Costa Rica certificará fincas ganaderas como libres de deforestación

Por: 
CONtexto ganadero
05 de Abril 2021
compartir
certificación, deforestación, silvopastoril, Forrajes, pasturas, mercado internacional, pastoreo, Ganadería Sostenible, fincas ganaderas, CORFOGA, Instituto de Normas Técnicas, alimentación, Buenas Prácticas Ganaderas, Bienestar Animal, Trazabilidad, Ganadería, ganadería colombia, noticias ganaderas colombia, CONtexto ganadero
Las fincas ganaderas en Costa Rica se podrán certificar como libres de deforestación en un intento más por conquistar mercados internacionales. Foto: elpais.cr

El tema medioambiental cada día cobra más relevancia a nivel internacional y en actividades como la ganadería se tiene conciencia de su importancia y por eso se trabaja en su protección.

 

En tal sentido Colombia es uno de los países abanderados con su ganadería sostenible y los sistemas silvopastoriles por medio de los cuales se preserva el ambiente y se ofrece bienestar animal.

 

Además, gracias a ese trabajo fue que se realizó este viernes el primer envío de carne con el sello Colombian Beef Gras-Fed que significa que el ganado fue criado a base de pasturas naturales. (Lea: Costa Rica quiere exportar carne de res a la Unión Europea, conozca la lista de países que ya lo hacen)

 

Pero también hay otros países que expresan su preocupación por este tema como es el caso de Costa Rica que en un trabajo conjunto entre la Corporación Ganadera Corfoga y el Instituto de Normas Técnicas ofrecerán una certificación como libres de deforestación para las fincas ganaderas.

 

Su creación se enmarca en las acciones de la Corporación para impulsar las buenas prácticas en la actividad ganadera.

 

“Lo que busca la certificación es contar con una norma estándar para poder gerenciar la producción ganadera en el país, basados principalmente en elementos de alimentación y poder garantizar a los consumidores que la ganadería se maneja con procesos de alimentación a pastoreo y su principal consumo son las especies forrajeras”, dijo Marco Fallas, director de Proyectos de Corfoga.

 

Añadió que “el propósito es garantizar a través de esta norma técnica que la ganadería en Costa Rica es libre de procesos de deforestación. Y más bien destacar el trabajo de los productores en la siembra de árboles tanto para la fijación de carbono como para la conservación de diferentes tipos de ecosistemas que tienen las fincas”.

 

La norma se enfoca en el mercado internacional por los requerimientos que predominan actualmente, como los ambientales, de bienestar animal y la trazabilidad, entre otros. (Lea: Conozca la Estrategia para la Ganadería baja en Carbono de Costa Rica)

 

Asimismo, esta certificación potenciará el ingreso de la carne de Costa Rica en mercados que tienen un nivel alto de exigencia, como el de la Unión Europea, según Fallas.

 

En cuanto a la norma técnica, Corfoga acompañará a los productores en todo el proceso. Este será gradual. Destacando la importancia de las buenas prácticas en las fincas. Esto como es el caso de la reforestación para generar espacios de sombra a los animales y posteriormente aprovechar la madera y continuar el ciclo de carbono.

 

La idea es que Corfoga pueda ser un ente auditor de segunda fase. Es decir que el staff técnico pueda visitar las fincas y garantizar los procesos. Esto reduciría los costos de la certificación para el productor, señaló Fallas.

 

Cabe señalar que de acuerdo con los resultados preliminares de las Acciones de Mitigación Nacionalmente Apropiadas (NAMA, por sus siglas en inglés), la producción de ganado en Costa Rica captura casi tres veces más de gases de efecto invernadero de los que emite.

 

Esto quiere decir que la ganadería de dicho país es carbono positiva. La información indica que los ganaderos costarricenses tienen más de 20 millones de árboles dispersos en potreros, que las medidas dan un rédito económico de casi el 11 %, y que cuidan el 18 % del territorio nacional gracias a la protección de bosques. (Lea: Costa Rica quiere aprender de la genética bovina colombiana)

 

El 61,7 % de las fincas tienen bosques, ya sean áreas protegidas o áreas de biodiversidad, con flora y fauna nativa, explicó Sergio Abarca, de INTA.

 

NAMA tiene como objetivo implementar en más de 1.700 fincas medidas de adaptación y mitigación ante el cambio climático y que sean redituables para el productor, y además la reducción de emisiones en dióxido de carbono equivalente, lo cual se logra por medio del seguimiento en el sistema de medición, reporte y verificación; registrando año con año las emisiones y capturas.