No podemos perder la senda del crecimiento ganadero: Lafaurie

Por: 
CONtexto ganadero
01 de Septiembre 2022
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José Félix Lafaurie Rivera presidente ejecutivo de Fedegán
"Colombia está llamado a ser un gran jugador importante en los mercados internacionales, en razón a ello, tiene que duplicar el inventario bovino, reducir la mitad de la superficie que usa en ganadería y dinamizar los sistemas silvopastoriles intensivos". Foto: Captura pantalla twitter

“Propongámonos a hacer una política activa donde Colombia sea un ejemplo al mundo de producción limpia, con beneficio ambiental, con captura de carbono, pero al mismo tiempo, con un producto con ventajas comparativas en el mercado internacional”, puntualizó el presidente de Fedegán en la Comisión Quinta del Senado de la República.

 

“Colombia es una potencia ganadera y es el país con el hato ganadero número 11 del mundo y, por lo tanto, está llamado a ser un gran jugador importante en los mercados internacionales, en razón a ello, tiene que duplicar el inventario bovino, reducir la mitad de la superficie que usa en ganadería y dinamizar los sistemas silvopastoriles intensivos. Nosotros podemos tener 60 millones de cabezas no en 34 millones de hectáreas sino en 20 millones”.

 

Así lo destacó José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegan, ante la audiencia pública promovida por la Comisión Quinta del Senado de la República en el que se trató el tema del proyecto que busca prohibir las exportaciones de ganado en pie.

 

Fue enfático al proponer que se cree un espacio riguroso para pasar de tener elementos dispersos y, en algunos casos, datos que no coinciden con la realidad, para que de la mano del Ministerio de Agricultura se pueda tener, más bien, unas aproximaciones muy claras sobre el tema de las exportaciones del sector ganadero colombiano.

 

 

La senda de crecimiento

 

Sostuvo que Colombia es una potencia ganadera porque desde hace mucho tiempo nos venimos preparando con instrumentos como las leyes 89 de 1993 y 395 de 1997 que hacen un frente común para derrotar la fiebre aftosa y, en consecuencia, conquistar mercados de exportación ganadera.

 

La promesa de valor que hizo el gobierno de ese entonces y los ganaderos fue: Vacune para exportar y, en efecto, eso es lo que hemos hecho en las últimas décadas de manera disciplinada y rigurosa.

 

“Entre los recursos que los ganaderos aportan a la parafiscalidad más los recursos de los ganaderos para poder aplicar la vacuna contra la fiebre aftosa, el sector ganadero ha invertido a la fecha más de $3 billones, de los bolsillos de los ganaderos, unos como parafiscalidad y, otros, comprando la vacuna”, dijo Lafaurie Rivera, en el escenario de la Comisión Quinta del Senado, recinto en el cual se encontraban, productores ganaderos, exportadores y dirigentes gremiales de varios departamentos del país.

 

 

Buscar mercados

 

Un hito importante en esta senda son los TLC porque el de Estados Unidos es el más importante para la ganadería el cual se firmó hace 16 años el 27 de febrero del año 2006 y no hemos exportado un kilo de carne a dicho país.

 

En consecuencia, con el equipo del MADR y del Invima, 'maleteamos' entre 2010 y 2012 para abrir mercados en una región del mundo que compra más de 2 millones 400.000 toneladas de carne.

 

Allá en los países del Medio Oriente comen carne de ganado sacrificado de manera diferente a la de Colombia, en la forma Halal. En consecuencia, Colombia que era un país que no había podido derrotar la fiebre aftosa, no podía dejar pasar la oportunidad de conquistar un mercado tan apetecible.

 

Finalmente abrimos esos mercados. Yo fui con uno de los exportadores presentes en esta Comisión, a Jordania en los años 2011 y 2012 y a partir de ahí, se ha mantenido un proceso largo de exportación.

 
De manera simultánea logramos con el ICA establecer las fincas exportadoras y, asimismo, logramos a través de un contrato con el Ministerio de Agricultura, contratar un sistema internacional de trazabilidad y, también, modificamos una cantidad de elementos de encadenamiento precisamente para formar una política exportadora.

 

De hecho, cuando nos quitaron el Fondo Nacional del Ganado por las dificultades que tuvimos con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, acabaron las guías de movilización, asimismo con la trazabilidad y de contera con el estatus sanitario.

