Presentan sistema modular para poscosecha de hortalizas

Por: 
CONtexto ganadero
09 de Marzo 2015
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poscosecha tecnología
Esta máquina contribuirá al desarrollo del sector agrícola, que hace un aporte del 53 % del empleo en el agro. Foto: Inta.
Expertos del Inta y la UPL aseguran que el dispositivo mejora la calidad del producto final y también las condiciones laborales.
 
Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Inta, y de la Universidad Nacional de La Plata, UPL, desarrollaron una máquina que permite optimizar el proceso de poscosecha de hortalizas. El invento beneficiará a los agricultores de Argentina, quienes contribuyen con el 53 % del empleo en el sector rural.
 
De acuerdo con Marcos Hall, director del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar Región Pampeana, Ipaf, del Inta, este logro permite “tanto flexibilizar las tareas de poscosecha de hortalizas y mejorar la calidad del producto final, como mejorar las condiciones laborales de los productores familiares”.
 
Se trata de un sistema modular para poscosecha de hortalizas en la agricultura familiar, compuesto por 3 módulos de máquinas, cada uno de ellos dedicados al lavado, secado y embolsado de las hortalizas producidas a pequeña escala. (Lea: Inscríbase al VII Congreso Nacional Hortifrutícola)
 
Matías Novelli, creador del sistema y diseñador industrial de la Unpl, explicó que mediante un canasto modular, estándar se conectan las 3 máquinas y, a su vez, reduce el contacto del operario con las hortalizas.
 
El uso de una misma estructura facilita la fabricación de las maquinas, reduce la cantidad de piezas lo que, al mismo tiempo, permite tener un stock de partes especificas, independientemente de la máquina que se necesite producir”, agregó el creador.
 
Entre las ventajas del sistema, Novelli dijo que tiene una gran capacidad de adaptabilidad a los requerimientos y necesidades del productor, que son acordes con la organización y el crecimiento del emprendimiento familiar.
 
Sergio Justianovich, investigador del Ipaf, indicó “que es necesario avanzar en el desarrollo de este tipo de tecnologías adecuadas a las demandas de las organizaciones, para que logren una verdadera integración entre el campo y la ciudad, promoviendo nuevas dinámicas económicas locales”. (Lea: Corpoica estrena oficina para transferir tecnología a pequeños productores)
 
Sobre la máquina
 
Los dispositivos que componen el sistema mantienen el mismo lenguaje morfológico y constan de una estructura lineal desarrollada en acero. En su interior, anclado por medio de tacos de gomas estándar, se encuentran la batea, en el caso de la lavadora y la secadora, y la bandeja, en el caso de la embolsadora, ambas están hechas a base de acero inoxidable.
 
Tanto la lavadora como la secadora tienen una capacidad de carga entre 15 y 30 kilos. El primer módulo tiene un caudal de 100 litros por minuto y una potencia total de 1.200 Watts, cisterna con flotante y conexión a la red de agua del hogar. Además, cuenta con una bomba de agua de circuito cerrado a presión y un depósito para almacenar la suciedad.
 
En cuanto a la secadora, cuenta con un poder de centrifugado impulsado por un motor eléctrico a 3.000 revoluciones por minuto, con una potencia total de 560 Watts. (Lea: Asohofrucol proyecta la construcción de clústers de frutas y hortalizas)
 
Por su parte, la embolsadora consta de una estructura principal desarrollada en caño de acero que contiene una bandeja, en la cual se dispondrán los productos ya lavados y secados. Asimismo, cuenta con una estructura lineal, un punto de pivote para reducir el esfuerzo de volcado del contenido del canasto a la bandeja y otra en donde se ponen las bolsas estándar de plástico micro-perforado, que son utilizadas en la comercialización de hortalizas.