Dirigentes gremiales reaccionan frente a la ratificación del TLC con UE

Por: 
AFP - CONtexto Ganadero
11 de Diciembre 2012
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La Unión Europea (UE) firmó acuerdos comerciales en 2000 con México, en 2002 con Chile y desde 2004 las negociaciones con los países del MERCOSUR se encuentran estancadas.
La Unión Europea (UE) firmó acuerdos comerciales en 2000 con México, en 2002 con Chile y desde 2004 las negociaciones con los países del MERCOSUR se encuentran estancadas. Foto: AFP
El anuncio de la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la Unión Europea (UE) y Colombia no fue muy bien recibido por algunos sectores de la producción nacional, quienes esperan que el Congreso evalúe bien su postura antes de aprobarlo, ya que miles de familias que viven del agro y la ganadería quedarían en la quiebra.
 
La postura más crítica fue la de José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán, quien insiste que el sector más perjudicado de la economía será el lechero, del cual dependen más de 300.000 familias en todo el país. “Mientras los productos ganaderos, carne o leche, se movilizan por caminos intransitables,  las importaciones entran por modernos puertos y llegan por autopistas a los principales centros de consumo, con lo cual se va a cambiar la ecuación de la oferta agroalimentaria en Colombia ahora que entran en vigencia los TLC. Será más barato, por ejemplo, traer un conteiner de leche en polvo que recoger diariamente cantina por cantina por unas vías que son de herradura; como en la época de la colonia. Todo esto es una paradoja, porque mientras la producción nacional se queda en las apartadas veredas rurales, la internacional termina atendiendo los hogares de los grandes centros de consumo de Bogotá”, aseguró el dirigente gremial.
 
Lafaurie afirmó además que “no se hizo nada para la reconversión del sector desde hace  6 años. Hoy se habla de un Compes que no llega. Ahora habrá que hablar de una gran reconversión para solucionar problemas de salud animal, alimentación bovina, transferencia de tecnología, material genético; y también soluciones de carácter social para evitar que esas familias en la ruina, no terminen afectadas por los grupos al margen de la ley, en ese mar de violencia que vuelve a sacudir el campo”.
 
Por su parte, Augusto Beltrán, secretario general del FEP (Fondo de Estabilización de Precios), señala que ‘hoy muchos diarios titulan que los bienes colombianos en un 99% pueden entrar al mercado europeo, incluyendo la carne de bovino. Esta afirmación puede suponer y orientar a la opinión pública que estamos listos para ingresar en un mercado de 500 millones de habitantes que premia la calidad y que el crecimiento de las exportaciones está a vuelta de hoja. Algo que desafortunada pero tajantemente debemos desmentir’.
 
El funcionario aclaró que en el sector lechero, la política agrícola común de la UE es uno de los pilares de su institucionalidad política y económica, por lo cual, promueve ayudas e incentivos a los productores lácteos  y otorga  recursos casi ilimitados a los productores, que terminan por disminuir los costos al productor y  distorsionan la competencia entre la oferta colombiana y la comunitaria. 'La aprobación del Parlamento Europeo es un capítulo de la historia de una muerte anunciada, o por lo menos de una historia de la falta de coordinación y voluntad política en aras del desarrollo ganadero’, concluye el funcionario.
 
A esta posición se sumó Víctor Manuel Fajardo, presiente Federación Ganaderos de Boyacá, Fabegán, quien recordó que son muchos los que viven gracias a la producción lechera, pero que con Tratados como estos se van a evidenciar aún más el atraso en el que estamos. “En términos generales para el país podría ser bueno el Tratado, pero para el sector ganadero y en especial para el lechero, los riesgos y las amenazas son enormes y más si el Gobierno no direcciona de manera adecuada unos recursos, para que los ganaderos den un salto hacia la competitividad, de lo contrario la amenaza que viene sobre ellos es tan grande que los va a llevar a la quiebra”, explicó Fajardo.
 
A su vez, Carlos Maya, presidente de la Asociación Colombiana de Porcicultores,  aseguró: “nos hemos visto afectados por los TLC debido a que, como sucede en gran parte del sector agropecuario, no estábamos en la capacidad de competir. Ahora, lo que están haciendo los porcicultores es formalizándose, trabajando en grupos asociativos para poder hacer frente a las importaciones. Sin embargo es absolutamente claro que los TLC van a acabar con muchos productores del país, sobre todo  con aquellos que no puedan buscar grupos asociativos, mejorar sus costos de producción y conseguir alianzas estratégicas e integraciones verticales”.
 
