La relación entre parte aérea y subterránea de la planta

Por: 
CONtexto ganadero
01 de Octubre 2018
compartir
El rebrote, corrientes de pensamiento sobre el rebrote, La relación entre parte aérea y parte subterránea de la planta, por Kevin González, pastura está lista para ser pastoreada  Voisin, “aceleración fuera de tiempo”. Ganadería, ganadería colombiana, noticias ganaderas, noticias ganaderas Colombia, CONtexto ganadero
El rebrote evoluciona y adquiere capacidad fotosintética, con la consecuente formación de carbohidratos no estructurales. Foto: Zoovetesmipasión.com
El inicio del rebrote de una pastura se da, principalmente, por la movilización de las reservas existentes en la base de las plantas y, principalmente, en el sistema radicular.
 
Así lo indica Kevin González en su página zoovesmipasión.com, quien señala que los carbohidratos no estructurales son movilizados para el inicio del rebrote de la pastura. El rebrote evoluciona y adquiere capacidad fotosintética, con la consecuente formación de carbohidratos no estructurales.
 
Este proceso va acumulando energía en la parte aérea hasta que haya un excedente. El excedente migra hacia la base de la planta y a su sistema radicular, reabasteciendo sus reservas y preparando a la planta para un nuevo pastoreo. El momento en que las reservas están reabastecidas en su plenitud es el punto óptimo de reposo de la pastura; es el momento de ser pastoreada.
 
Explica que, en plena llamarada de crecimiento, el exceso de energía fijado por la fotosíntesis es transferido a las raíces, que van reabasteciendo sus reservas hasta la saciedad. En ese punto la pastura está lista para ser pastoreada por los animales y el ciclo se renueva constantemente, con la perennidad de los pastos, si el pastoreo fuese comandado por el humano.
 
Cuando el tiempo óptimo de reposo no es respetado y la pastura es usada antes del reabastecimiento de su sistema de reservas, hay un agotamiento progresivo de las reservas de la planta, produciéndose lo que Voisin denominó “aceleración fuera de tiempo”.
 
Es lo que ocurre en los pastoreos comandados por los animales, llevando a la necesidad de su resiembra periódica. Cuando el tiempo óptimo de reposo es respetado y el pasto es comido en ese punto, como en el PRV, las pasturas son eternas.
 
Dice González que hay una divergencia entre nuestra posición sobre el rebrote y la escuela clásica inglesa. Según esta escuela, el rebrote se da según el nivel del Índice de Área Foliar – IAF. Por eso, los seguidores de esta escuela recomiendan que el pastoreo debe dejar un rastrojo con suficiente área foliar.
 
Para nosotros esto es un gran equívoco de manejo porque, por lo general, este rastrojo está formado por tejidos viejos, donde la respiración es más intensa que la eventual fotosíntesis. Esto produce un agotamiento progresivo del sistema de reservas que termina por matar las mejores plantas, a consecuente degradación de la pradera. Lo correcto es llevar el pastoreo al ras para tener un rebrote vigoroso.
 

Publicado por Kevin González en 21 agosto, 2018