‘Genética para Todos’ nació para mejorar la ganadería en Colombia

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
02 de Marzo 2015
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Genética para Todos
En promedio un ganadero que posea menos de 50 hembras aptas para la reproducción ha adquirido 14.7 pajillas. Foto: Fernando Medina.
Expertos indican que el valor de una pajilla de cualquier raza podría estar entre los $10 mil y $600 mil, o quizá tenga un valor que supere el millón, según la calidad. Es decir que para que un pequeño ganadero pueda acceder a este tipo de insumos necesitaría vender por lo menos 2 de sus mejores animales.
 
Sin embargo, en 2008 la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, el Fondo Nacional del Ganado, FNG, y la Fundación Colombia Ganadera, Fundagán, idearon una estrategia que ayuda al pequeño productor a acceder a genética de alta calidad a bajo costo, por medio del programa ‘Genética para Todos’. (Lea: Corpoica amplía su oferta tecnológica para productores rurales)
 
Este programa le brinda a pequeños productores del país la posibilidad de acceder a genética de animales superiores. Es una estrategia mediante la cual se pueden suplir los objetivos misionales, como es el de elevar los indicadores productivos de los pequeños ganaderos”, aseguró Joan Sebastián Rincón Tello, líder del programa ‘Genética para Todos’.
 
En otras palabras, lo que se busca con este programa es mejorar el recurso animal, mediante la adquisición de pajillas, que son donadas por productores de ganaderías como Cebú, Holstein, Pardo Suizo & Braunvieh, Ayrshire, Simmental y Simbrah, en aras de hacer parte de la construcción del tejido social en cada región del país.
 
“Este material genético es avalado por las Asociaciones de Razas Puras que se han involucrado con Fundagán para el desarrollo de este programa. Esto, con el objetivo de distribuir las pajillas entre los ganaderos que cumplan con los perfiles establecidos por el programa, fomentar la inseminación artificial, insertar características genéticas élite dentro de sus hatos y elevar sus indicadores productivos. El apoyo será visible para ellos y perdurará a través del tiempo”, agregó Rincón. (Lea: Semen sexado, práctica a la que Colombia le debe apostar)
 
 
(Foto: Fernando Medina)
 
Las cifras
 
Desde el inicio de ‘Genética para Todos’, un total de 36 mil 171 pajillas de las razas Holstein negro y rojo, Pardo Suizo, Braunvieh, Gyr, Brahman y Simmental han sido distribuidas en regiones como Trinidad, Ibagué, Cúcuta, Tame, Chiquinquirá, Bucaramanga, Tuluá, Pasto, Duitama, Magangué, Cundinamarca y Pivijay.
 
Es decir que en promedio un ganadero que posea menos de 50 hembras aptas para la reproducción ha adquirido 14.7 pajillas. Y es que según las políticas del programa, el pequeño productor que vaya a adquirir material genético de cualquier raza debe hacer una donación de $6.000 para sustentar la permanencia de ‘Genética para Todos’.
 
¿Cómo llegarle al ganadero?
 
Como lo aseguró Néstor Fernando Pinilla Pinilla, profesional en Gestión de Proyectos Estratégicos de Fedegán – FNG en Chiquinquirá, el ganadero mejora la genética de su hato a bajo costo, pero el secreto es explicar los beneficios que reciben los productores con la adquisición de pajillas. (Lea: Consejos para hacer mejoramiento genético con ganado holstein)
 
“Siempre en todo evento o reunión con una asociación o pequeños productores promociono el programa. Lo que más se comercializa, correspondiente al 80 %, son las razas de lechería como Holstein, porque el productor busca mejorar la producción mediante la inseminación artificial. La ventaja es que muchos ya han centrado su interés en ese aspecto y por eso prefieren el uso de la tecnología, que la monta natural, ya que así se evitan enfermedades de animales que no conocen”, aseguró Pinilla.
 
El profesional advirtió que el ganadero debe tener en cuenta el mantenimiento de la pajilla a base de nitrógeno y que la inseminación la realice una persona capacitada en el tema y que sepa reconocer cuándo una vaca está en periodo de celo.
 
“Nosotros le damos capacitaciones a los ganaderos, pero cuando ven que no tienen la práctica, ahí es cuando se resiste a inseminar porque pueden dañar la pajilla y esos gastos hacen que la persona no siga el programa. Por eso es clave saber detectar el estado de celo de la vaca. Una vez se dan cuenta de los resultados, los productores confían en que las crías que están obteniendo serán mucho mejor que las vacas madres”, afirmó Néstor Pinilla. (Lea: Los semovientes tienen su propio portal para buscar pareja)
 
Un caso de éxito
 
Fernando Medina es un ganadero del municipio de Tame, Arauca, que desde hace 13 años ejerce la ganadería. En ese momento contaba con tan solo 20 animales y los ingresos de producción de leche solo le alcanzaban para alimentar a los terneros. Pero un día, en una de las capacitaciones que Fedegán –FNG dictó para aprender a inseminar animales, escuchó hablar del programa ‘Genética para Todos’ y sus bondades.
 
“Creí que era necesario mejorar, porque cuando tenía terneros Cebú comercial los vendía. Siempre escuchaba que la producción de leche era una ayuda grande, entonces empecé a averiguar y estuve a punto de comprar unas pajillas de $100 mil. Cuando hice el curso de inseminación, el profesional me explicó en qué consistía el programa. Fue así como esa primera vez, hace 3 años y medio, compré 50 pajillas de raza Holstein y obtuve 27 animales. De esas me quedaron 11 terneras”, comentó Medina.
 
 
(Foto: Fernando Medina)
 
Adicional a ello, el ganadero de Tame también llevó a cabo otro tipo de mejoramientos como el de potreros. De esa forma logró obtener más forraje para sus animales y por ende una mayor producción de leche. En la actualidad, con las vacas que tiene logra producir entre 130 y 140 litros al día. Sin embargo, cuenta que tuvo dificultad con el brío de los animales al inseminar y el mantenimiento del nitrógeno. (Lea: Semen de toro, clave en producción de leche con más proteína y grasa)
 
“Me tocaba salir a Tame a buscar nitrógeno y a veces no había, entonces tenía que ver cómo solucionaba el problema. En una de esas un amigo me ayudó porque la reserva que tenía era mínima. Pero en términos generales lo que más me ha gustado son 2 cosas: la economía y la calidad de las pajillas. A veces me regañaban porque usaba pajillas de $6.000, pero las novillas han salido muy buenas, mejores que las pajillas de $150 mil. Entonces eso quiere decir que al ser baratas no significa que sean malas”, puntualizó el ganadero.