Carlos Maya, un ganadero de tradición familiar y convencido de la actividad

Por: 
Edgar Aldana Rosillo
21 de Diciembre 2020
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Carlos Maya es un empresario de la ganadería de leche que ha visto cómo esta actividad puede crecer y ser competitiva. Foto: larepublica.co

La ganadería es una pasión y así lo entiende Carlos Maya, quien por tradición familiar se ha dedicado a este negocio a pesar de las vicisitudes que ha debido afrontar.

 

El empresario ganadero sabe que la lechería en Colombia tiene muchos retos que enfrentar pero confía en que se puedan superar.

 

CONtexto ganadero (CG): ¿Hace cuánto y cómo comenzó en la ganadería?

 

Carlos Maya (CM): Mi padre fue quien comenzó comprando una finca hace 34 años motivado especialmente por ese gran amor al campo. Tuve la fortuna de pasar todos los fines de semana de mi infancia entre vacas, cerdos y potreros.

 

CG: ¿Por qué el tema lechero?

 

C.M.: La finca se asemeja a la tierra de la cuenca lechera del norte de Antioquia, donde el sistema cerdos-pastos-leche venía mejorando los suelos y permitiendo que lo que antes eran helechales se convirtieran en lecherías competitivas. Con este modelo, y creyéndole a la porcicultura, casi inexistente en la región, mi padre nos encariñó con la lechería. (Lea: El mundo va a seguir consumiendo leche)

 

CG: ¿Qué razas maneja en la finca?

 

CM: En la lechería casi todo el hato es Holstein y usamos la mejor genética de acuerdo con las condiciones de la finca.

 

CG: ¿Cuáles han sido las principales dificultades?

 

CM: El mal servicio de energía eléctrica. Además de tener un costo altísimo, el servicio de energía es pésimo: hay daños frecuentes de los equipos, las contingencias dificultan las rutinas, y no pareciera que hay interés en mejorarlo.

 

CG: ¿Y las mayores satisfacciones?

 

CM: La mayor satisfacción es ver que hay personas que han logrado sacar adelante sus familias trabajando con la empresa. Otra gran satisfacción es el haber podido ser completamente responsables con el medio ambiente. Por ejemplo, haber protegido siempre los bosques, y ver tantos árboles sembrados por nosotros, es gratificante. (Lea: La leche de vaca, un producto esencial a cualquier edad)

 

CG: ¿Cómo ve la situación del sector lácteo en Colombia en estos momentos?

 

CM: Creo que hay muchísimos retos desde el consumo. No hemos visto todavía las consecuencias más fuertes de la pandemia pero si es claro que en muy buena medida se ha venido disminuyendo el poder adquisitivo de los hogares en el país. Alguna parte del portafolio de productos de origen lácteo se va a ver golpeadísima.

 

CG: ¿Qué cree que le hace falta al sector lácteo para ser más competitivo?

 

CM: Creo que son dos elementos principales: asociatividad para lograr escala a la hora de comprar insumos y evitar tanto sobrecosto por intermediación; y una política de Estado coherente en cuanto a crédito, tributación y recursos que favorezca no el asistencialismo sino el progreso.

 

CG: ¿Cómo ve el tema de las importaciones?

 

CM: Si las importaciones solo regularan el desbalance que por momentos de mayor o menor productividad se da en el acopio necesario creo que no tendría ningún efecto negativo, pero cuando la importación sirve para especular y forzar el deterioro de las condiciones con las que se le paga al productor, es gravísimo. Es evidente la fragilidad del eslabón de la producción frente a la importación. (Lea: Productores e industria buscan elevar el consumo de leche per cápita en 170 litros al año)

 

CG: ¿Cómo le fue durante el presente año con el tema de la pandemia?

 

CM: Aunque fue un año difícil para todos, en la lechería creo que no nos podemos quejar. El producto se vendió, los empleos se mantuvieron, y seguimos adelante. En términos generales y entre todas las dificultades que viene viviendo la humanidad, no fue un mal año para la lechería.

 

CG: A futuro, ¿Cómo ve la situación de la cadena láctea en Colombia?

 

CM: No está fácil. Por el lado de la producción están las grandes brechas en productividad y en rentabilidad que hay entre unos productores y otros, la especulación por la tierra, y la excesiva normativa siempre en contra de quien busca hacer empresa. Por el lado del a demanda están el mal posicionamiento de los productos lácteos en varios segmentos de consumidores, y un montón de sustitutos. Se necesitará una estrategia sólida para contrarrestar las dificultades que se vienen.

 

CG: ¿Cómo ve el futuro de su negocio, cuáles son las proyecciones?

 

CM: Es un negocio para quienes realmente nos gusta. Es muy difícil crecer pues el modelo que ha sido viable en lechería en trópico alto en el país es en pastoreo. Por esta razón generalmente cualquier crecimiento tendrá que ir atado a compra de fincas o tierras en arriendo, con una rentabilidad muy diferente. En nuestro caso, más de crecer, seguiremos buscando mejorar indicadores y ser cada vez menos dependientes del clima.