 

El gobierno pasado nos restableció el FNG y Fedegán les dijo que el sector era capaz de exportar USD 500 millones. En efecto en el 2021 se exportaron USD 400 millones de los cuales el mayor porcentaje fue en carne con valor agregado y en menor índice, en ganado en pie. El país que más compró fue Rusia (USD 70 millones), y actualmente está en USD 16 millones por la guerra de Ucrania.

 

“La única manera de poder mantener el precio era estimulando las exportaciones de ganado en pie con el bienestar animal respectivo. Por eso invite a la senadora Padilla a, puerto de Cartagena a que vea como se hacen las exportaciones desde tierra y verificar si las condiciones son las adecuadas”, agregó.

 

 

Así se reemplazó el mercado Venezolano

 

“Me gustaría precisar que en el año 2009 se cerró el mercado con Venezuela. En el 2008 habíamos exportado USD 752 millones y en el 2009 a mitad de año íbamos alcanzando los USD 1.000 millones y cerraron el mercado. Por supuesto se acabaron completamente dichas exportaciones de bienes de proteína animal.

 

¿Qué toco hacer? Inmediatamente replantear los esquemas mientras que nos abrían el mercado de los Estados Unidos y exportar al Medio Oriente.

 

Mientras tanto ¿Qué pasó con el mercado de la carne? El precio del kilo del ganado se precipitó de $3.600 a $2.400.

 

Para entonces Fedegan tenía el control de Friogán la empresa que reunía los principales frigoríficos del país y entonces se trajo carne de diferentes lugares del país a más de 1.400 puntos de venta de Bogotá. “Yo les decía a los tenderos, por favor, ayúdenme con una cosa elemental en economía de mercado, si usted vende más barato le compran más, le estoy vendiendo la carne en 40 % menos del precio que la vendía hace un mes, véndala más barato, pero eso no fue posible”, resaltó.

 

 

¿Quién se queda con la plata?

 

¿Qué sucede hoy? En este semestre se cayó el precio del ganado en el 22% y, de manera simultánea, el valor de la carne de res se incrementó 3,9 %. La pregunta es ¿Quién se está quedando con ese diferencial entre el valor de compra al ganadero y el de venta al consumidor?

 

Brasil hoy en día es el mayor exportador de carne y sucede que en este país, de $100 que paga un consumidor por la compra de la carne, el ganadero recibe $83. En Colombia recibe $57. Entonces, Alguien se queda con la plata.

 

Me parece que hay un tema crítico en el encadenamiento que quiero tratar con su despacho señora Ministra, porque existe un problema de formalización del sector que merece la pena tratar precisamente para poder atender a todo el mercado.

 

“Senadora Padilla, estoy dispuesto con el equipo técnico de Fedegan a sentarme con la Comisión Quinta del Senado a revisar el tema, a extremar cuidados con el tema de bienestar animal, si fuere del caso, porque lo que no podemos hacer es perder la senda de crecimiento”, recalcó el dirigente.

 

Enfatizó que la proyección es que el sector ganadero en el año 2032 esté exportando USD 1.000 millones entre ellos, el 74 % en carne, lo cual no significa que no se sigan exportando animales en pie.

 

El comercio mundial de animales es muy amplio, países como Francia exporta más de un millón de animales en consecuencia, cuando Colombia exporta 240.000 no hay razón para que nos rasguemos las vestiduras. En Brasil exportan un poco más de 4 millones de toneladas de carne, pero también se exportan animales en pie.

 

 

Estudiar la estacionalidad

 

El tema de la estacionalidad climática es otro elemento difícil. Un animal que en diciembre pesa 300 kilos, en mayo el mismo semoviente pesa 260 kilos por cuenta del verano. Ahí existe un elemento crítico de política ganadera. Por eso el proyecto que tenemos con la Corporación Andina de Fomento, CAF, es empezar a fomentar corrales de engorde y, de igual manera, a fomentar encadenamientos como lo hacen en los países que son potencias ganaderas.

 

Para Lafaurie Rivera, cuando un país tiene el hato número 11 del mundo está llamado a ser un gran jugador en los mercados internacionales. Hoy en día no es suficiente cumplir con los estándares de sanidad y de inocuidad, hay que cumplir con los temas laborales, y además con los ambientales, se va a vender los productos en función de cuanto carbono se capture en la atmósfera.