Importaciones chinas de carne vacuna caerían en 600.000 toneladas en 2023: USDA

Por: 
CONtexto ganadero
13 de Septiembre 2022
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Carne a la baja
Por la situación económica y por mayor producción, entre otras razones, las importaciones de carne vacuna de China bajarán en 2023. Foto: freepik.es - antad.net

En 2023 las importaciones de carne vacuna por parte de China serían de 2,3 millones de toneladas, lo que representa una reducción de 600.000 toneladas frente a las estimaciones para 2022, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

 

Según el organismo internacional este año China importaría 3,1 millones de toneladas. La caída del 2023 obedecería a los altos precios mundiales de la carne de vacuno, a los bajos precios nacionales y a la debilidad de la economía, que afecta a las decisiones de compra de los consumidores de productos de alto valor, como la carne de vacuno importada.

 

Así mismo, la producción alcanzará 7,4 millones de toneladas lo que representa un aumento del 7,4 % frente al presente año, gracias a las elevadas existencias de ganado listo para sacrificio.

 

Las fuertes existencias remanentes de ganado vacuno de 2022 a 2023 respaldarán un aumento en el ganado y la producción de carne vacuna a 52.575 millones de cabezas y 7,4 millones de toneladas, respectivamente.

 

Además, las autoridades provinciales han destinado recursos para incrementar la crianza y producción de ganado vacuno de carne. (Lea: China avisa: su producción de carnes aumentaría 15 % para 2025)

 

Se espera que las importaciones disminuyan a 300 000 cabezas debido a la prohibición de las exportaciones de ganado vivo de Nueva Zelanda por mar que está previsto que entre en vigor en abril de 2023. Además, las exportaciones sudamericanas se espera que disminuyan debido a la escasez de suministros, las exportaciones de ganado vacuno para la cría de ganado lechero y la fuerte demanda en los mercados locales.

 

Las exportaciones de ganado en pie de Argentina y Chile al mercado chino disminuirían a medida que aumentan los precios internos, los costos de transporte e insumos y se reducen los suministros locales.

 

En la primera mitad de 2022, los precios del ganado y la carne de res disminuyeron debido a los bloqueos por la Covid-19. Las restricciones también limitaron la capacidad de los productores para sacrificar ganado con peso de mercado, aumentando la concentración de ganado terminado para sacrificio en la segunda mitad de 2022.

 

Las tasas de sacrificio en la segunda mitad de 2022 se espera que pesen sobre los precios del ganado en pie y de la carne de vacuno, lo que provocará una disminución. También los precios de los terneros se verían afectados negativamente. Sin embargo, señala USDA, es poco probable que sufra la producción ganadera en general.

 

La producción ganadera sigue siendo una prioridad para múltiples gobiernos provinciales, que han asignado recursos para mejorar y aumentar la producción. En 2022, Mongolia Interior, Ningxia, Heilongjiang y la provincia de Jilin ha anunciado programas de apoyo para expandir la cría y producción de ganado en sus regiones. (Lea: China aumentaría la demanda de carne: USDA)

 

Así mismo, en 2023, se estima que el consumo interno de carne de res disminuirá un 3 % a 9,9 millones de toneladas en función de una menor importación y una economía débil. La carne vacuna importada es considerada un producto de lujo por los consumidores y se espera que el consumo se vea afectado en mayor medida por las perspectivas económicas que por el precio.

 

No obstante, dice USDA, los precios nacionales moderados de la carne de vacuno apoyarán el consumo en las cocinas populares.