Colombia, a punto de vivir la misma situación de inseguridad de Venezuela

Por: 
CONtexto ganadero
30 de Noviembre 2020
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Desde Venezuela están tomando control de toda la dinámica que ocurre en las dos fronteras y empujando la frontera hacía territorio colombiano, por eso, no se puede esperar a actuar en dos años, hay que actuar hoy en el 2020. Foto: Fedegán

Colombia está en la mira y el régimen avanza para desestabilizar la democracia colombiana y hacer que el horror que vivimos en Venezuela, pueda expandirse y ampliar sus operaciones tomando control del territorio y las instituciones colombianas

 

María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, y Carlos Albornoz, expresidente de Fedenaga, advierten a Colombia sobre los inminentes riesgos que tiene Colombia de vivir muy pronto una situación similar a la de Venezuela. Así lo expresaron los dos líderes en el 38 Congreso Nacional de Ganaderos realizado por Fedegán la semana pasada.

 

Los conferencistas narraron en el conversatorio Tierra, seguridad y desarrollo, la historia de lo que pasó en Venezuela. “Antes se producían alimentos y ahora no hay que comer. El régimen en forma de seducción logró poco a poco penetrar todo el tejido social de una nación prospera, que producía el 98 % de la carne que consumían los venezolanos para abastecer los 18 kilogramos per cápita por habitante al año y el sector aportaba cerca del 4 % del PIB al total de la economía, y producía más de tres millones de litros de petróleo al día e incluso exportaba 100.000 toneladas de arroz a Colombia.”, dijo Carlos Albornoz

 

 

¿En dónde empezó el declive?

 

Para Albornoz, todo comenzó con el discurso del latifundio y de la injusticia social en el área rural por la desigualdad en el tema de la posición y de la propiedad de la tierra.

 

Enseguida vino el triunfo del expresidente, Hugo Chávez, y la persecución voraz, en contra del aparato productivo nacional.

 

Recuerda como en el año 2003 al comenzar su vida gremial al frente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga) y recién aprobada la Ley de tierras, en el estado Anzoátegui despojaron a su padre de su finca.

 

“A partir de allí, nació en nosotros el germen de la semilla por la lucha, la justicia rural, sincera y responsable que debe tener un país desarrollado”, señaló.

 

No eran expropiaciones sino robos de tierras. Incluso María Corina Machado Pariscal, le dijo al presidente Chávez, “expropiar como usted lo hace, es robar”. Se lo refutó en su cara frente a todos los diputados de la Asamblea Nacional.

 

El gobierno apartó a los productores de la actividad pecuaria. De los 34 millones de hectáreas que tiene Venezuela con vocación rural, ha expropiado más de 6 millones y ahora están en su poder y totalmente improductivas.

 

Se gestó una persecución en contra de Fedenaga y crearon organizaciones ganaderas paralelas con representación en organizaciones como la Cosalfa o Panaftosa. “Venezuela es el único país de Suramérica, junto a Surinan, que no son libres de fiebre aftosa y no ha podido erradicar dicha enfermedad”, resaltó.

 

Dicha situación le causó un perjuicio inconmensurable a Colombia al propiciar el contrabando de Venezuela hacía Colombia, de más de 4 millones reses entre 2016 y 2018, contabilizados por el ICA como un crecimiento no biológico.

 

 

Caída de producción

 

A pesar de existir más de 250.000 personas en los campos de Venezuela, la producción de alimentos y el consumo están en un descenso desastroso.

 

Los venezolanos consumen actualmente la mitad de la carne que se comen en Etiopía y Ruanda y menos de la mitad de Nigeria. También se consumen menos litros de leche que los que se registran en Cuba.

 

 

La recomendación es despertar

 

Tenemos un sector oprimido, perseguido, sin insumos, ni viabilidad económica. “Mientras en Colombia le pagan a un ganadero $1.200 por un litro de leche, en Venezuela no supera los $500 en el mejor de los casos”.

 

En Venezuela destruyeron la producción. Pasó de producir 570.000 toneladas cuando era un país normal, a solo 90.000 ton.

 

La tasa de extracción de los animales, es decir, los animales que iban al matadero, era del 13 %, y actualmente no llega al 7 %. “La capacidad de compra también está destruida”, acotó.

 

“Las encuestas señalan que el 96 % de la población se encuentra en situación de pobreza y el 80 % en pobreza extrema, de hecho, uno de cada 4 hogares no puede comprar ningún tipo de alimento.

