La importancia de las vacas adoptivas para terneros huérfanos

Por: 
CONtexto Ganadero
06 de Febrero 2015
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terneros y bovinos
Una de las prácticas de buen manejo de terneros huérfanos es darlos en adopción. Foto: Fedegán.
Los bovinos pueden quedar huérfanos en su nacimiento, momento crucial en el cual necesitan calostro para su crecimiento, desarrollo y disminuir el riesgo de padecer enfermedades que les provoquen la muerte.
 
Una de las prácticas de buen manejo de terneros huérfanos es darlos en adopción. Una vaca que se encuentre en el hato en periodo de lactancia, produciendo calostro, será la indicada para adquirir el papel de madre sustituta.
 
La medida se usa en ganaderías de todo el mundo y Colombia no es ajena a que vacas madres biológicas mueran por accidente, enfermedad, deficiencia nutricional o rechacen a sus crías. En ese momento, el productor pecuario deberá elegir la hembra que ayudará al ternero a fortalecer sus defensas durante los primeros días de vida. (Lea: La renovación de terneros se impone)
 
Miguel Peña, médico veterinario, zootecnista e investigador del Centro La Libertad de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, explicó que los terneros son monogástricos los 2 primeros meses de vida, periodo en el que los animales dependen de la leche de vaca.
 
Pero no es tan sencillo que la vaca acepte la cercanía de una cría desconocida y mucho menos que la amamante. Es así como una de las técnicas para generar el vínculo es tomar parte de la orina de la hembra y untarla en el ternero, luego se acerca a la que será su madre adoptiva para que esta por medio del olfato reconozca su olor.
 
“Es normal la interacción y el reconocimiento de madre y ternero. Ya cuando se busca una madre adoptiva para la cría es más fácil que el ternero se vincule con ella”, anotó el investigador de la Corporación.
 
Una vez el ganadero logra que la hembra acepte a la cría huérfana esta la seguirá amamantando durante los primeros 6 días de vida. Después, el productor tomará la decisión del tipo de crianza y levante a implementar en la finca teniendo en cuenta las metas que se han definido en el hato. (Lea: Destete tradicional, precoz e hiper precoz, un asunto de cuidado)
 
“El calostro es lo más importante que debe recibir la cría en sus primeros días de vida, incluso las 12 primeras horas de nacida”, dijo Peña, quien mencionó que 
es posible la adopción de una cría de raza distinta a la madre, situación que no afectaría el crecimiento del animal. Lo fundamental es que el ternero sienta la presencia maternal pues es la que le ayudará a crecer en condiciones adecuadas.
 
Óscar Leonardo Jiménez, profesional en gestión productiva y salud animal de la Federación Colombia de Ganaderos, Fedegán, también resaltó el valor de suministrar calostro a la cría desde su nacimiento, independiente de si queda o no sin madre, al argumentar que el alimento crea inmunidad al animal que formará sus primeras defensas para acoplarse al medio ambiente.
 
De acuerdo con Jiménez, si la vaca muere, se decide vender o se hace destete a los pocos días de nacimiento para iniciar la crianza artificial se opta por la madre nodriza que generará bienestar al ternero con el solo hecho de tenerla cerca. (Lea: La fórmula para levantar vacas)
 
“El contacto con la madre ayuda a que el animal se desarrolle más rápido. Si se debe retirar o muere la madre se debe tener calostro para la cría por lo menos para los 15 primeros días de nacida”, resaltó el profesional de Fedegán.