Nicolette Hahn Niman, la vegetariana que se convirtió en defensora de la carne de res

Por: 
CONtexto ganadero
06 de Septiembre 2021
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Nicolette Hahn Niman es una abogada ambientalista estadounidense que durante 33 años fue vegetariana, pero ahora es ganadera y defiende la actividad de los ataques de la opinión pública. Foto: secondwavemedia.com

Durante 33 años, la abogada ambientalista de Estados Unidos Nicolette Hahn Niman se rehusó a comer carne, pero no condena su producción. Al contrario, es una ganadera que en 2014 escribió el libro “Defendiendo la carne” y del cual publicó una edición revisada este año.

 

Hahn Niman se crió en la parte semirural del estado de Michigan (EE. UU.) y trabajaba en Nueva York como abogada ambiental para Robert F. Kennedy Jr. cuando se enamoró de un granjero, William Niman, con quien ha compartido los últimos 18 años de su vida.

 

La organización de Kennedy Jr., Waterkeeper Alliance, buscaba evitar que los ganaderos contaminaran los cuerpos de agua con purines (residuos orgánicos de la actividad agropecuaria), y Hahn Niman comenzó a trabajar con estos productores, incluido su futuro esposo.

 

Cuando se mudó de Nueva York para estar con Niman en el terreno accidentado y árido de su rancho de 1000 acres (poco más de 400 hectáreas), planeaba continuar como abogada, según contó al periódico The Guardian. (Lea: Dejar de comer carne no va a salvar el planeta)

 

Contó que comenzó haciendo “pequeñas tareas en el rancho” y le confesó a William que le “encantaba” trabajar en el campo, lo que sorprendió al ganadero, quien no pensaba que una abogada de la ciudad y vegetariana disfrutara de este tipo de actividades.

 

Durante siete años, trabajó tiempo completo en la granja sin usar productos químicos en la tierra o en los animales, antes de criar a sus dos hijos. En este tiempo, se ha dado cuenta que la actividad agropecuaria requiere de un aprendizaje constante y que no todo está concluido.

 

“Lo más importante que aprendí fue que en los años que he estado trabajando en temas agrícolas como abogada, simplemente puse un poco en la superficie en términos de comprensión de los problemas cotidianos reales de la agricultura”, relató a The Guardian.

 

Nicolette se hizo vegetariana porque estaba preocupada por el bienestar de los animales y el costo ambiental de la carne. En el portal Modern Farmer, describió que su viaje ha sido “inusual” tras iniciar como abogada ambientalista y rehusarse a comer carne durante más de 3 décadas.

 

Pero a diferencia de la mayoría de los vegetarianos, ella experimentó las terribles condiciones de las granjas industriales durante su carrera como abogada ambientalista en campaña contra la contaminación causada por la producción industrial de carne en los EE. UU.

 

“Lo mejor de mi experiencia diversa y multifacética es que realmente me ayuda a ver las complejidades de las cosas. No considero que [las cuestiones relacionadas con la carne de res] sean demasiado simplistas. Es mucho más complejo que bueno o malo”, aseguró.

 

Y agregó en la entrevista para Modern Farmer: “Fui vegetariana durante 33 años, así que he escuchado y he vivido todos esos argumentos sobre por qué no debes comer carne. Pero al mismo tiempo veo el valor de los alimentos de origen animal”.

 

Tras negarse a comer carne durante tanto tiempo, hace dos años probó una hamburguesa de carne de ternera criada por su esposo, quien también asó la carne a la parrilla, y que resultó ser “un placer breve e inesperadamente delicioso”, como indicó The Guardian.

 

Defendiendo la carne

 

Su inusual viaje la llevó a escribir y publicar en 2014 el libro Defending Beef (Defendiendo la carne) que nació del amor, pero también del deseo de defender a los pequeños agricultores asediados por el creciente clamor ético y ambiental contra la proteína.

 

Niman Ranch, la ganadería de la familia de su esposo, ha cambiado su perspectiva sobre la producción de carne y su respeto por la tierra, por lo que ahora sostiene que lo más importante para el ecosistema y la salud humana es la forma cómo se crían los animales.

