Las subastas semipresenciales, nuevo esquema de comercialización

Por: 
CONtexto ganadero
12 de Mayo 2021
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La semipresencialidad es un nuevo modelo que se impone para las subastas ganaderas luego de la pandemia y como forma de reactivación de la actividad. Foto: Cortesía

Uno de los efectos de la pandemia de la covid-19 fue el cambio en los modelos de comercialización y el auge de la virtualidad.

 

La Central Ganadera de Medellín no fue la excepción y aunque al comienzo la pandemia los cogió, como a todos, de improviso e inicialmente tuvieron que cancelar los eventos durante un mes, se acomodaron a las nuevas circunstancias.

 

Según Diego Montoya, después que vieron que había una nueva realidad volvieron a hacer las subastas pero ahora de manera virtual, con videos grabados de los ganados que se ofrecían.

 

Había dos opciones, una era con el ganado grabado por los mismos productores en sus fincas y enviados a la feria pero no les gustó esa alternativa porque muchas veces no correspondían con la realidad y se presentaban muchos reclamos. (Lea: Continúa tendencia al alza del precio del ganado)

 

A veces los animales no quedaban bien enfocados o en muchos lugares no tenían báscula, entonces se vendían con pesos aproximados y eso no era lo que ellos querían.

 

Entonces se tomó la decisión que los animales a subastar debían llegar al recinto de la feria donde se graban con personal preparado para eso, con buenos equipos y se idearon, además, unas marcas en los tubos para que la gente pudiera apreciar bien la alzada del ganado. Con ello se buscaba ofrecer la mayor precisión posible en lo que se ofrecía. El modelo funcionó y no se tuvieron más reclamos.

 

Inicialmente la negociación o las ofertas se hacían a través de líneas de whatsapp. Se grababan los videos y se iban proyectando a través de youtube y comenzaba la subasta. Sin embargo, tuvieron problemas de conectividad porque hay clientes que están en unas fincas donde la señal es mala y a pesar de hacer una oferta cuando llegaba, el lote ya se había adjudicado.

 

Siguieron trabajando en el desarrollo de un software y al final adquirieron uno que tenía la competencia y que fue diseñado para trabajo virtual aunque ellos optaron por un modelo semipresencial. Ellos tienen un aforo para 400 personas pero con las medidas de bioseguridad y el tema del distanciamiento social se pueden reunir máximo 80 personas.

 

De esta manera empezaron a trabajar con clientes virtuales y presenciales, siendo un reto para el software que al principio fue un poco complejo para dar la misma oportunidad a los dos grupos a la hora de ofertar pero hoy por hoy eso se puede garantizar. Además, se pudieron superar los problemas de conectividad.

 

Además, el martillo sabe dar muy bien los tiempos y cuando hay una paleta virtual que está pujando siempre le da tiempo y está atento a que oferte. Cuando ve que no hay más pujas en ese momento adjudica. (Lea: Pese a los bloqueos, el precio del ganado sigue subiendo)

 

Cuando se estaba 100 % presencial el número de lotes a subastar era mayor al de ahora por lo que se debe dar más tiempo para las personas que están conectadas virtualmente.

 

Los proveedores del ganado son productores que lleven el ganado a la feria donde los reciben, clasifican, pesan y graban. Se tiene un médico veterinario que está pendiente todo el tiempo de los animales. Deben ser lotes de mínimo tres animales por temas de tiempo porque grabar y editar implica varias horas.

 

“La subasta de nosotros es muy particular porque se vende mucho ganado tipo leche y se clasifican de uno o dos. Por ejemplo una subasta de la Costa puede tener 2.000 animales con 80 lotes y nosotros con 800 animales tenemos 250 o 300 lotes”.

 

En cuanto a los compradores, una de las ventajas de este tipo de subastas es que se tienen de cualquier parte de Colombia o del mundo. “Nosotros tenemos clientes internacionales que se conectan y compran porque tienen finca en Colombia y nosotros le ayudamos con toda la parte de la licencia y hasta para conseguir el transporte”.

 

Para las guías de movilización no tienen problema porque en la feria se tiene oficina del ICA para que el comprador pueda hacer el trámite correspondiente  para llevarse los animales.

 

Respecto a los precios, señaló que desde abril del año pasado cuando comenzaron con el modelo de subasta virtual se observó un aumento en las cotizaciones de los animales quizás por no poder asistir físicamente a las ferias. Los ganados se vendían más caros a través de la virtualidad.

 

Este año la cosa es todavía mayor en parte por el tema del incremento de las exportaciones lo cual se ha reflejado en un aumento del 20 % en los precios. (Lea: Productores en Antioquia se beneficiarán con proyecto apoyado por Fedegán-FNG)

 

Así mismo los bloqueos de las vías y los paros que se han registrado en los últimos días los ha afectado. La subasta de la primera semana de mayo se redujo cerca del 50 % en el ingreso de ganado. En esta subasta suele haber 700 o más animales y en esta oportunidad fueron alrededor de 350, aunque lo importante es que sigue ingresando ganado pero existe temor de los compradores sobre cómo hacer para llevarse los animales sin que haya peligro.

 

Las subastas se realizan todos los martes aunque antes de la pandemia tenían un evento que se denominaba subasta especial porque se tomaba una categoría en particular, por ejemplo, gyr y girolando o jersey y sus cruces y se hacía la negociación de animales de esta raza exclusivamente pero con el nuevo modelo suspendieron dicha actividad.

 

El tema de la virtualidad en las subastas llegó para quedarse aunque considera que el modelo semipresencial como el que tienen allí también se va a imponer porque la mayoría de los comercializadores prefieren ver en vivo los animales y otros que por diversas circunstancias no pueden asistir pero quieren comprar ciertos ganados.