Finalmente, el gremio avícola, a pesar de no ser perjudicado por el TLC, se unió a las voces de preocupación de los demás dirigentes gremiales. El presidente de Fenavi, Andrés Moncada, indicó: “serán muchos los afectados, en especial los lecheros, porque van a empezar a competir con una de las grandes potencias en el mundo. Allí va haber un golpe duro al sector, no obstante, son tratados que el país necesita, lo grave, es que se sacrifique un sector por beneficiar a los demás”.
 
Vea aquí la inconformidad de la industria boyacense frente a TLC con Turquía
 
Desde la otra orilla
La aprobación definitiva de este acuerdo en la Eurocámara en Estrasburgo "es un paso decisivo hacia la alianza con países de rápido desarrollo como Colombia y Perú, y con América Central, que marca el primer acuerdo de la UE con otra región", celebró el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz. "Durante demasiado tiempo la UE había subestimado la alianza con América Latina", dijo.
 
La Unión Europea (UE) firmó acuerdos comerciales en 2000 con México, en 2002 con Chile y desde 2004 las negociaciones con los países del MERCOSUR se encuentran estancadas.
 
"Ha sido una votación histórica. El Parlamento Europeo está apostando con este voto contundente por un futuro mejor tanto para europeos como para los colombianos", se congratuló el embajador de Colombia ante la UE, Rodrigo Rivera.
 
El TLC con Colombia y Perú "es evidentemente clave para los países sudamericanos, ya que les permitirá vender sus bienes y servicios sin barreras en un mercado de 503 millones de habitantes formado por los 27 países de la Unión Europea", señaló una fuente diplomática.
 
El tratado -que prevé una liberalización gradual del comercio de mercancías y servicios, eliminando entre otros los aranceles para bienes agrícolas e industriales- provocará, según la Comisión Europea (CE) un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de cerca del 1% en los países sudamericanos y un beneficio mutuo estimado en 500.000 millones de euros.
 
Tras su firma en junio pasado en Bruselas, el acuerdo debía ser ratificado por los congresos de las tres partes para entrar en vigencia. Lima ya lo hizo y ahora debe ser aprobado por el Congreso colombiano y por los parlamentos de cada país del bloque europeo.
 
El tratado incluye una cláusula específica para garantizar la protección de los derechos laborales, los derechos humanos y el medio ambiente, los principales temas que obstaculizaron los avances de las negociaciones entre las partes, concluidas en Madrid en 2010.
 
De no cumplirse esta cláusula, el bloque europeo podrá suspender el pacto de forma unilateral. Las negociaciones habían arrancado con el conjunto de los países andinos, pero Bolivia y Ecuador (los otros dos miembros de la Comunidad Andina de Naciones) se descolgaron del proceso al rechazar que el acuerdo incluyera un tratado de libre comercio.
 
La Eurocámara dio luz verde además al acuerdo de asociación firmado entre la Unión Europea y Centroamérica en junio, tras las maratonianas negociaciones que se iniciaron en 2007, que abre los mercados de ambos lados del Atlántico a los productos de las dos regiones.
 
El acuerdo -basado en los pilares de diálogo político, cooperación y libre comercio- con seis países de América Central (Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala y Panamá) prevé también una cláusula de Derechos Humanos que permitiría suspender el pacto en caso de que una de las partes no lo respetase.
 
Varias Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) protestaron por estos acuerdos con países donde "siguen cometiéndose violaciones" a los derechos humanos y por las asimetrías económicas entre la UE y Centroamérica.
 
La situación de los derechos humanos y las carencias de estándares laborales, sociales y medioambientales eficientes, la violencia, la desestabilización política, así como la débil presencia de la sociedad civil en el monitoreo de los acuerdos, son los puntos que más controversia han suscitado entre los críticos de ambos lados del océano.
 
Los acuerdos "no plantean medida alguna para abordar los abusos de derechos humanos en América Latina", dijo un amplio grupo de organizaciones de la sociedad civil en un comunicado.
"Según un estudio realizado por la London School of Economics, y encargado por el Parlamento Europeo en marzo de este año, los dos Acuerdos carecen de mecanismos de seguimiento en materia de derechos humanos", criticó el comunicado firmado entre otros por Friends of the Earth Europe, Grupo Sur y OIDHACO.
 
"Colombia sigue siendo el país más peligroso para los sindicalistas en el mundo", escribieron. "En Guatemala fueron asesinados 10 sindicalistas en 2011 y según la ONU, Honduras es uno de los paises más violentos en el mundo, y el país más peligroso para periodistas y miembros de organizaciones campesinas en el continente", advirtieron.