Pasaron de un extremo a otro en poco tiempo

Por: 
CONtexto ganadero
02 de Mayo 2019
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Los cambios en el clima de San Alberto y Aguachica fueron en menos de 20 días. Pasaron de extrema sequía a intensas lluvias. Foto: El Nuevo Sur

El cambio climático se ha convertido en un dolor de cabeza para los ganaderos colombianos. Los prolongados veranos y las atípicas lluvias tienen a los productores llevándolos de un lado a otro. Algunas regiones del país no han tenido periodos de tranquilidad con las sequías y las precipitaciones.

 

El periodo de transición entre el verano y el invierno es una cosa del ayer. Hoy los dueños de fincas no terminan de sufrir por los efectos del calor, cuando ya tienen que prepararse para las consecuencias de olas invernales.

 

Sergio Serrano, productor de las zonas de San Alberto y Aguachica, afirma que “nosotros estábamos pasando por una dura temporada de verano, con un estrés calórico muy alto que compromete el precio en la producción de leche y carne. Todos estos temas estaban llegando al límite porque las aguas de ríos, lagos y reservorios se habían secado”. Lea: (Precio de la leche: entre $800 y $1.100 en algunas regiones del país)

 

Esta intensidad en el verano estaba preocupando a los ganaderos del sector, que desde los últimos meses del año pasado se encontraban padeciendo por la falta de agua en sus tierras y comida para los animales.

 

Sin embargo, desde hace unas semanas comenzaron a llegar intensas precipitaciones por la región que han llenado de alivio a los productores. Lea: (Ganaderos de Sucre lanzan SOS por muerte de ganado)

 

“Las lluvias que están cayendo han sido fuertes y hasta el momento, podemos afirmar que en tan poco tiempo los ríos cogieron agua y ya hay humedad en la tierra, que nos hace ver otro panorama más alentador”, asegura Serrano.

 

Hemos pasado de un extremo a otro. Por un lado, vivimos un terrible verano y ahora comenzaron los problemas de aguas en tan poco tiempo de invierno. En algunos municipios ya hay algunos encharcamientos, que de seguir lloviendo, empezamos a hablar de una problemática con la ola invernal”, indica Serrano. Lea: (En peligro de inundación 480 mil hectáreas en Nechí y La Mojana)

 

En esta región hay tierras de todo tipo: altas, medias y bajas. Estas últimas son las que primero han tenido problemas en los pastos, las medias y las altas están recibiendo aguas, las cuales tienen sus drenajes que hace fructífera la llegada del invierno.

 

Pero esta situación no ha sido algo que sorprenda a los productores. “Esto lo hemos vivido por décadas. El ganadero común y corriente carece de maquinaria adecuada y una cantidad de cosas que mitigan las afectaciones cuando llega el invierno”, manifiesta Serrano.

 

Por esta razón, en palabras de Serrano, “nosotros tratamos de acomodarnos a la situación y a mover ganado de las zonas que se van inundando a otras que están secas, teniendo en cuenta los respectivos problemas de recargar una zona porque el ganado salió de otra. Es por esto que nos toca defendernos de cada situación que se nos viene con las uñas y con los conocimientos básicos que nos da nuestra experiencia”, señala Serrano.

 

El invierno apenas está empezando, por lo que los ganaderos esperan que sus afectaciones no sean mayores a las que ya tienen, por el contrario, puedan tratar de mitigar el intenso verano por el que pasaron, para que de esta manera las lluvias ayuden en un aumento en su producción.