 

“Quiero que los ganaderos colombianos y los productores rurales entiendan que ustedes son la joya de la corona” dijo a modo de advertencia y con gran preocupación.

 

“Hay en el país, organizaciones peligrosas que responden a un entramado criminal que se extiende a lo largo y ancho del continente”.

 

 

Desmantelar el peligro

 

María Corina Machado Pariscal, líder de la oposición venezolana, ilustró la difícil situación en el país con una añoranza de un gran amigo que tenía su finca moderna, dotada de tecnología y productiva, y se la despojaron el 15 de febrero de 2010.

 

“Ese mismo día, ante la tensión por la violenta intromisión de los funcionarios del Instituto Nacional de Tierras, su esposa en estado de embarazo, perdió a su bebé. Este es uno de los miles de casos de productores a los que les han arrebatado violentamente sus propiedades”.

 

“Tenemos que enfrentar y desmantelar este enorme peligro que ya se infiltra y que cubre buena parte del hemisferio”.

 

De acuerdo con Machado, esta situación se atribuye a un sistema de dominación que se ha propuesto 5 cosas: 1. Ocupar el territorio venezolano. 2. Destruir toda la institucionalidad democrática. 3. Acabar con la capacidad productiva del sector privado. 4. Montar la financiación de un sistema criminal y 5. Tener el control social de toda la población”.

 

 

¿Por qué contra el sector agroalimentario?

 

En primer lugar, necesitan tomar el control del territorio. Desplazar a los productores de la frontera de Venezuela, para dedicarlas a actividades criminales.

 

En segundo lugar, la destrucción de la actividad privada y la generación de riqueza les resulta fundamental.

 

Es algo monstruoso pero que requiere destruir al sistema productivo alimentario en toda su cadena.

 

En razón a ello, introdujeron todo tipo de controles para hacer inviable el mantenimiento de las actividades productivas. Además, sucedieron secuestros, desapariciones y todo tipo de atropellos y a ello súmele la falta de los servicios.

 

“Estas actividades han sido sistemáticamente diseñadas e instrumentadas. De ser una nación productora y exportadora de alimentos, se convirtió en una basada en importaciones debidamente manejadas, dirigidas y coordinadas por las mafias del régimen”, aseguró.

 

Se constituyen en una operación antioccidental que tiene por delante una fachada política, el foro de Sao Paulo, y más recientemente el grupo de Puebla; y por detrás una estructura criminal que ha convergido en crimen organizado, narcotráfico, bandas criminales, grupos de extracción ilegal de minerales, y terrorismo internacional.

 

Además, tiene un tercer componente que es la dimensión geopolítica, en donde están otros regímenes como Rusia, Siria, Turquía, China y ahora Irán. Obviamente el régimen cubano desde el primer día.

 

Todos se han quitado las caretas. Es un entramado criminal que, desde Venezuela, busca expandir sus actividades y por supuesto, que la próxima víctima, es Colombia.

 

Colombia está en la mira y el régimen avanza para desestabilizar la democracia y hacer que el horror que vivimos en Venezuela, pueda expandirse y ampliar sus operaciones tomando control del territorio y las instituciones colombianas. Estamos a tiempo de evitarlo, pero el régimen está avanzando aceleradamente y la sociedad debe entender el peligro que se avecina.

 

 

¿Hasta cuándo?

 

El régimen va a terminar hasta que ataquemos a los criminales de raíz. Esto es un sistema de mafias, no es una dictadura convencional. La única manera de tener el desangramiento de la sociedad venezolana es sacando a los criminales.

 

Los sistemas criminales no se contienen en fronteras físicas. La frontera colombo venezolana se está disolviendo. Desde Venezuela están tomando control de toda la dinámica que ocurre en las dos fronteras y de alguna manera empujando la frontera hacía territorio colombiano, por eso, no se puede esperar a actuar en dos años. Hay que actuar hoy en el 2020.

 

De los 325 municipios que tiene Venezuela, en 214 hay grupos armados activos. Nosotros, solos, no podemos. Solos no podemos sacar a las Farc, ELN, las líneas de los Rastrojos, Urabeños, a las Fuerzas Bolivarianas de Liberación, al Hezbollah, al Hamás y a todos estos grupos que están operando en el país. Necesitamos concertar fuerzas de adentro y de afuera para desocupar a Venezuela y salvaguardar a Colombia.

 

“El momento de actuar es hoy y se debe crear conciencia en todos los sectores de la sociedad colombiana y latinoamericana de que este peligro se está desarrollando con velocidad y que juntos tenemos que detenerlos”, puntualizó Corina Machado.