Esta sería la forma correcta de suministrar ionóforos al ganado

Por: 
CONtexto ganadero
08 de Agosto 2016
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Los ionóforos hacen más eficiente el proceso metabólico y digestivo en el rumen de las vacas. Foto: bmeditores.mx.
Este tipo de compuestos son utilizados en los rumiantes para mejorar la eficiencia de la conversión del alimento así como controlar las patologías metabólicas, causadas por bacterias que pueden deteriorar la salud del animal.
 
Un ionóforo es una molécula soluble sintetizada por microorganismos para transportar iones, como el sodio y el potasio, para atravesar las membranas celulares. Esto permite una acción más rápida y efectiva de los nutrientes. Como alimentos para animales, se empezaron a utilizar originalmente en la producción de pollos en 1971.
 
En bovinos se empezaron a emplear para mejorar la eficiencia del rumen. De esta forma, los aditivos ionóforos pueden optimizar la conversión alimenticia, la producción y la sanidad del semoviente. (Lea: La importancia de los ionóforos en la dieta bovina)
 
Ángela Mosquera, zootecnista de la Fundación Universitaria Agraria de Colombia, Uniagraria, y gerente de Insuleche Ltda, explicó cómo funcionan estas sustancias.
 
Los ionóforos se recomiendan en ganadería para reducir la población de protozoarios en el rumen. Cuando uno los suministra, se reduce la población de parásitos indeseables, lo que hace que la digestión sea mucho mejor”, indicó.
 
La experta en alimentación en rumiantes comparó al rumen con una “máquina” que transforma la comida en leche o carne. Con estos compuestos, se pretenden optimizar las bacterias que degradan los nutrientes y eliminar aquellas que no aportan nada en el proceso metabólico. (Lea: 5 consejos para elegir el concentrado adecuado para vacas lecheras)
 
Los más utilizados son la monensina y la lasalocida, que son sustancias que inhiben el crecimiento de microorganismos ruminales específicos. Estos se suministran directamente o son mezclados junto con los forrajes y suplementos.
 
Mosquera habló sobre el uso de ionóforos en ganadería
 
Mosquera explicó que en general, estos compuestos se mezclan con las sales mineralizadas y muchas empresas incluyen los ionóforos como aditivos a estos suplementos. Sin embargo, advirtió que los resultados que quiere alcanzar el ganadero no son inmediatos.
 
Yo no voy a dar ionóforos hoy y ver que mañana la vaca va a producir más leche. Esto es algo progresivo teniendo en cuenta que el rumen es una procesadora, que se ajusta lentamente a cada cambio que se hace”, señaló. (Lea: Harina de pescado, una fuente proteica de alimento para ganado)
 
La zootecnista recomendó dar estos suplementos una vez los terneros dejan de tomar leche y se vuelven rumiantes, esto es, a los 6 meses de edad.
 
Javier Ardila, zootecnista, habló sobre las posibles desventajas del uso de ionóforos, sobre todo si se hace de manera continua.
 
La preocupación es que estos suplementos puedan estar en la carne que nosotros comemos, entonces uno se pregunta qué tanto de esas sustancias pueden tener alguna secuela en nuestro organismo”, afirmó.
 
También se refirió a que una mala homogenización del aditivo con la ración puede provocar intoxicación o que tiene una metabolización deficiente en novillos.
 
Por su lado, Mosquera observó que la única contraindicación que tienen los ionóforos es que no son agradables al gusto para las reses y muchas no lo comen al principio. (Lea: La dieta ideal para el ganado en época de verano y con bajo presupuesto)
 
Eso se mejora con aditivos. Cada vez más las empresas los están haciendo cada vez más palatables para que los semovientes los consuman. Si uno se lo mezcla con otros alimentos, el animal termina comiéndoselos”, sugirió.