Características ideales de un suelo artificial para bovinos

Por: 
CONtexto ganadero
12 de Enero 2021
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Un suelo artificial ideal para el ganado debe proporcionar una superficie y permitir un desplazamiento cómodo y seguro para los bovinos. Foto: engormix.com

A la hora de construir las instalaciones para el ganado vacuno de leche, los productores utilizan los materiales que consideran más aptos en cuanto a resistencia y duración, pero quizá olvidan que estos podrían resultar incómodos para el ganado en el largo plazo.

 

Por este motivo, el ingeniero agrónomo Antonio Callejo Ramos en el artículo “Tipos de suelos en las instalaciones de vacuno lechero” detalló algunas características deseables de un suelo para que no suponga una causa de malestar o incomodidad en los animales, como son las siguientes:

 

 

El experto sostuvo que el suelo por el que se desplazan las vacas se prepara creando unas ranuras paralelas o en otras disposiciones geométricas (como hexágonos o rombos) en la superficie del hormigón, cuya función es proporcionar un adecuado agarre o tracción a los animales.

 

Según el experto, el rayado longitudinal en el suelo favorece el agarre de las pezuñas en tres circunstancias: cuando el animal está comiendo o cuando sale o entra de la zona de reposo. No obstante, cuando se desplaza a lo largo del pasillo, la tracción no es tan buena.

 

Callejo añadió que no hay consenso entre técnicos o investigadores sobre las dimensiones de las ranuras y, sobre todo, cuánto deben estar separadas. (Lea: Conozca las causas que predisponen a la deformación de las pezuñas)

 

Algunos sostienen que las ranuras no deben separarse más de 5 cm para que el deslizamiento de las pezuñas “se pare antes de iniciarse” al encontrar rápidamente una de ellas. En cambio, otros aseguran que esta distancia impide al animal apoyar la mayor parte de su pezuña sobre una superficie plana, lo que favorece las lesiones podales.

 

Por eso, el autor del artículo ofreció una solución convincente, aunque aclaró que tiene un costo algo mayor:

 

  • Ranuras de 1 – 1,5 cm de anchura y 1 – 1,5 cm de profundidad: Una mayor profundidad tiene la ventaja de demorar más tiempo un nuevo rayado.
  • Ranuras separadas entre 7,5 y 10 cm: Esta separación permite un mejor apoyo de la pezuña.
  • La superficie entre ranuras puede rayarse ligeramente para mejorar la adherencia, sin llegar a provocar abrasión. El inconveniente es que este rayado dura poco (al ser muy ligero) y es necesario repetirlo frecuentemente

 

Callejo recordó que suelos nuevos o viejos con agujeros o superficie irregular aumentan el riesgo de tropezones y torceduras de las articulaciones del “menudillo”.

 

Además, para saber si el suelo tiene una terminación adecuada, algunos técnicos recomiendan andar descalzos sobre el suelo. Según esto, si una persona puede andar descalza por una superficie de hormigón sin lastimarse, tampoco la vaca se lastimará las pezuñas.

 

La superficie del suelo se deteriora por el continuo paso y las heladas, o si una fina lámina de estiércol permanece, se vuelve en una superficie deslizante e insegura. Por tanto, todos los pasillos por donde circula el ganado deben ser periódicamente estriados en su superficie.

 

Finalmente, indicó que la importancia de este tema se relaciona con el comportamiento del animal, pues en determinada superficie se siente más o menos cómodo. (Lea: Seis preguntas para mantener las pezuñas en buen estado)

 

Por ejemplo, la acción de lamerse la cola o la ubre es un valioso indicador de la calidad de los suelos, pues los animales se colocan en una posición inestable, con una pata posterior levantada y la pata delantera en diagonal.

 

Asimismo, el miedo a resbalar en un suelo no adecuado provoca que las vacas no manifiesten sus celos por medio de la monta, comportamiento que sí manifiestan sobre superficies como la goma, que les aseguran una buena tracción e impiden que resbalen y caigan.