Fedepalma impulsa uso de biocombustibles en Costa Rica

Por: 
CONtexto ganadero
13 de Agosto 2014
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Costa Rica se propuso reducir su factura petrolera y sustituir en una década el 5 % de la gasolina y el diésel que consume con bioetanol y biodiésel. Foto: CONtexto ganadero.
En un evento realizado en el país centroamericano, el IICA dio a conocer sus intenciones de apoyo a la integración de los productores agrícolas por parte del Ministerio de Agricultura y aprovechar la biomasa para producir biocombustibles. El caso de Colombia fue uno de los ejemplos a resaltar.
 
El Ministerio de Agricultura y Ganadería, MAG, de Costa Rica inició un diálogo con empresas agrícolas, autoridades energéticas y reguladores del país, que contó con el respaldo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA. El objetivo es integrar una comisión nacional de competitividad y trazar líneas estratégicas que orienten el desarrollo de los biocombustibles en Costa Rica.
 
El encuentro se produjo en la sede central del Instituto, en San José, entre representantes del MAG, el Ministerio de Ambiente y Energía, Minae; la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, Aresep; la Refinadora Costarricense de Petróleo, Recope; y compañías procesadoras de caña de azúcar, palma aceitera, jatropha curcas y otros cultivos, cuya biomasa puede utilizarse para producir bioetanol, biodiésel o biogás. (Lea: Colombia tendrá 2 refinerías de biocombustibles en menos de 1 año)
 
El país debe revisar su matriz energética e incluir la biomasa, hay cultivos anuales como el azúcar y la palma que lo permitirían. La tarea debe hacerse con los agricultores, pues de ellos es la biomasa”, afirmó la viceministra del Minae, Irene Cañas.
 
De acuerdo con Dagoberto Elizondo, gerente del Programa Nacional de Biocombustibles del MAG, Costa Rica se propuso la meta de reducir su factura petrolera y sustituir, en una década, el 5 % de la gasolina y el diésel que consume con bioetanol y biodiésel, respectivamente.
 
“Tal objetivo se fijó en un decreto ejecutivo del 2009 que encargó al MAG la responsabilidad de promover la producción de biomasa sin comprometer la oferta de alimentos a la población”, dijo Elizondo, quien agregó que Minae, Recope y Aresep cumplirían otras tareas específicas según la naturaleza de sus funciones.
 
La voluntad política para desarrollar biocombustibles en Costa Rica ya ha sido expresada, pero es la voluntad de los productores agrícolas la que puede dinamizar la industria, un proceso que el IICA puede facilitar”, aseguró el representante del Instituto en el país, Miguel Ángel Arvelo.
 
Elizondo expresó que en el mes de agosto la Asamblea Legislativa de Costa Rica podría discutir el proyecto de ley sobre biocombustibles impulsado por el Gobierno. (Lea: 3 aspectos que estancan el uso de biocombustibles en Colombia)
 
Colombia también trabaja en biocombustibles
 
En la reunión inicial del proceso de diálogo sobre biocombustibles en Costa Rica también participó el presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, de Colombia, Jens Mesa Dishington, quien expuso los avances de esta industria en su país, en especial en la fabricación y comercialización de biodiésel de palma.
 
De acuerdo con el dirigente gremial, Colombia tiene capacidad instalada para producir 580 mil toneladas anuales de biodiésel de palma, distribuida en 8 fábricas, de las cuales 6 están integradas a asociaciones de productores de dicha planta.
 
El mayor activo de los proyectos de biocombustibles es la agricultura misma. Los productores son los primeros llamados a implementar estas iniciativas, más que otros inversionistas, de modo que aporten valor agregado a sus propias empresas”, dijo Mesa.
 
Entre los factores de éxito del Plan Nacional de Biocombustibles de Colombia, el presidente ejecutivo de Fedepalma mencionó la voluntad política, la solidez de las normas técnicas, la calidad del producto, la fortaleza de las asociaciones de productores, la construcción de confianza entre todos los actores de la cadena y sostenibilidad ambiental de la industria de biocombustibles. (Lea: Seguridad energética y alimenticia se daría con biocarburantes: FAO)
 
Sin que haya la base agrícola, no habrá una oferta para la producción del biocombustible, por ende no se podrá cumplir con proyectos de corto y mediano plazo (…) En la medida en la que hayan proyectos estables también se podrá tener mano de obra formal, con todas las prestaciones de ley, teniendo impacto en los pobladores de las zonas rurales muy amplio, es llevarle bienestar a las personas”, concluyó Mesa Dishington.