Fedegán pide frenar de inmediato 'carrusel' comercial en frontera con Venezuela

Por: 
CONtexto Ganadero
31 de Enero 2013
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La falta de controles por parte del ICA hace que el ganado entre desde Venezuela sin problema. Foto: Fedegán
A través de una carta enviada el pasado 30 de enero a la Gerente General del ICA, el Presidente Ejecutivo de Fedegán reitera la preocupación que existe en torno a la grave situación que viene ocurriendo en los diferentes puntos fronterizos con Venezuela, donde se permite la entrada al país de ganado venezolano sin control sanitario ni aduanero.
 
Tras la denuncia presentada hace dos meses por la Federación Colombiana de Ganaderos en torno a este tema, nuevos señalamientos enviados en varias ocasiones por ganaderos de Arauca, una zona estratégica para el tránsito de ganado y productos agropecuarios, sobre el continuo ingreso de animales de contrabando desde Venezuela, mantienen al gremio de frente y expectante ante los correctivos que las autoridades deberían tomar.
 
“Lo que buscamos es un control fronterizo eficiente, en ningún momento hemos hablado de frenar las exportaciones del sector ganadero”, explicó desde hace varios meses Augusto Beltrán Segregra, secretario técnico del Fondo de Estabilización de Precios, FEP, y quien ha seguido la evolución de este tema muy de cerca. Lea aquí -Más control fronterizo, menos carrusel comercial-
 
En torno a las denuncias de los productores araucanos, José Félix Lafaurie, máximo dirigente de Fedegán, presentó una misiva dirigida a Teresita Beltrán, gerente del ICA, donde señala que las falencias y baja cobertura del programa de guías de movilización son los causantes de esta situación, sin que hasta el momento nadie haya hecho nada al respecto.
 
Lafaurie relata en la carta que ‘los largos desplazamientos que se realizan a través de vías terciarias, en deplorable estado, así como la reducida presencia de oficinas del ICA en varios municipios fronterizos, genera sobre costos que deben ser asumidos por el ganadero, lo cual agrava el problema’.  
 
Este fenómeno, que ocurre a diario, no encuentra una salida clara pues las múltiples solicitudes que han sido elevadas al ICA no han tenido respuesta hasta el momento y, por el contrario, el problema se agudiza, ‘sin que el Estado tome medidas para frenar el flagelo’, indica la comunicación de Fedegán. Acá 'Arauca toma medidas para evitar el contrabando de ganado'
 
La carta además, en uno de sus apartes, hace una contundente ilustración de esta situación desde la perspectiva comercial. ‘La política de precios regulados que fija el valor del ganado en US$ 1.65/kilo no cubre los costos de producción, lo cual desestimula la actividad ganadera del otro lado de la frontera. Mientras que en Colombia los animales venezolanos se pagan a US$ 1.77/kilo, hecho que sin duda fomenta su venta en el lado colombiano’.
 
Si a eso se suma que comerciantes de ambos países se han dedicado a adquirir dólares en el mercado ‘paralelo’, pero a precio oficial, para luego intercambiarlos en dicho reducto cambiario ilegal, se llega al escenario propicio para impulsar prácticas desleales de comercio que desembocan en lo que los ganaderos han llamado ‘carrusel comercial’.
 
La calidad del hato granadero, principal víctima
Pero esta grave práctica de contrabando no solo tiene implicaciones para los productores y el mercado nacional. ‘Los animales que llegan a las plantas de sacrificio de la capital presentan una apariencia desmejorada, propia de un animal que ha debido recorrer grandes distancias’, tal y como lo ha denunciado Fedegán en reiteradas ocasiones y lo explica Lafaurie en la carta a la Gerente del ICA.
 
De igual manera, esta práctica de contrabando perjudica a toca la cadena cárnica bovina del país y atenta contra el patrimonio sanitario, pues diariamente ingresan a los frigoríficos de Bogotá entre 10 y 12 camiones con animales que se venden a un precio de $3.200 por kilo, presionando la baja del ganado colombiano que se vende a $3.400 por kilo.
 
Igualmente, como está en conocimiento del ICA, el hato venezolano tiene presencia de Fiebre Aftosa, ‘lo cual representa una seria amenaza para la preservación  de los logros sanitarios que el sector ganaderos en conjunto con el ICA han alcanzado en los últimos 15 años’, asegura la carta.
 
El documento concluye solicitando acciones urgentes y efectivas de parte de las autoridades para no tener que lamentar la situación más adelante. “Se trata entonces de adelantar un trabajo de manera conjunta para que desde la Federación y con quien el Gobierno designe para tal fin, se revisen cifras, estadísticas, casos prácticos y que con el conocimiento de las partes se logre encontrar mecanismos que ayuden a Colombia a seguir en la senda de la salubridad, se eleven los estándares sanitarios y se optimicen los negocios de los ganaderos del país”, señala Augusto Beltrán en torno a la situación.