 

Su argumento se resume en una camiseta con eslogan que le gusta usar: “No es la vaca, es el cómo”. Una vaca por sí sola no causa el daño, sino el manejo que se le da y el sistema en que se desarrolla. (Crónica: De vegetarianos a carniceros, tendencia que crece en EE. UU.)

 

Ella no defiende el pastoreo en selvas tropicales arrasadas, pero se une a otros productores y escritores influyentes, como el ecologista y ganadero Allan Savory, que proponen un mejor tipo de ganadería que los corrales de engorde donde las vacas conviven apretadas.

 

Si se les permite caminar y comer diversos pastos y arbustos naturales, pueden restaurar los suelos, mejorar la diversidad natural y ayudar a capturar dióxido de carbono. Así, las vacas pueden diseñar ecosistemas más beneficiosos y ofrecer una carne más saludable.

 

Por ello, su libro es también un manifiesto que pide un sistema alimentario revolucionado que involucre al ganado, necesario para la restauración y la salud futura del planeta y su población. (Informe: Mercado de carne de res alimentada con pasto crecerá en los próximos años)

 

En él, describe cómo el pastoreo del ganado añade estiércol y materia orgánica al suelo, lo que estimula las plantas para capturar el carbono. A diferencia de los cultivos, en los que el arado libera el dióxido, hay mucha evidencia que muestra que las praderas secuestran carbono.

 

Muchos ambientalistas argumentan en respuesta que todas esas tierras de pastoreo podrían volver a ser salvajes, secuestrando aún más carbono, mientras que las tierras de cultivo se cultivan de manera más intensiva para alimentar al mundo. 

 

Pero esto, como respondió Hahn Niman, no reconoce la erosión del suelo y las emisiones de dióxido de carbono causadas por la agricultura intensiva basada en arados. (Lea: Cada vez más estadounidenses prefieren carne de ganado alimentado con pasto)

 

La abogada señaló que su propia ganadería tiene un terreno seco y accidentado donde no se puede cultivar allí. Ante esta dificultad, los Nimans están convirtiendo el potrero árido en sustento donde no se podría producir ningún otro alimento humano.

 

“Tras vivir aquí durante 18 años aprendí que incluso una parte de nuestro rancho es increíblemente diferente de otra. Lo que debes hacer en la tierra es radicalmente específico de ese lugar”, reveló al periódico británico, en una pregunta sobre modelos de emisión de carbono.

 

A juicio de Hahn Niman, estos no pueden ser tan exactos, asegurando que “está convencida de que el pastoreo, cuando se hace bien, probablemente sea beneficioso en todas partes”, pero que la cuantificación de la captura de carbono a nivel mundial no se puede hacer.

 

En 2021, lanzó una nueva edición “revisada y expandida” de su libro, donde presenta análisis actualizados sobre temas como el movimiento alternativo de la carne, cómo la pandemia sacudió la industria cárnica y la contribución del ganado al calentamiento global.

 

Para el portal Modern Farmer, explicó que reescribió cada párrafo, añadiendo más investigación sobre temas como emisión de metano y secuestro de carbono del suelo. Otro aspecto que trata es la aceleración del movimiento de carne artificial elaborada con plantas.

 

En el texto sostuvo que “no solo no es una solución a los problemas que plagan la salud humana y el sistema alimentario, sino que en realidad es más de lo mismo”, pues se trata de un alimento industrial y para Hahn Niman, el problema del sistema alimentario es la industrialización.

 

También habló sobre la ganadería regenerativa, que busca comprender las relaciones y las conexiones entre los seres vivos y de tratar de fomentar la vida, a lo cual debe estar dirigida cualquier tipo de producción agropecuaria, sea a pequeña, mediana o gran escala.

 

“Lo que estoy tratando de hacer es que la gente piense más sobre cómo funciona la naturaleza, cómo funciona la agricultura, cómo funcionan los sistemas alimentarios, cómo funcionan nuestros cuerpos y nuestra salud y dieta, y comprender mejor las conexiones, comprender la complejidad, comprender el matiz”, aseguró.

 

Y concluyó diciendo que no cree que nadie haya logrado el nirvana de la ganadería: “Espero involucrar a las personas en la agricultura y [alentarlos] a que se pregunten cómo pueden avanzar hacia esta forma más regenerativa de producir alimentos que sean realmente ricos en nutrientes”.