Cinco niveles de material verde de un SSPI

Por: 
CONtexto Ganadero
24 de Octubre 2017
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El SSPi no debe quitar luz al terreno y favorecer la creación de un microclima con menores temperaturas. Foto: CONtexto Ganadero.
Para establecer un Sistemas Silvopastoril intensivo el empresario debe crear por pisos el material verde: leguminosas y gramíneas con pastos estoloníferos o invasores, pastos cespitosos o brachiarias con Botón de oro, árboles frutales y de gran altura.
 
Establecer un Sistema Silvopastoril Intensivo-SSPi, requiere que se lleven a cabo cinco niveles de material verde. La idea es que estos convivan y contribuyan en el mejoramiento del medio ambiente.
 
De hecho el proyecto Ganadería Colombiana Sostenible, trabaja hace varios años para lograr que migren 50.000 hectáreas que son dedicadas a la ganadería bovina en Colombia hacia el SSPi. (Lea: ¿Qué es un sistema silvopastoril intensivo?)
 
El impacto de un SSPI es positivo sobre el medio ambiente y según experiencias de Australia, la vida útil de un esquema intensivo de esta naturaleza es mínimo de 35 años.
 
Al migrar hacia un SPPi, la respectiva empresa ganadera debe establecer entre cuatro y cinco pisos de material verde.
 
Cinco pisos
 
El primer piso puede incluir leguminosas y gramíneas, mezcladas con pastos estoloníferos o invasores, que crecen a gran velocidad y producen biomasa en abundancia. Las variedades son: estrella africana, angleton, climacuna o colosuana, entre otras. Aunque esta última variedad no se siembre, se reproduce con la simple preparación del terreno. (Lea: Carta Fedegán 119)
 
En el segundo piso, se desarrollan pastos cespitosos, que se levantan mucho, dan buena biomasa, pero no cubren todo el terreno. También es viable incluir un volumen calculado de leguminosas en libre crecimiento.
 
En áreas con mayor aridez es posible combinar las guineas –Tanzania, Mombaza, india tradicional o guinea común–, pajarita pequeña y las nuevas variedades producidas en Brasil. En suelos ácidos funcionan las brachiarias –decumbens, humidícola, brizantha, aunque no tienen adecuados niveles nutricionales–, mezcladas con Botón de Oro –Tithonia diversifolia– un arbusto con buen contenido de proteína –14 y 28 por ciento–, de rápida recuperación, alta producción de forraje y bajos requerimientos nutricionales. (Lea: 5 bondades que puede que usted desconozca del botón de oro)
 
El tercer piso lo constituyen distintas formas de árboles frutales que darían alimento a los animales o maderables para la industria, como las tecas y eucaliptos, entre otros. Entre 2.500 y los 3.200 metros de altura, el Tilo ha demostrado sus bondades: es resistente a las heladas, con rápidos rebrotes y para el control biológico de las plagas que acosan el pasto kikuyo.
 
Todas las combinaciones son posibles, siempre y cuando se maneje en forma adecuada el proceso de circulación de la luz, las podas y los arreglos o diseños forestales, para obtener los beneficios de los árboles en materia de sombra, fresco y barreras rompe vientos. En el caso de los maderables se facilita un importante flujo de caja libre de costos, amparada por la empresa ganadera.
 
El cuarto y quinto pisos son árboles de gran porte y altura, que van por encima de los maderables. No quitan luz al terreno y favorecen la creación de un microclima con menores temperaturas. En este grupo se encuentran las ceibas, samanes, soleras, moncoros, campanos, palmas o la Acacia Magnium para los suelos ácidos, dependiendo de la ubicación del fundo.