Inversión en sistemas silvopastoriles se refleja en la rentabilidad: Agrosavia

Por: 
CONtexto ganadero
11 de Septiembre 2020
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Los sistemas silvopastoriles han demostrado sus bondades aunque todavía falta que más ganaderos los implementen en sus fincas para lograr mayor rentabilidad según Agrosavia. Foto: agrosavia.co

La siembra de árboles y arbustos en la pradera contribuye a una mayor eficiencia y productividad de los animales y en el cuidado del ambiente, lo cual se traduce en mayor rentabilidad para el ganadero.

 

Así lo señaló Juan Carlos Benavides Cruz, Investigador máster de la red de ganadería y especies menores de Agrosavia en Tibaitatá en una charla virtual del centro de investigación, donde señaló que el componente leñoso, árboles y arbustos se deben integrar con los demás elementos para hacer una sola integralidad. (Lea: Razones por las cuales los silvopastoriles le generan dinero)

 

Entre los beneficios en la parte agrícola destacó un efecto de protección, de fijación de nitrógeno, mayor materia orgánica en el suelo por las hojas que caen de los árboles

 

En cuanto a la productividad ganadera, con los sistemas silvopastoriles se aumenta la cantidad y calidad de forraje. Hay cercas vivas, bancos de proteína, aporte de sombra para los animales y eso se refleja en la conversión.

 

Señaló que desde hace cinco años Agrosavia viene investigando en sistemas silvopastoriles en trópico alto a través de la optimización del manejo del recurso hídrico; aumentar la retención de humedad en los suelos; evaluar las prácticas de labranza que mejoren la condición física del suelo; promover las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y las Buenas Prácticas Ganaderas (BPG); y, ofrecer alternativas de manejo adaptativas al cambio climático.

 

Para ello se han llevado a cabo actividades como el establecimiento de dos arreglos silvopastoriles en el Centro de Investigación de Tibaitatá, así como en tres fincas vitrinas en Saboyá, y la evaluación de arreglos silvopastoriles encontrados en valles de Ubaté. (Lea: Aplique los 5 pasos para un manejo silvopastoril)

 

Una de las labores desarrolladas ha sido evaluar el establecimiento y manejo de un arreglo silvopastoril en el trópico alto, se hizo tanto en la parte plana como en la de ladera, indicó el investigador.

 

Lo primero fue mejorar suelos para establecer el componente arbóreo porque de allí es que se van a tomar los nutrientes entonces se procedió a la renovación de praderas a partir de un análisis de suelos.

 

Después de la renovación vino el establecimiento de los sistemas silvopastoriles de acuerdo con las especies a cultivar. En el caso de Tibaitatá se hizo en seto perimetral de árboles forrajeros y maderables para proteger los sistemas silvopastoriles. Posteriormente, dentro de las praderas se comenzaron a sembrar 22 especies. “Introducir árboles frutales dentro de las praderas es una opción, especialmente para el pequeño productor”, señaló. (Lea: Algunos de aportes de los silvopastoriles en el valor agregado de la ganadería colombiana)

 

El efecto de los árboles en los pastos se da a través de la generación de un microclima que ayuda a mejorar el bienestar de los animales y por ende incide en la productividad; hay baja oxidación de la materia orgánica debido a la sombra; además hay una renovación de las praderas; ayuda a reducir el estrés térmico de los animales.

 

También en las fincas se ha observado la utilización de árboles dispersos no con un diseño planificado y sin embargo hay una buena disponibilidad de forraje, un ambiente agradable para los animales. Es importante tener en cuenta que los árboles que se establezcan dentro de las praderas no sobrepasen el 30 % de sombra porque afecta la producción de forraje dentro de la pradera.

 

Otro tipo de arreglo es con cercas vivas que sirven para hacer pastoreos racionales. Un kilómetro de cerca viva puede obtener una tonelada de forraje seco con una producción de 2 a 5 kg de forraje verde por árbol.

 

En el caso del tilo para el trópico alto el periodo ideal para el pastoreo está entre los 70 y 80 días, teniendo en cuenta disponibilidad y calidad nutricional porque tiene un nivel alto de proteína cruda. (Lea: Sistema silvopastoril intensivo, opción de ganadería sostenible)

 

Además, dijo, con el sistema silvopastoril se reduce en más del 50 % el chinche de los pastos así como las moscas hematófagas en los bovinos frente al sistema tradicional, lo cual ayuda a bajar los costos.

 

Concluyó señalando que el costo de un sistema silvopastoril intensivo con 1.500 arbustos forrajeros por hectárea y 180 árboles maderables por hectárea puede estar alrededor de $5 millones que se debe ver como una inversión porque hay mayor cantidad y calidad de forraje y mayor producción de leche o carne.

 

Sin embargo, dijo, se debe hacer una planeación de la finca y empezar por áreas pequeñas para ir viendo los resultados.