Por: 
CONtexto ganadero
27 de Agosto 2020
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El maíz es un producto que se emplea tanto en humanos como en la alimentación bovina y de ahí la importancia del plan de productividad que se quiere desarrollar en la cadena. Foto: radiografiainformativa.com

Impulsar al año 2030 el aumento de la productividad y la competitividad económica del maíz, es uno de los objetivos que tiene el Gobierno nacional, según el viceministro de Asuntos Agropecuarios, Juan Gonzalo Botero.

 

Para ello se contará con cuatro ejes estructurales que enmarcarán las metas a corto, mediano y largo plazo y tienen que ver con producción, bienestar, mercado y la institucionalidad. (Lea: Identifican factores que afectan rendimiento del maíz)

 

En cuanto al primero se busca incrementar la producción de maíz en el sistema tecnificado y tradicional; respecto al segundo, el propósito es disminuir la desnutrición en Colombia; frente al tercero, se pretende aumentar la vinculación para un comercio de productores competitivos del mercado local, regional y nacional; y ante el último el objetivo es fortalecer la institucionalidad de la cadena de maíz.

 

De estos 3 ejes, se desplegarán 5 programas y 16 proyectos con 59 actividades, cuya financiación se calcula en $160.000 millones, con un aporte del 88 % de recursos públicos; 10 % de recursos privados, y 2 %, de cooperación internacional.

 

Este trabajo se está realizando de manera conjunta entre el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Fenalce, la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CYMMIT) y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), y pretende realizar un plan indicativo para el crecimiento ordenado del cultivo del maíz en Colombia. (Lea; Maíz, una alternativa para forraje)

 

Para Xiomara Chávez especialista del CIMMYT “este plan estratégico es una necesidad imperante, pues, en Colombia, el maíz es uno de los cultivos más importantes en el sector agroalimentario, ya que ha estado presente en la cultura agropecuaria desde antes de la llegada de los españoles, por lo que tiene un alto valor económico, social y cultural, tanto para los productores como para todos los colombianos”.

 

A su turno, el director de la UPRA, Felipe Fonseca Fino, manifestó que "cerrar la brecha entre la producción versus la demanda es el reto que Colombia debe asumir, por eso es tan importante la formulación de este plan, que buscará aumentar la productividad y rentabilidad del maíz preservando la biodiversidad y mejorando el uso de los recursos".

 

Por su parte, el ministro Rodolfo Zea Navarro señaló que llegar a acuerdos sobre los desafíos que enfrenta el ordenamiento de la producción de la cadena de maíz en los diferentes niveles y mejorar su desempeño es la meta de ese despacho. (Lea: Empezó transformación de 10 hectáreas de maíz para ganado)

 

"Son varias acciones que hemos emprendido con el sector, hemos trabajado en el ordenamiento de la producción bajo la estrategia de Maíz para Colombia 2030 e, igualmente, destinamos este año $5.000 millones para el programa de cobertura de precios y taza de cambio a productores de maíz amarillo y blanco tecnificado, con lo cual buscamos apoyar a los productores y mitigar las posibles pérdidas por la volatilidad de los precios de venta del grano en el mercado interno y externo", indicó

 

A su vez, Henry Vanegas, gerente de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), resaltó el trabajo coordinado con diferentes entidades públicas y privadas como un esfuerzo para ordenar la producción

 

El maíz es el tercer cultivo con mayor superficie de siembra después del café y el arroz, su producción para el año 2019, sumando el maíz amarillo y blanco, registró 1.604.792 t y el consumo, 7.207.727.