Ventajas de la pastura Agrosavia Sabanera para la ganadería de trópico bajo

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Mayo 2022
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Cultivo de pastura Agrosavia Sabanera
Agrosavia Sabanera es una pastura que funciona bien en altas temperaturas y contribuye a la alimentación del ganado. Foto: saenzfety.com

La Agrosavia Sabanera es una pastura calificada por los expertos como una de las plantas con el sistema radicular más eficiente y que logra obtener lo que necesita de la humedad desde las capas del suelo más profundas.

 

De hecho éste es un forraje que la entidad viene estudiando desde hace más de siete años en la finca experimental La Trinidad, ubicada en el municipio de Suán, sur del departamento del Atlántico.

 

De este pasto destacan múltiples ventajas, especialmente su eficiencia durante la época de sequía.

 

Según Jorge Mario del Toro, Ingeniero agrónomo de Agrosavia, en una nota de La Finca Hoy, es una guínea del mismo tipo de la Tanzania y de la mombasa.

 

Ofrece grandes ventajas como por ejemplo tiene 13,3 % de proteína y una producción en época seca de 1,2 toneladas por hectárea y en época húmeda llega a 4,2 toneladas. (Lea: Agrosavia Sabanera, una gramínea forrajera para pastoreo en la región Caribe)

 

Además se han obtenido desde 2 hasta 4 Unidades Gran Ganado por hectárea en sistemas silvopastoriles

 

Igualmente tiene la posibilidad de ser cortada y acarreada o también utilizarse en henolaje y ensilaje.

 

La planta se ajusta perfectamente a cualquier sistema silvopastoril debido a que admite hasta un 50 % de sombra. Además, tiene una tolerancia moderada a algunas plagas como el mión de los pastos.

 

Alcanza hasta 90 centímetros de altura y dependiendo de las condiciones agroclimáticas de la zona puede tener un porte más pequeño y por eso se recomienda mucho para las épocas secas ya que mantiene por unos días más la turgencia, explicó el profesional.

 

Esto se logra con un correcto manejo de suelos donde se rompa la capa compacta si se tiene porque la sabanera prefiere los suelos aireados y drenados.

 

Su resistencia al clima cálido y profundidad de enraizamiento no exime de los trabajos propios de cualquier cultivo, los cuales empiezan por nutrir y fertilizar los suelos antes de plantar las semillas o realizar las resiembras. (Lea: Forrajes son clave para incrementar la productividad del ganado)

 

Se deben utilizar mínimo 6 kilos por hectárea que dan de 5 a 6 plantas por metro lineal, también se siembra por macollas y en ese caso se debe asegurar que al menos haya medio metro entre una macolla y otra. Hay que sembrarlas en época de invierno.

 

El primer pastoreo puede realizarse a los cuatro meses de haber sido sembrada evitando la sobrecarga animal y el pisoteo excesivo. Este forraje es ideal para trabajarlo en modelos de rotación, llevando registro de cosecha y salida de los animales.

 

Estar pendiente de la floración es fundamental para determinar el momento preciso del pastoreo del forraje considerado perenne.

 

El pastoreo se puede realizar por tres días con un periodo de descanso de 21 días. Se puede cosechar 14 días antes en comparación con otros forrajes de la misma familia.

 

La fertilización, donde es clave elementos como el nitrógeno, fósforo y potasio pueden realizarse cada año fundamentándose en pruebas de análisis de suelos.