Quistes en vacas de leche y carne se tratan con diagnóstico temprano

Por: 
CONtexto Ganadero
08 de Mayo 2017
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Los quistes aparecen por predisposición genética, mal manejo animal o dieta nutricional deficiente. Fotos: hablandodelganado.blogspot.com.
Los quistes ováricos pueden ser factores de pérdidas económicas en ganaderías de leche y carne por cuenta de las deficiencias que presentan las vacas para preñarse. La decisión de crear un tratamiento o descartar una hembra será consecuente con el diagnóstico que haga el profesional de campo en el predio.
 
Un diagnóstico correcto, hecho a tiempo, puede ayudar a una ganadería a determinar el tratamiento a desarrollar en una vaca con quistes. (Lea: Estas son las enfermedades que más causan abortos en hatos lecheros)
 
Aldemar Chávez Rodríguez, médico veterinario-zootecnista, y director técnico del laboratorio de reproducción animal del Centro de Investigación en Tibaitatá de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, explicó que en las ganaderías de leche hay más precaución en la realización de diagnósticos en las vacas, contrario a lo que sucede con las reses en las producciones de carne, lo que hace que se presenten más daños en esta línea productiva.
 
“En el ganado de carne es donde tenemos pérdidas altas en las vacas debido a que no hay una rutina de revisión posparto”, indicó el investigador de Corpoica.
 
El experto en reproducción animal justificó además que la carencia de un diagnóstico hará que la res no se preñe, pero presentará celos constantes, lo que generará “desgaste” de toros en la monta, y pérdidas económicas, si se tiene un programa de inseminación que no dará los resultados esperados, lo que acarreará en el aumento de los días abiertos, es decir, en más daños en el bolsillo del productor.
 
Ricardo Camacho Quiroga, médico veterinario–zootecnista, con maestría en salud y producción animal con énfasis en genética, explicó que existen los quistes foliculares y luteales que quedan en el ovario largo tiempo y entorpecen la funcionalidad del sistema reproductivo de la hembra.
 
“La presencia del quiste folicular o luteal persistente hará que el ciclo hormonal cambie de forma radical”, expuso el magíster. (Lea: Lo que usted no sabía sobre el test de embarazo en vacas)
 
Por su parte, Sánchez Rodríguez ahondó que los quistes foliculares son aquellos que llevan a una vaca a tener celos repetitivos mientras que la presencia de uno luteal es cuando la hembra nunca entra en calor.
 
En ese sentido, consideró que una vaca no quedará preñada sea cual sea el tipo de quiste que tenga. “Los quistes en las vacas causan infecciones y por eso no quedan preñadas. En el caso del quiste folicular no hay ovulación”, dijo el investigador de la Corporación.
 
Camacho Quiroga añadió que los quistes, cualquiera de los 2 que se den, son extremos porque cuando se presentan celos repetitivos, incluso cada 3 o 4 días, el ganadero creerá que la res quedará preñada, pero ese celo le impide ovular.
 
En el caso del quiste luteal, el otro extremo, la vaca genera progesterona que simula el estado de preñez y por eso nunca entrará en celo.
 
Ante la dimensión que tienen los quistes en la reproducción animal, el magister indicó que no necesariamente se debe descartar una vaca que los tenga, ante los tratamientos hormonales que se pueden aplicar, pero aclaró que si la hembra tiene predisposición genética, sumado a una deficiente nutrición y condiciones ambientales de estrés, es mejor descartarla.
 
Si el animal tiene la predisposición genética a quistes pero ha recibido una dieta balanceada y rica en minerales, puede que estos no se presenten. Esto ratifica la importancia de la nutrición en la reproducción animal. (Lea: ¿Qué tan difícil es preñar una vaca?)
 
Sánchez Rodríguez manifestó que la presencia de quistes foliculares se tratan con hormonas o mecánicamente, de acuerdo al criterio del médico veterinario. “La vaca queda preñada sin mayor dificultad, debido a que el diagnóstico se dio de manera rápida con un tratamiento a tiempo”, subrayó.
 
Ricardo Camacho complementó que el tratamiento microquirúrgico puede hacer desaparecer los quistes, pero de nuevo podrán aparecer por predisposición y no se quieren tener en el hato animales que multipliquen en las ganaderías esos genes deficientes. La ecografía confirmará la presencia de los quistes.
 
Escuche a Ricardo Camacho Quiroga