Los nutrientes minerales que requiere la vaca en el periparto

Por: 
CONtexto ganadero
14 de Junio 2016
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El magnesio, el fósforo y el calcio son minerales indispensable a la hora de alimentar a las reses en periparto. Foto: Fedegán - www.periodni.com
Durante este periodo, que está entre las 3 y 4 semanas previas al parto y el mes posterior, las vacas requieren de nutrientes específicos para sostenerse y alimentar de la mejor manera a sus crías.
 
Luego de que una vaca da a luz a un ternero, el animal inicia la lactancia con pérdida de peso y un gran apetito, que durante la última parte de la gestación estuvo deprimido a causa de la presión que el feto ejerció sobre su rumen.
 
Iván Darío Pino, zootecnista especialista en nutrición animal, explicó que existen unas implicaciones fisiológicas que hacen que las vacas reduzcan el consumo de forraje y movilizan más grasa corporal antes y después del parto.
 
En este periodo, las vacas tienen más demandas de nutrientes porque deben recuperarse y producir leche para su cría. Si no se tiene un buen manejo acompañado de una suplementación estratégica, se demoran más en entrar en calor y quedar preñadas”, indicó. (Lea: Una alimentación adecuada antes y después del parto mejora reproducción)
 
La vaca experimenta un desequilibrio mineral porque ha dejado de comer y además aporta todos los nutrientes que adquiere por medio de la leche. Por esta razón, se debe aplicar un buen manejo de suministros minerales según los requerimientos del animal.
 
Las vacas de cría normalmente están en unas pasturas bajas en proteína y en fibra por las condiciones del medio. Las vacas de lechería especializada suele estar en pasturas fertilizadas, altísimas en proteína pero desbalanceadas en calcio y fósforo”, sostuvo Pino.
 
En el período de periparto, los animales pierden calcio, fósforo y magnesio. Esto puede generar enfermedades metabólicas como la hipocalcemia o la fiebre de leche, causada por la diferencia entre el egreso del calostro en relación con las reservas disponibles para la vaca.
 
Asimismo, la baja ingestión de fósforo está relacionada con una baja fertilidad por una aparente disfunción de los ovarios o una baja producción de leche. (Lea: Alimentación y sanidad, aspectos importantes en el periparto bovino)
 
Finalmente, un escaso suministro de magnesio puede generar una tetania hipomagnesémica, que se da por un temblor nervioso de orejas erguidas, cabeza elevada y ojos que miran al vacío. También se puede presentar pérdida del apetito, marcha con dificultad, hipersensibilidad al tacto y al ruido, temblor muscular y convulsiones.
 
Paula Milena Henao, médica veterinaria, aseguró que la tetania afecta el sistema nervioso de las vacas y provoca rigidez en miembros. Además de la carencia de magnesio, se da una por una elevada presencia de potasio y nitrógeno en los forrajes que consumen. (Lea: Levante intensivo de terneras para disminuir edad del primer parto)
 
Con el fin de asegurar estos nutrientes, Pino aseguró que se pueden emplear varias opciones. Una de ellas es brindar sales mineralizadas o grasas sobrepasantes, que contengan los requerimientos adecuados de calcio, fósforo y magnesio.
 
Otra alternativa es ofrecer una mejor calidad de pastoreo y una suplementación rica en proteína y energía durante ese periodo, para que la vaca tenga un mayor desempeño y se reactive lo más pronto posible. (Lea: La importancia de la nutrición en el último tercio de gestación)
 
Son igualmente necesarios nutrientes como la glucosa, aminoácidos y ácidos grasos. Por ejemplo, el glicerol puede servir como fuente de glucosa para los animales. De igual forma, se puede añadir ácido fosfórico y urea con el fin de aportar fósforo y nitrógeno, lo que permite una mejor asimilación de calcio y una digestión más eficiente en el rumiante.