Cesárea en vacas, última opción en la ganadería

Por: 
CONtexto ganadero
23 de Julio 2015
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cesárea en vacas
El costo de la cesárea en vacas puede superar el valor del animal. Foto: www.hospitalveterinariocostadelaluz.es.
La cesárea en vacas es una situación que cada vez se practica menos en Colombia. Los avances en el manejo animal y la adquisición de bovinos de buena genética han evitado el sometimiento de las reses a este tipo de cirugías.
                                                            
Expertos en ganadería bovina aseguraron que se debe reducir la opción de cesárea en los predios por cuenta de los gastos que representa la intervención quirúrgica y el posoperatorio. Tanto así, que en muchos casos se elige enviar a sacrificio este animal, sacando algo de provecho a su carne antes de practicarle la cesárea.
 
Diego Ortiz, médico veterinario e investigador PhD de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, explicó que la “cesárea está ligada con la mala selección del reproductor, como un toro grande para una vaca pequeña”. (Lea: Colombia no tiene cifras exactas sobre pérdidas por abortos bovinos)
 
Indicó que el ganadero en la actualidad ha aprendido a evaluar puntos clave sencillos como el tamaño del animal, al comprenderse que una vaca no podrá parir una cría grande o tendrá dificultad para hacerlo, lo que podría en riesgo el negocio pecuario.
 
Además, afirmó que “no se justifica” acudir a una cesárea por el elevado costo de la cirugía. Cada intervención puede estar por encima de los $2 millones, según la dificultad del caso.
 
De esta forma, añadió, la opción más rentable para el ganadero puede ser enviar al matadero la vaca con la cría. “Los animales, ambos, se van par a sacrificio”, apuntó.
 
Mario Muñoz Humanes, profesional en Codazzi, Cesar, en Gestión Productiva y Salud Animal del Fondo Nacional del Ganado, FNG, dijo que el posoperatorio de la cesárea se extiende por un mes con cuidados especiales para la vaca, que debe estar en un lugar libre de contaminantes y bajo vigilancia profesional.
 
Durante ese periodo, la vaca no está en producción, lo que junto con los gastos en cuidados representa un descenso en el negocio. “La vaca queda en pesebrera no en cama como las personas y eso es de más cuidado”, señaló Humanes. (Lea: Así se sincroniza el celo de las vacas de Colombia)
 
Gilberto Camacho, profesional en San Vicente del Caguán de Gestión Productiva y Salud Animal del FNG, administrado por Fedegán, expuso que las cesáreas hechas en la región son esporádicas y representan la última alternativa para salvar la vida de la cría, puesto que antes un médico veterinario realiza una palpación para determinar la posición del ternero para acomodarlo o ayudarlo a salir.
 
“Por sus propios medios, el ganadero puede ayudar. Se incorpora una manga vía uterina y se extrae la cría”, anotó el profesional de San Vicente del Caguán.
 
El investigador de Corpoica resaltó que además del tamaño de la cría respecto de su madre, se conocen otros puntos que dificultan el parto natural. La distocia es el mal que pone tropiezo a ello y sus causas están determinadas por la mala posición del animal y muerte de fetos por infección o parásitos, sin que el ganadero lo sepa. (Lea: Levante intensivo de terneras para disminuir edad del primer parto)
 
“Esto se sabe porque el feto no se aborta pero tampoco pare la vaca y pasa el tiempo del parto. El tocólogo hace la palpación y analiza si hay muerte en el útero”, manifestó Ortiz, para quien es importante que los ganaderos de leche y carne prevengan enfermedades reproductivas y de transmisión sexual en bovinos para evitar gastos innecesarios en las fincas, entre esos, la cesárea.