Compost de estiércol bovino y residuos de cosechas para fertilizar praderas

Por: 
CONtexto ganadero
19 de Octubre 2020
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Un proyecto para producir un fertilizante a partir del estiércol del ganado comenzó a desarrollar Agrosavia en Tivaitatá con el apoyo de la cooperación de Corea del Sur, el cual tendrá una duración de seis años. Foto: agrosavia.co

Inició el proyecto “Mejora de la fertilidad del suelo mediante la aplicación de compost de estiércol bovino en el trópico alto colombiano”, que aportará al establecimiento de producciones agropecuarias más sostenibles y mejorará la calidad de los suelos colombianos.

 

El proyecto es desarrollado por Agrosavia y financiado por KoLFACI que es una entidad de cooperación que tiene Corea del Sur en Latinoamérica y que busca desarrollar y hacer transferencia de tecnología. El proyecto durará seis años. (Lea: Planta de compostaje, alternativa para dar solución a residuos orgánicos)

 

Según Germán Estrada, investigador Ph.D del Centro de Investigación Tibaitatá y del grupo Sistemas Agropecuarios Sostenibles, líder del proyecto, la idea es aprovechar residuos de la lechería, básicamente estiércol bovino como modelo que se combinará con residuos de cosechas agrícolas que se producen en el centro de investigación de Tibaitatá y pasarlo por un proceso de compostaje y con ello formular un fertilizante órgano mineral para praderas.

 

En estos momentos se está en la fase de estandarización y optimización del proceso para proceder a la formulación del fertilizante que no es el típico orgánico compost que se encuentra en el mercado sino que tendrá un potencial biotecnológico que va a ser la adición de polímeros con microorganismos benéficos que van a ir incorporados y los fertilizantes minerales que también se le van a adicionar para que puedan ser transportados a una mayor distancia.

 

Esto se va a hacer durante los primeros dos años y después que se tiene este fertilizante se comienza a evaluar el potencial agronómico de este producto y eso se hará en praderas y en cultivos de hortalizas.

 

Allí se va a evaluar el desarrollo, producción y calidad de los forrajes, pero adicionalmente lo que se busca es mirar cómo se afecta la calidad y salud del suelo utilizando este tipo de fertilizante que tienen un componente orgánico. (Lea: 3 historias del buen uso del compost en lugar de fertilizantes)

 

Lo que se pretende es que con el tiempo mejore la calidad, el ciclaje de los nutrientes en el suelo y esa evaluación se hará durante tres años.

 

Se van a tener actividades enzimáticas y de biología molecular para entender qué pasa con las poblaciones de microorganismos en el suelo, cómo se relacionan con el ciclaje de los nutrientes y ver cuáles son los beneficios que trae para la conservación del suelo.

 

Esto será un aporte importante para el tema de la sostenibilidad de la ganadería porque con este enfoque se busca disminuir el impacto en el suelo de las praderas, aumentando la productividad y eso se va a medir, se va a poder saber cómo mejora el suelo con este tipo de fertilizante.

 

Se sabe que en ganadería extensiva es difícil recoger el estiércol pero en algunas producciones de leche se tiene esa capacidad y la idea es transferir esa tecnología a los ganaderos y que ellos puedan producir su propio fertilizante en la finca. (Lea: Sector agropecuario hace compost con basura en Cundinamarca)

 

Como el estiércol bovino tiene una concentración de nutrientes muy baja hay que enriquecerlo y la idea es que el ganadero, con la asesoría de Agrosavia, haga su propia formulación.

 

El propósito es que la materia orgánica contribuya a mejorar la eficiencia de los fertilizantes minerales y con eso se disminuye la cantidad que se usa de estos últimos, a la vez que se mejora la calidad del suelo.

 

Al tiempo se va dar una reducción de los costos de producción porque el compost generado en el proyecto permitirá disminuir la aplicación de fertilizantes minerales solubles, los cuales son importados; de esta manera se espera brindar herramientas para que los productores colombianos disminuyan su dependencia de estos productos y aumenten la competitividad de sus sistemas productivos.

 

El proyecto se va a desarrollar en el centro de investigación de Agrosavia Tibaitatá donde se tienen cien cabezas de ganado que generan alrededor de ocho toneladas semanales de estiércol.