7 recomendaciones para nutrir mejor a vacas lecheras del altiplano

Por: 
CONtexto Ganadero
29 de Agosto 2014
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vacas lecheras Colombia
Proteína, fibra, energía, minerales e hidratación. Foto: CONtexto Ganadero.
Las vacas, de acuerdo a la región en la que se encuentran, necesitan una nutrición especial para producir la cantidad de leche esperada por el ganadero y la calidad que siempre busca el consumidor.
 
Por esta razón, CONtexto ganadero comparte los 7 pasos a seguir para proporcionar nutrientes ideales a las vacas lecheras que se ubican en el altiplano cundiboyacense.
 
Laura Cristina Castro Ramírez, coordinadora de la Unidad Regional de Desarrollo Ganadero, URDG, de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, en Cundinamarca, dijo que el equilibrio de una dieta alimenticia en la ganadería, con la que se garantiza la producción de leche, incorpora alimentos con proteína, energía, fibra, minerales y agua de calidad. 
 
Alex Fernando Gutiérrez, zootecnista y asesor en nutrición de ganado de leche, explicó que cada finca es un “mundo diferente” y los parámetros a tener en cuenta sobre las raciones a dar y el momento de hacerlo se ajustan a cada predio con asesoría. (Lea: Los 90 días vitales para la ganadería de leche)
 
Aun así, existen alimentos esenciales que el ganadero no puede descartar, especialmente si su ganado está en periodo de producción de leche.
 
Los 7 pasos
 
Material seco:
 
Lo primero que se tiene en cuenta para alimentar vacas de leche es el forraje.
 
“La oferta en calidad y cantidad de pastos es lo básico. Hay ganaderos que pecan por buscar ahorrar costos y no invierten en el manejo de las praderas”, dijo Gutiérrez.
 
Otra ración de material seco se halla en los suplementos alimenticios que se encuentran en el mercado. La combinación de estos 2 alimentos proporciona proteína y energía a las vacas.
 
En el caso del altiplano cundiboyacense, señaló el zooctenista, se valora el kikuyo, gramínea que crece en los suelos de la región con calidad proteínica, por lo que recomienda dar más porciones de este forraje y menos de leguminosas. (Lea: Claves para el adecuado manejo de reses en el corral)
 
Sales mineralizadas:
 
En este punto es necesario reconocer las características del suelo para conocer sus porcentajes de fósforo, calcio u otro mineral y de acuerdo a eso dar a los rumiantes la sal con los minerales que más escasean en el forraje.
 
“En la Sabana de Bogotá los niveles de fósforo en teoría son buenos y los de calcio son deficientes, entonces se pueden dar sales con menos porcentaje de fósforo”, afirmó el experto en nutrición bovina.
 
Los ganaderos que logran identificar los porcentajes de minerales que sus vacas en producción necesitan ahorran gastos, porque darán solo la cantidad de sales requeridas, y evitarán invertir en un producto que como este tiene un elevado costo.
 
Agua:
 
“En un artículo aparece una frase que dice: el agua, el nutriente olvidado”, explicó Gutiérrez al referirse a las ganaderías que no priorizan en la hidratación de sus reses, cuando cada vaca en lactancia necesita consumir al día un mínimo de 70 litros de agua.
 
“Recordemos que la leche está conformada por un 88 % de agua”, enfatizó. (Lea: Los riesgos de consumir leche cruda)
 
Cantidad:
 
Los bovinos desayunan, almuerzan y cenan. Sin embargo, se debe tener siempre presente que sus rutinas de alimentación en porciones varían de acuerdo al tipo de ganadería.
 
Gutiérrez explicó que los animales que están en sistemas estabulados siempre tiene comida a la mano. En los sistemas de pastoreo se recomienda dar porciones de suplemento antes del primer ordeño de la mañana.
 
Luego, como desayuno, dejarlos pastar, y volver a permitirles comer suplemento y más forraje hasta terminada la tarde.
 
El agua nunca debe faltar en los predios. Tener un sitio del que puedan beber cuando lo quieran y suministrarla después de cada ordeño es fundamental para mantener las vacas hidratadas.
 
Hora de comer:
 
El experto en nutrición bovina manifestó que el horario de comida se determina con la observación del ganado. (Lea: Ganadería doble propósito Vs. lechería especializada)
 
“Si los animales no rumen hay que darles alimento”, indicó Gutiérrez, que prefiere dividir las porciones de suplemento 3 veces al día para evitar enfermedades o acidez en las reses.
 
Con esto se sugiere que en lugar de dar grandes cantidades de comida en menos tiempo, se opte por proporcionar pequeñas porciones varias veces al día.
 
Evaluación de pastos:
 
La calidad en proteína y minerales en los pastos se descubre con una evaluación de los mismos. Las muestras se llevan al laboratorio. Luego el ganadero sabrá escoger y medir las raciones de comida a entregar a sus vacas.
 
Uno de los estudios más recomendados sobre los pastos es el bromatológico, también se puede solicitar la valoración de detergente neutro y ácido de los forrajes. 
 
Factores físicos:
 
La nutrición es esencial para tener vacas capaces de producir leche. Sin embargo, alrededor de la dieta alimenticia se encuentran factores que motivan a que esta premisa se cumpla. La condición corporal y la reproducción son 2 de los elementos más importantes.
 
Para la producción de leche se tienen en cuenta esos parámetros, porque es diferente tener una vaca vacía o preñada, en lactancia o al final de la lactancia para alimentar”, recalcó Gutiérrez.