Ventajas del diagnóstico de gestación temprana para al fertilidad del hato

Por: 
CONtexto ganadero
21 de Septiembre 2021
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Emplear diferentes métodos para tener un diagnóstico de gestación temprana contribuye a reducir las pérdidas y a mejorar en competitividad. Foto: ganaderia.com

El objetivo de una finca es obtener diariamente nuevas lactaciones con las mejores proyecciones y establecer las futuras curvas de producción.

 

Con el parto se inicia una nueva lactancia en el animal y se espera que la curva de producción sea la que se proyecta de manera individual, cuidando y vigilando minuciosamente el manejo nutricional, confort, salud y la genética para servir nuevamente la vaca, además de prepararla en este momento para su siguiente ciclo productivo y obtener una curva de producción eficiente y rentable.

 

Así lo plantea el Gerente en México y Latinoamérica para las líneas Dairy y Pregnancy de IDEXX, Eliseo Moya Olvera, en un artículo publicado en el portal ganadería.com, donde señala que la fertilidad no solamente está basada en la calidad de ovocitos que la vaca produce, ni tampoco en la calidad del semen del toro seleccionado para la inseminación, sino que depende directamente de la salud del animal, la integridad de su sistema reproductivo, el óptimo funcionamiento endocrinológico de los órganos productores de hormonas, la ausencia garantizada de patógenos invasores de la vulva, vagina, útero, cuernos uterinos y ovarios, la presencia de cualquier agente infeccioso en éstos órganos genera un fracaso rotundo en los resultados esperados de la fertilidad. (Lea: La mastitis estaría asociada a la pérdida temprana de gestación en vacas)

 

Así mismo, indica que uno de los parámetros más importantes en el área de la reproducción es la tasa de preñez al primer servicio, porque aquí es donde se refleja la eficacia de los manejos en el periparto y la lactancia temprana, la medicina preventiva, el bienestar y salud animal.

 

El valor de este parámetro depende de los días a los cuales se hace el primer diagnóstico de gestación, el cual muchas veces es bajo porque es tardío y existen pérdidas de gestaciones que no son diagnosticadas a excepción de las vacas que retornan a estro después de la muerte embrionaria.

 

Otro factor de gran impacto en el número de partos y litros de leche producidos por hato por año, cuando más bajo sea este índice, mejor será la eficiencia y rentabilidad de la empresa.

 

Para ello es fundamental estar confirmando periódicamente la gestación de los animales preñados, y en dado caso hacer el diagnóstico de la interrupción y determinar la causa que provocó dicha pérdida, con estas medidas se logra identificar los factores más importantes a controlar para evitar impactos económicos negativos en el negocio. (Lea: ¿Qué hormonas que intervienen en la gestación y parto de una vaca?)

 

De acuerdo con lo expuesto por el autor “el diagnóstico de gestación es un manejo clave que nos ayudará a tener una eficiencia y rentabilidad óptima dentro de las empresas lecheras. Recordemos, que lo que no se diagnóstica, no se mide, no se evalúa y no se mejora”.

 

La recomendación más importante que plantea Moya Olvera es la implementación de una prueba de diagnóstico de gestación temprana que sea practica y altamente sensible que permita identificar del 11 al 17 % de las vacas que tuvieron una pérdida de la gestación, la cual no será identificada con el manejo tradicional del diagnóstico de gestación por palpación rectal a los 40 a 60 días post inseminación.

 

Cuando el primer diagnóstico de gestación sea realizado por ecografía en promedio a los 35 días, el porcentaje de interrupciones de la gestación no considerado por no ser diagnosticado será de entre el 2 al10 % frente al uso de una prueba de gestación temprana (28 días post inseminación).

 

Los grandes beneficios de usar estas pruebas de gestación temprana, además de identificar las vacas vacías por una interrupción anormal de la gestación, será precisamente la de identificar la causa que generó la pérdida del producto en la vaca, determinando si fue de origen infeccioso, alimenticio, nutricional, ambiental, de manejo o cualquier otro factor que se pueda controlar y evitar el impacto negativo que representa grandes montos de dinero derivados de la venta de leche o becerras(os) que no se vendieron al no existir. (Lea: 4 terapias hormonales exitosas en reproducción de vacas)

 

El principio general de este tipo de pruebas está basado en la detección de diferentes sustratos derivados de productos asociados a la gestación de los animales, por ejemplo, niveles de progesterona circulantes en sangre, detección de glicoproteínas, entre otros.