Ecuador sería declarado como país libre de aftosa en 2014

Por: 
CONtexto Ganadero
12 de Agosto 2013
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Erradicación de fiebre aftosa en Ecuador
Hace 24 meses no se registran brotes de aftosa en Ecuador debido al fortalecimiento y mejoramiento del programa de vacunación que se adelanta en el país. Foto: Cortesía - La Hora de Ecuador
Los más recientes resultados obtenidos por la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de Calidad del Agro, Agrocalidad, acercan a ese país a su principal objetivo de exportar ganado y derivados como leche y carne en menos de un año.
 
Han pasado 24 meses y los brotes de aftosa en Ecuador permanecen en cero. Todo esto, según Diego Vizcaíno, director ejecutivo de Agrocalidad, se debe principalmente al fortalecimiento y mejoramiento del programa de vacunación que se adelanta en el país.
 
Vizcaíno le dijo al portal ecuatoriano de noticias PPElverdadero.com.ec que durante la primera campaña de vacunación de 2013 se logró inmunizar a 4 millones 535 mil 241 reses que representan el 100% de la población bovina en Ecuador.
 
Dicha gestión y resultados confirmaron lo que las autoridades han venido buscando. “Una vez más ratificamos que no existe presencia clínica de la enfermedad desde 2011, cuando se descubrió el último brote”, subrayó Vizcaíno al sitio web ecuatoriano, tras acotar que la inversión efectuada en esta campaña fue de USD$7 millones 577 mil 493.
 
Con esto, la Organización Mundial de Sanidad Animal, OIE, para las Américas, dio inicio al proceso de asesoramiento a las autoridades de Agrocalidad con el fin de elaborar un documento que enviarán a la entidad para obtener el certificado del programa y posteriormente la declaratoria como país libre de la enfermedad con vacunación. Todo eso llegaría en un plazo no mayor a 2 años. (Lea: Colomba y Ecuador combaten fiebre aftosa en Nariño)
 
“En mayo de 2014 nos entregarían la certificación del programa de fiebre aftosa y en mayo de 2015 el documento de país libre de aftosa con vacunación”, le dijo el funcionario a PPElverdadero.com.ec, tras agregar que en septiembre de este año se enviará la documentación a la OIE.
 
Al respecto, Esperanza Polanía, coordinadora de Seguimiento Epidemiológico de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán-FNG, señaló que “es muy importante para Colombia que Ecuador esté logrado este tipo de avances. En primer lugar, porque eso nos permite salvaguardar esa zona de frontera y segundo porque el comercio de ganado en pie se dinamizaría”.
 
Asimismo, los resultados obtenidos por la Agencia de Calidad del Agro ya comienzan a dar frutos, pues el Gobierno de Ecuador arrancó negociaciones con las entidades sanitarias de Colombia y Perú para exportar ganado en pie y carne a dichos países.
 
Justamente una comisión del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, visitará Ecuador este mes de agosto para hacer una especie de inspección de los predios desde los cuales se comercializaría ganado. “Ese tipo de inspecciones se efectúan para estudiar la conveniencia de importar ganado a Colombia, todo en el marco de la Ley de Reciprocidad Comercial. Lo esencial es que el ICA no autorice aún el comercio, es mejor esperar hasta que Ecuador reciba el aval de la OIE”, señala Polanía, de Fedegán-FNG. (Lea: ICA se compromete a aumentar controles en frontera con Ecuador)
 
A su vez, el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, en Ecuador, Pedro Peña, enfatizó que la entidad ha apoyado significativamente en el proceso de erradicación de la fiebre aftosa en el país, a través de capacitaciones, formación de recursos humanos, dotación de equipos, y demás ayuda en el ámbito de sanidad animal.
 
Venezuela, la otra cara de la moneda
 
Mientras el trabajo en Ecuador está llevando a su sector agropecuario a reconocidos logros, en Venezuela la situación es diametralmente opuesta pues no existe claridad, registros o consolidados sobre la gestión que se viene ejecutando.
 
“Existe un riesgo grande en la frontera con Venezuela, pues la presencia de autoridades sanitarias frente a los programas transnacionales es mínima y el control que se ejerce es tan escaso que no sabemos en qué nivel de erradicación de enfermedades bovinas se encuentran. Es una realidad preocupante”, concluye Esperanza Polanía.