INTA desarrolla vacuna contra la Escheriachia coli en bovinos

Por: 
CONtexto ganadero
24 de Junio 2022
compartir
Vacuna contra Escheriachia coli en bovinos
El desarrollo de la vacuna contra Escheriachia coli en bovinos es un paso importante para la humanidad porque es una bacteria que llega a los humanos. Foto: intainforma.inta.gob.ar

Un nuevo paso da la ciencia favorece al sector ganadero porque el INTA desarrolló una vacuna contra la Escherichia coli en bovinos, con la que se asegura, se tiene la capacidad de reducir la colonización y reservorio de esta bacteria.

 

En el portal del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina se explica que resultados preliminares de ensayos experimentales, realizados en terneros, demostraron que la formulación dio resultados positivos para la disminución del patógeno responsable del Síndrome Urémico Hemolítico en niños. 

 

Un equipo de investigadores de los Institutos de Patobiología y de Biotecnología del INTA desarrolló una vacuna recombinante capaz de reducir la colonización de Escheriachia coli enterohemorrágica (EHEC) en bovinos, principal reservorio de la bacteria. (Lea: Con matemáticas simulan reacciones de E. coli ante la temperatura)

 

Daniel Vilte, especialista del Instituto de Patobiología del INTA, indica que “EHEC es una bacteria intestinal que se elimina por materia fecal y, si bien está presente en otros animales, el portador principal es el bovino”.  

 

La enfermedad se trasmite a los humanos a través de los alimentos, el agua, y de persona a persona por medio de las manos, también por el contacto directo con los animales que poseen la bacteria y su materia fecal, así como por medio de aguas recreacionales.

 

Vilte dice que la vacunación del ganado bovino reduciría la excreción bacteriana disminuyendo así la contaminación de la carne bovina y otro tipo de alimentos.

 

El producto que se desarrolló es una vacuna constituida por proteínas recombinantes que reduce la carga bacterial en los vacunados con una muy buena reacción inmune.

 

De acuerdo a lo expresado por Vilte,”buscamos utilizar estas proteínas para generar una respuesta inmune de anticuerpos que pueda bloquear la unión del patógeno al tracto gastrointestinal y, de este modo, inhibir o disminuir la colonización”.

 

La vacunación se ensayó de modo experimental en terneros en un box de bioseguridad. Se inoculó la vacuna, se midió la respuesta inmune generada y finalmente se realizó un desafío con una cantidad conocida del patógeno vía oral para medir cómo variaba la colonización entre los animales vacunados y los no vacunados.

 

“De este modo, pudimos observar diferencias significativas, tanto en el nivel de excreción del patógeno, como de la duración de la misma entre grupos vacunados y control, siendo menor en los animales vacunados”, detalla Vilte.

 

Además, el investigador agrega que la vacuna es un producto sumamente importante porque es un desarrollo que favorece la exportación de carne, pues en algunos mercados, detectan la presencia de serotipos portadores de toxinas Shiga para el ingreso de la mercancía. (Lea: Certifican biosensor que detecta bacteria E. coli en tiempo récord)

 

En la actualidad, el equipo de investigación está realizando una formulación nueva, a partir del uso de otras plataformas, con el objetivo de lograr una vacuna tan potente como el prototipo y con un costo económico menor.