El promisorio futuro del árbol palo de fierro

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Septiembre 2017
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El árbol de Fierro goza de protección legal gracias a una veda que busca evitar su extinción. Foto: rionegro.com.ar
El elevado precio del árbol de fierro vendido como arte, estimula la repoblación por diferentes métodos y motiva a los ganaderos a proteger los árboles jóvenes.
 
El palo de fierro o árbol milenario Olneya tesota  A. Gray es un árbol endémico del desierto de Sonora en el noroeste de México, donde hay individuos con una edad de 800 años.
 
Para El Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de producción Agropecuaria, CIPAV, aunque solo llega a medir 8 metros, se comporta como una planta nodriza, es decir, que bajo su copa alberga a otras plantas. (Lea: Ganadería con adaptación al cambio climático)
 
Algunos investigadores han registrado que unas 77 especies de arbustos y cactáceas dependen del palo fierro, razón por la cual juega un papel clave en su ecosistema.
 
Para Enrique Murgueitio y Zoraida Calle, investigadores de CIPAV, la transformación del paisaje por la ganadería extensiva, el uso del fuego y la cosecha del árbol como fuente de carbón vegetal, postes y madera de construcción, redujeron la población natural hasta un nivel crítico  (Ver Carta Fedegán 131).
 
Sin embargo, la madera torcida y seca del palo de fierro se usa en la tradición artística indígena y mestiza para la elaboración de tallas antropomorfas y zoomorfas que en algún momento se consideraron artesanías, pero que hoy son una forma de arte cada vez más apreciada.
 
En la década de 1970 la artesanía de palo de fierro comenzó a distribuirse por fuera de su zona de origen y en la década siguiente su venta aumentó en países como Canadá, Estados Unidos y Japón. 
 
Protección legal
 
En la actualidad, el árbol goza de protección legal gracias a una veda que busca evitar su extinción. Sólo se permite su uso para la artesanía. (Lea: El ganadero que aumentó la producción de sus vacas sembrando árboles)
 
Los artistas talladores y los artesanos buscan en el desierto y en los ranchos ganaderos árboles muertos por rayos o maderas viejas que tengan el color y la textura requeridos.
 
El elevado precio del árbol de fierro vendido como arte, estimula la repoblación por diferentes métodos y motiva a los ganaderos a proteger los árboles jóvenes.
 
Para CIPAV es posible imaginar opciones equivalentes para el ébano del Caribe. Su madera, oscura, pesada y resistente al ataque de insectos y hongos, así como los fustes cortos, deben estimular la búsqueda de productos de bajo volumen y elevado precio como piezas de ebanistería fina, esculturas y pequeñas tallas que no demanden árboles de gran porte y antigüedad, tal como se hace con los ébanos africanos.
 
Los ganaderos requieren creatividad y trabajo en equipo con artistas o fabricantes especializados para desarrollar un portafolio de productos del ébano.